Dos agentes de la Policía Local de Pinos Puente evitan el suicidio de un joven en plena calle

Dos agentes de la Policía Local de Pinos Puente evitan el suicidio de un joven en plena calle

La intervención de los policías evitó la muerte del hombre de 26 años por la desproporcionada ingesta de barbitúricos y evitó un posible accidente de tráfico con terribles consecuencias

R. I.Pinos Puente

El pasado jueves 17 de mayo dos agentes de la Policía Local de Pinos Puente evitaron que un joven de 26 años, natural de Moclín, acabase con su vida. La intervención de estos dos policías evitó la muerte del joven por la desproporcionada ingesta de barbitúricos, así como un posible accidente de tráfico con terribles consecuencias.

Jorge Figuérez Silvestre y Gerardo Fernández Morante se encontraban patrullando en la calle Real de Pinos Puente, cuando observaron un vehículo vacío en medio de la calzada con las puertas abiertas. Los agentes se acercaron y vieron a un joven en un estado lamentable que intentaba beber agua de una fuente cercana que apenas podía articular palabra, deambulaba y sus movimientos eran lentos e imprecisos. Tras ser identificado, los agentes comprobaron que portaba ansiolíticos, que acababa de comprar en la farmacia, en un pequeño bolso. El interior de su boca presentaba un intenso color rojo.

En un breve e improvisado interrogatorio, el joven reconoció a los agentes haber ingerido gran cantidad de pastillas con intención de suicidarse. Dados los hechos, fue trasladado con la mayor celeridad en el vehículo policial hasta el Centro de Salud de Pinos Puente para su inmediata intervención. En principio, el joven, que afirmó que pocos días atrás fue intervenido por otro intento fallido de suicidio, se negó a ser atendido por los facultativos médicos, pero tras hablar con los agentes este accedió a que le fuese realizada una irrigación gástrica.

Ambos agentes permanecieron junto a la víctima en todo momento para lograr generar con el joven gran complicidad antes de que fuese trasladado al Hospital Ruiz de Alda, donde quedó hospitalizado.

Tal y como explica la concejala de seguridad, Remedios Jiménez, «intervenciones como esta muestran la cara más humana de nuestros agentes. Hombres anónimos que día a día auxilian al más necesitado dando lo mejor de sí mismos, hombres como Jorge y Gerardo que no han titubeado en abrazar las sombras de un desconocido y salvarle la vida».