Los vehículos que no pasan la ITV por emisiones contaminantes suben un 52% en sólo ocho meses

Los vehículos que no pasan la ITV por emisiones contaminantes suben un 52% en sólo ocho meses

El Gobierno endureció la normativa de este campo de las revisiones en julio de 2016 y desde entonces 23.867 inspecciones han sido rechazadas por este defecto en Granada

ANTONIO SÁNCHEZ

El número de motos, coches y camiones que en la provincia de Granada no han logrado superar a la primera la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) ha aumentado un 10,9% a lo largo de los últimos ocho meses. Este incremento, que se produce a pesar de que sólo han pasado por las pistas de reconocimiento un 0,5% más de conductores, viene motivado principalmente por el endurecimiento de la normativa de emisiones contaminantes, que en los últimos ocho meses -desde que entró en vigor en julio de 2016- ha echado para atrás a un 52,8% de vehículos más que en el mismo periodo anterior -comprendido entre julio de 2015 y febrero de 2016-, según datos de la delegación territorial de la consejería de Empleo, Empresa y Comercio de la Junta de Andalucía.

Esta medida afecta sobre todo a los 'diésel'. El Gobierno de Mariano Rajoy decidió, vistos los episodios de contaminación que se repetían en capitales como Granada, bajar los límites de emisiones que se pueden realizar a la atmósfera por parte de los vehículos. Y ahora, en vez de regirse por unos valores estándares como se hacía hasta el pasado verano, se tiene en cuenta el valor máximo declarado por el fabricante cuando se construyó el vehículo y con el que éste 'marcó' los niveles de gases emitidos de los que no se puede pasar. Esta cifra se encuentra en la zona inferior izquierda de la placa del vehículo, que normalmente suele situarse próxima al motor.

La importancia que está adquiriendo esta parcela de la ITV se refleja en el peso que tenía hace sólo dos años y el que tiene ahora. En 2015, el 12,4% de las inspecciones que se rechazaron lo hicieron por este motivo mientras que en el mes pasado supusieron el 17,8% del total de vehículos que no lograron salir con la pegatina que les autoriza para continuar circulando. Siguiendo con las comparaciones entre hoy y hace dos años, en febrero de 2015 se rechazaron 1.421 vehículos por emisiones de contaminantes por encima de lo permitido y el pasado mes no superaron la 'prueba' el doble de coches, motocicletas y camiones (2.839).

La nueva restricción afectará especialmente a los vehículos más antiguos del parque granadino, pero también a aquellos que se matricularan a partir de julio de 2008. Desde esta fecha los constructores de vehículos empezaron a registrar unos niveles máximos de gases emitidos más bajos en las fichas de los vehículos para beneficiarse de ayudas y esto está limitando mucho más ahora a los conductores, que cuentan con un margen reducido entre la emisión de gases que se realiza durante la ITV y los valores que no se pueden sobrepasar.

En este aumento de automóviles que no logran pasar a la primera la inspección hay un elemento más. Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos Asociados (AEA), explica que el envejecimiento de parque de vehículos de Granada facilita que aumenten las ITV rechazadas por emisiones contaminantes. No obstante, Arnaldo argumenta que esta restricción era «necesaria» y que no va a ser «tan dramática» para los conductores si se realiza un «adecuado mantenimiento del vehículo y de los inyectores». En paralelo, considera necesaria la renovación del parque, aunque reconoce que para la mayoría de conductores es más sencillo mantener su coche que cambiarlo por uno nuevo.

Nubes de hollín

Luis Gutiérrez, presidente de AECA-ITV y director general de Veiasa, reconoce que los datos reflejan con claridad que el endurecimiento de la normativa por la actualización de los valores de referencia ha aumentado los rechazos. «El problema son las partículas de estos vehículos, que son las que provocan las grandes nubes de hollín que vemos en ciudades como Granada en hora punta», analiza Gutiérrez, que considera necesario «paliar el problema de la contaminación». Luis Gutiérrez explica además que la normativa tenderá a ser más estricta en lo referido a los gases en los próximos años al tratarse «de una cuestión de salud pública».

Para evitar que los inspectores le enseñen la tarjeta roja al vehículo, existen dos alternativas previas fiables. Primero se recomienda circular con el coche, motocicleta o camión con el que se va a pasar la ITV por la autovía a altas revoluciones. Esto limpiará al máximo el interior del vehículo antes de la prueba y permitirá que los niveles registrados por las máquinas de los inspectores sean más bajos. La segunda opción consiste en someter al vehículo a un proceso de descarbonización en el mecánico, que limpia el interior de los conductos por los que se expulsa el aire y ayuda a bajar los niveles de gases contaminantes para la 'prueba'. La garantía de que el vehículo pase la ITV es mayor, pero su coste ronda los cien euros.