La casa del mosto

La casa del mosto

José Valdés regenta en un barrio árabe de Dúrcal una taberna creada hace tres lustros para los amantes del buen mosto y las tapas caseras

RAFAEL VÍLCHEZDÚRCAL

En un barrio árabe de Dúrcal, se encuentra situado el Bar Almócita en el lugar que ocupó hace años la casa de Petra, propiedad desde hace casi 15 años del cordial, cercano y profesional, José Valdés Salguero, nacido hace 60 años y conocido también como Pepe El de Los Josemarías. El Bar Almócita, bautizado con el nombre del barrio que lo acoge, es un espacio agradable donde se pueden tomar buenos mostos de cosecheros de Dúrcal y tapas de caseras con un servicio atento y trato como en familia.

El Bar Almócita está creado, principalmente, para los amantes del buen mosto y las tapas caseras. En este lugar existe buen ambiente y sobretodo esa sensación de estar en un lugar de los que ya van quedando pocos. Este establecimiento suele estar siempre con bastante gente, con personas de todas las edades y de muchísimas partes. Es un bar fantástico para ir con los amigos, en pareja o como se quiera. Algunos de los parroquianos y seguidores de la taberna de José Valdés proceden también de Andorra, Córdoba, Sevilla o Valencia.

En este local se sirven diferentes tapas procedentes de las matanzas caseras: patas de cerdo, longaniza, jamón, tocino, panceta, morcilla, longaniza, salchichón, salchicha, chorizo También, en esta casa del mosto se sirve toda clase de pescado, migas, tortillas de patatas, ensaladas, caracoles en salsa y otras exquisiteces. De tres a seis de la tarde suele cerrar el local si la clientela se lo permite. El Bar Almócita abre sus puertas cada día a las siete menos cuarto de la mañana para atender a los más madrugadores.

Los jamones que utiliza José Valdés proceden del Valle de Lecrín y la Alpujarra. Las castañas que se sirven también son cosechadas por Obispo en sus castañares. Una copa pequeña de vino con tapa cuesta un euro y un vaso grande con tapa un euro con treinta céntimos. A José Valdés le ayuda en todo momento su familia.

Por el Bar Almócita han pasado también muchísimas personas como, y por ejemplo, Manolo Escobar acompañado de su amigo de Las Albuñuelas, el cantante y panadero, Manolo Fajardo; Antonio Morales Junior, marido de Rocío Dúrcal y muchos futbolistas, políticos, arquitectos y empresarios de renombre.

El tabernero de Almócita emigró a Alemania cuando era muy joven. Después volvió a su tierra y se empleó en las labores del campo. Más tarde se hizo empresario de la construcción y desde hace casi 15 años defiende su pequeño santuario del vino mosto en la antigua placeta árabe de Almócita, cercana al lugar donde existió hace muchos años la escuela de doña Encarna la maestra.

Según recuerda José Valdés, "en Dúrcal hubo muchas tabernas y bares con solera como el de Paco Laguna, Escámez, Pionono (padre), Juanillo la X, García, el Bar 40, el Bar Puntilla, el Bar de Fallo, La taberna de la Cruz del Darrón, de José Valero, el Bar Granada El Bache, Las Tres Cepas, Los Cazadores, Los Mondarinos, El Puente, Los Olivos, la taberna del Tío la Goma, Los Rosales, la del Corona (padre), otra que había en la placeta donde vive el músico y motero Ramón El Sillero, la de Agustín, cerca de la zapatería de Francisco Civantos Algunos bares siguen existiendo con otros dueños. Doña Concha la farmacéutica, Gregorico Ortiz y otros cosecheros producían buen mosto".