María José Puerta presenta en la Alpujarra su obra titulada Blanca Nadira

María José Puerta presenta en la Alpujarra su obra titulada Blanca Nadira

El acto tendrá lugar el próximo día 14 a las seis de la tarde en la librería Atenea de Órgiva

RAFAEL VÍLCHEZ

La librería Etenea de Órgiva acogerá el próximo día 14 a las seis de la tarde la presentación del libro de 172 páginas titulado Blanca Nadira de la escritora de Dúrcal, María José Puerta. La editora de la obra, Mª Trini Laguna, y el escritor, José Vílchez, intervendrán en la presentación del volumen.

El psicólogo, Carlos López, refiriéndose a la obra de María José Puerta dice lo siguiente: "Blanca Nadira está repleta de pequeñas y grandes historias. Me he sentido atraído por muchas de las anécdotas y de los personajes. Me he sentido transportado a los ambientes en los que comienza la novela. Se recrea el clima social y afectivo del momento. También el paisaje interior de Blanca. También me gusta e interesa la perspectiva de la narradora, su forma de contemplar los hechos, su inocencia, su mirada limpia que comienza a empañarse por el contacto con la vida, especialmente al comienzo del relato", sostiene.

"Casi todos los alrededores de ella sigue indicando Carlos López- están muy lejos de la vida y sin embargo la vida también es ese ir haciendo inconciente, empujados. Me recuerda esa escena de Los Dublinenses de John Huston en que la nieve cae tras los cristales y los burgueses se percatan de que su terca rutina, su hacer sin demora, su entrega banal a los ritos sociales, es una forma de estar muertos. En esa oscuridad crece Blanca, pero ella porta la luz con su nombre", relata.

Según Carlos López "este libro me recuerda también una anécdota. Creo que era en Tailandia que había una estatua de Buda de madera de quinientos años muy venerada. Cuando decidieron restaurarla y despejaron la primera capa de madera envejecida y estropeada descubrieron que el interior era una estatua de oro. Un Buda de oro debajo de un Buda de madera que comenzaba a pudrirse. Una metáfora de Buda interior, de la luz que todos portamos dentro. Blanca escribe a veces desde el oro y otras desde la madera, pero el relato siempre deja translucir una semilla de inocencia, una mirada transparente. Blanca Nadira significa un blanco precioso. El nadir es el punto contrario al cenit, el instante más bajo y adverso, y a la vez único y crucial, el fin del comienzo o el comienzo del fin, según se mire y en la novela es Blanca. Esa es la perspectiva que adopta la narración", termina diciendo.