Sábado, 18 de agosto de 2007
Registro Hemeroteca

en

COSTA

COSTA
El Arzobispado deja Albuñol sin cura y priva al pueblo de los sacramentos
Una pareja que se casaba hoy ha tenido que trasladar su boda a La Rábita Los vecinos se reunirán el lunes con Chamizo y seguirán con las protestas
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Casarse por la iglesia, bautizarse, comulgar o recibir la extremaunción es, de momento, imposible en Albuñol. El Arzobispado todavía no ha enviado a un sacerdote pese a que los vecinos que protestaron por el traslado de su párroco han abandonado su encierro en la iglesia y han limpiado la parroquia para que se puedan seguir celebrabando los acontecimientos religiosos.

La situación en la que se encuentra Albuñol -sin cura- ha obligado a María José y Eduardo a trasladarse hoy a La Rábita, a cinco kilómetros de Albuñol, para poder casarse ya que, no pueden hacerlo en su pueblo como estaba previsto. La novia declaró ayer a este periódico que no estaba en condiciones para hablar por el estrés que le está provocando la situación. El novio, por su parte, que celebraba ayer su despedida de soltero, señaló que si «no hay ningún cambio de última hora nos casaremos en La Rábita» y añadió que «nos están volviendo locos a todos».

Desde que a principios de agosto se produjo el traslado del cura de Albuñol, Gabriel Castilla, un vicario enviado provisionalmente ha sido el encargado de oficiar las misas en la localidad. La última vez que estuvo en Albuñol fue el pasado sábado y según denunciaron ayer los vecinos en el pueblo no se oficia misa desde entonces.

Después de que el arzobispo, Francisco Javier Martínez, amenazase el miércoles a los albuñolenses con no enviar a ningún sacerdote a celebrar la eucaristía y los sacramentos, «incluidas bodas y entierros», si no cesaban las movilizaciones para reclamar la vuelta del párroco, Gabriel Castilla, se suspendió la huelga de hambre que seguían siete vecinos y la concentración en la parroquia.

«Hemos sacado todos los carteles de la iglesia, la hemos limpiado y hemos barrido la puerta. Pero la Vicaría no nos dice si tendremos cura para que mañana se celebre la boda», dijo ayer a Efe Ana Manzano, una de las vecinas que participó en las protestas. A pesar de haber obedecido, las gestiones de los vecinos para intentar que la pareja pudiese casarse en Albuñol, no han dado fruto ya que, según señaló la portavoz Custodia Manzano, «los novios tendrán que trasladarse a La Rábita», para recibir los sacramentos.

Los vecinos que plantaron cara a la cúpula eclesiástica granadina por el «traslado forzoso» de Gabriel, se sienten ahora «asustados» porque temen que se les responsabilice de la ausencia de párroco en el pueblo. «Estamos rezando para que no se muera nadie», dijo Ana Manzano, ya que no hay ningún sacerdote que pueda administrarle la extremaunción ni oficiar la misa funeral.

Suspensión temporal

Según explicaron ayer a Efe fuentes del Arzobispado, sobre Albuñol pesa una «suspensión temporal de culto» que no se sabe cuánto se va a prolongar, ya que Francisco Javier Martínez se encuentra «de peregrinación» fuera de Granada. Por ello, las parejas que deseen casarse tendrán que recurrir a la vía civil, como ocurrió ayer con una, o bien celebrar el matrimonio eclesiástico en otra parroquia, tal como ofreció el Arzobispado a los novios que se casarán hoy en La Rábita.

Los vecinos se sienten «abandonados» por la Curia, por lo que volverán a movilizarse para reclamar el regreso de Gabriel, y el lunes se reunirán en Sevilla con el Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, a quien pedirán que medie en un conflicto en el que se sienten «como David contra Goliat».

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master de Periodismo | Club Lector 10 | Visitas a Ideal

Canales RSS