Más de 15.000 personas ya han visitado la Feria 'Hecho en la Alpujarra' que se clausurará el Domingo de Resurrección

Más de 15.000 personas ya han visitado la Feria 'Hecho en la Alpujarra' que se clausurará el Domingo de Resurrección

El exitoso, consolidado y concurrido certamen, creado hace 24, años posee medio centenar de expositores para mostrar lo mejor de la comarca

RAFAEL VÍLCHEZÓrgiva

La Feria 'Hecho en la Alpujarra' que abrió sus puertas el pasado Jueves Santo y que las cerrará el Domingo de Resurrección ya ha sido visitada por más de 15.000 personas. Los sectores más representativos de la comarca de la Alpujarra, extendida entre las provincias de Granada y Almería, muestran lo mejor que tienen en esta Feria de Turismo, Artesanía y Alimentación que cumple 24 años de vida y fue creada por el entonces alcalde, el profesor Francisco Pino.

Este certamen dispone de medio centenar de expositores. Existen también talleres en vivo, actividades paralelas, entre otras muchas cosas. La alcaldesa de Órgiva, Mari Ángeles Blanco, la subdelegada del Gobierno central, Inmaculada López, y el diputado provincial de Turismo, Enrique Medina, fueron los encargados de inaugurar la muestra en compañía de muchos vecinos y visitantes y personalidades de la política, el arte, las empresas, la artesanía, la agricultura, etcétera.

La bella comarca de la Alpujarra se desliza desde las mayores alturas peninsulares hasta el mar compartido con África, entre profundos barrancos cubiertos de exuberante verdor y secanos. La atrayente Alpujarra es un conjunto de pueblos blancos que ocupa un enclave entre dos provincias, allí donde la geografía no es acorde con la división política. Su cultura ancestral ignora las siempre artificiosas delimitaciones administrativas. La Alpujarra es uno de los trozos de Andalucía más bonitos e interesantes. Desde hace años es ruta obligada por turistas y visitantes de todo el mundo. Se puede decir que la Alpujarra es el lugar de los contrastes y las sorpresas. Eso sí, precisa de ayudas de verdad de las administraciones para que prospere, crezca, gane en calidad de vida y acabe con la despoblación que sufre desde hace tiempo.

La Alpujarra es un exponente de cultura. De tradiciones heredadas de tantas civilizaciones como han pasado por ella. De festejos, flolclore, leyendas y tradiciones. Es una comarca donde todavía quedan eras morunas para el laboreo y para bailar la mudanza y el robao al compás de violines, guitarras, bandurrias y laúdes, e improvisar coplillas de requiebros y deseos. Donde el trovo improvisado pone a prueba el ingenio, la rapidez y el arte poético de unos hombres sin doblez curtidos en el campo, principalmente. La Alpujarra es un filón cultural. Últimamente el sacerdote de Capileira y de seis pueblos más de la Alpujarra, Alfonso Aguilar, está poniendo en valor las torres de las iglesias como atractivo turístico y religioso. Es una iniciativa importante para seguir apostando también por la zona.

La mágica Alpujarra, tan misteriosa y peculiar desde hace siglos ha atraído a numerosos estudiosos, historiadores, literatos y artistas. Desde Estrabón que describe una Ulissea, precursora de la actual Ugíjar, pasando por Hurtado de Mendoza, Luis del Mármol y Ginés Pérez de Hita, Calderón de la Barca, Pedro Antonio de Alarcón, a viajeros románticos como Gerald Brenan, Jean Christian Spahni o Harold Méndez hasta los estudiosos de nuestros días como, y por ejemplo son, Juan González Blasco. Juan Manuel Jerez, Miguel Carrascosa, Manuel Mesa, etcétera. Merece la pena conocer la Alpujarra, toda la Alpujarra: los museos de Terque, Mecina Bombarón, Lanjarón, Ugíjar, Órgiva, el Barranco de Poqueira, Torvizcón, Fondón, Benecid, Trevélez, Soportújar, Caratáunas, Gualchos, etcétera.