Dos de cada tres granadinos que buscan trabajo son parados de larga duración

Dos de cada tres granadinos que buscan trabajo son parados de larga duración

El "efecto desánimo" hace que cuatro de cada diez personas que no tienen ingresos hayan dejado de intentar volver a incorporarse al mercado laboral

JUANJO CEREROGranada

La recuperación del empleo continúa su tendencia hacia la estabilización, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) correspondientes al primer trimestre, que publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística (INE). En contraste con los datos del conjunto del país, marzo cerró en Granada con 13.800 personas menos en el paro que en el mismo momento de 2016, lo que supone una bajada superior a los tres puntos porcentuales. Aun así, el 25,7% de la población activa granadina sigue en situación de desempleo; diez puntos porcentuales más que durante el mismo período de 2008, último año previo al estallido de la crisis.

Los microdatos de la encuesta que el INE dibujan, sin embargo, algunas manchas en un rostro en apariencia inmaculado. El principal problema al que se sigue enfrentando el sector productivo de la provincia tiene que ver con la situación de quienes fueron 'expulsados' del mundo laboral y que, en muchos casos, han abandonado la esperanza de volver a él. En los datos se ve, por ejemplo, que dos de cada tres personas que declararon no tener ingresos y estar en búsqueda activa de empleo el 62,91% de todos los no remunerados llevan al menos un año seguido en situación de desempleo; de ellos, siete de cada diez lleva más de dos años en paro.

Una conclusión parecida puede extraerse del hecho de que algo más de cuatro de cada diez encuestados de la provincia que no tienen ingresos el 41,5% reconozcan no estar intentando encontrar un empleo. Mientras tanto, uno de cada diez personas que sí trabajan le dijo al INE que estaba a la búsqueda de otro trabajo mejor.

Temporalidad y análisis por sectores

También destaca una vez más la incidencia del trabajo temporal en contra de la voluntad del trabajador, uno de los síntomas de la precariedad que señalan habitualmente los agentes sociales. Hasta uno de cada siete asalariados granadinos en concreto, el 15,3% aseguraron que les gustaría trabajar más horas, pero en la mayor parte de los casos las condiciones del lugar donde trabajan impide que eso ocurra.

De acuerdo con estos microdatos, además, los planes de empleo de la Junta de Andalucía comienzan a dejarse notar sobre el papel. Tras la masa de trabajadores de empresas privadas, que son más de la mitad, es el sector público, con el 23% del total, el que destaca como segundo motor del empleo en la provincia. Además, como curiosidad, el número de autónomos ya duplica al de empresarios afincados en la provincia que cuenten con trabajadores a su cargo.

En el análisis por sectores, sólo la industria pierde fuerza en el primer trimestre con respecto a 2016. El sector servicios sigue siendo la tabla de salvación de la creación de puestos de trabajo: 12.300 personas más se encuentran ocupadas en esta área que en el primer trimestre del año pasado. También la agricultura arrojó buenos indicadores, con 4.900 personas más trabajando. De hecho, este sector es una de las principales razones por las que Andalucía se comportó mejor que el conjunto de España.