La agricultura ecológica se estanca

Una ganadera lojeña alimenta a sus ovejas con forraje de producción ecológica./
Una ganadera lojeña alimenta a sus ovejas con forraje de producción ecológica.

Desciende la superficie cultivada un 14% y las explotaciones ganaderas, un 12,9%; solo crecen las actividades industriales, de manipulación y envasado, un 13,7%

MIGUEL MARGINEDA

Han sido dos décadas de pujanza, sobre todo la segunda. Los datos recogidos por la Junta y el Ministerio muestran que, a grandes rasgos, la agricultura ecológica ha crecido de manera constante desde 1991. Con la entrada del milenio fueron muchos los agricultores y ganaderos que cambiaron sus producciones para poder llevar el sello de ecológicas. Y así hasta el año pasado, cuando se aprecia una ligera disminución de todos los indicadores estadísticos del sector en la provincia de Granada, tendencia que se extiende a toda Andalucía.

Entre 2012 y 2013, los operadores pasaron de 1.865 a 1.833 (-1,5%); la superficie cultivada de agricultura ecológica, de 113.478 hectáreas a 97.572 (-14%); las actividades industriales, de 161 a 183 (13,7%); las explotaciones ganaderas, de 295 a 257 (-12,9%), y la suma de cabezas de ganado y colmenas, de 68.146 a 67.227 (-1,3%).

Matiza estos datos Antonio Bravo, técnico del Servicio de Control y Promoción de la Producción Ecológica de la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural, que explica que los operadores de nueva inscripción a los que no se había realizado la visita de inspección no entran en la estadística desde 2013. Así, este cambio de criterio es la causa de que el número sea menor que en 2012 y también repercute en el número de cabezas de ganado y hectáreas cultivadas. «Es por ello que sería más conveniente hablar de un mantenimiento», indica, «pese a la extinción del anterior marco de ayudas y la situación económica actual».

En este sentido, las fuentes consultadas ponen su esperanza en que el Plan de Desarrollo Rural que en la actualidad se está diseñando para implementar entre 2014 y 2020 vuelva a fomentar la producción ecológica.

El problema fundamental que señalan los productores es el aumento de los costes de producción, con el consecuente aumento del precio final. A pesar de que el consumidor aprecia y valora los productos con certificado de producción ecológica, la obtención de beneficios resulta más complicada que con la agricultura intensiva normal.

De la superficie de cultivo ecológico de la provincia de Granada, casi la mitad, 46.262 hectáreas, se dedica a pastos; 17.897 a los frutos secos y 11.968 a cereales; el olivar ecológico ocupa 4.175 hectáreas. En actividades industriales, tienen especial protagonismo las almazaras o envasadoras de aceite de oliva y las empresas de manipulación y envasado de productos frescos. En cuanto a la ganadería, casi tres cuartas partes de todas las cabezas de ganado de la provincia son ovinas (49.914).

Aunque la mayor parte de los productos se exportan a grandes ciudades como Madrid y Barcelona y a países como Francia, Inglaterra y Alemania, una parte se queda en la provincia. Los distribuyen grandes superficies y pequeños comercios, además de los propios productores y asociaciones.

Según Ecovalia, entidad líder en certificaciones ecológicas, la provincia de Granada está a la cabeza, tanto en número de productores como en industrias agroalimentarias dedicadas a la transformación y comercialización de productos ecológicos. Se encuentra en segunda posición después de Almería en explotaciones agrarias y se apodera del primer lugar en número de industrias.

Desde Ecovalia señalan que el gran reto es el desarrollo del consumo interno. Para ello se puso en marcha el Ecomercado de Granada, donde se ofrecen estos productos y se divulga el conocimiento de la labor de los productores ecológicos.

Además, Granada destaca también por el número de puntos de venta especializados en producción ecológica y la presencia de platos elaborados con ingredientes de producción ecológica en restaurantes de la provincia.