Miércoles, 30 de mayo de 2007
Registro Hemeroteca

en

LOCAL

GRANADA
Carataunas elige a su alcalde a cara o cruz
El vuelo de una moneda deshará el viernes el empate a 66 votos entre la candidaturas del PSOE y del PP, una fórmula prevista en la ley pero que no entusiasma a los implicados en el sorteo
Carataunas elige a su alcalde a cara o cruz
Salvador Rodríguez (PP) lleva doce años de alcalde y se lo juega al azar. /R. VÍLCHEZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Ni el carisma de los candidatos ni el programa electoral han sido suficientes para elegir al próximo alcalde de la minúscula localidad alpujarreña de Carataunas. Y ahora todo depende de una moneda al aire, del más puro azar.

Un contumaz empate a 66 votos entre el PSOE, cuyo cabeza de lista es José Daniel Vigil González, y el PP, comandado por Salvador Rodríguez, ha abocado al pueblo a esperar el vuelo de un euro, una circunstancia muy poco habitual, pero no insólita y que, por supuesto, está contemplada en la ley.

El singular sorteo tendrá lugar este viernes y estará supervisado por el juez de la vecina población de Órgiva que presidía la Junta Electoral de Zona.

A Salvador, el candidato popular, no le entusiasma la fórmula, pero, como buen demócrata, la acepta. «Yo es que ando regular de suerte», se lamenta el todavía regidor de Carataunas que, además, ha ocupado el cargo durante los últimos doce años.

Ahora, una simple moneda puede enviarle a la oposición y, claro, la idea no le seduce.

Sorpresa

El otro que se la juega, el socialista José Daniel, admitió ayer que no se esperaba lo que está ocurriendo. En realidad, todo el proceso electoral ha sido una sorpresa para este hombre de 54 años dedicado en cuerpo y alma a la agricultura y su rebaño de cabras. «La verdad sea dicha, yo no creía que nos iba a votar tanta gente -66 papeletas para una localidad de poco más de 200 habitantes son muchas papeletas-.Tampoco esperábamos los socialistas que íbamos a empatar con el Partido Popular, y que para desempatar se tendría que hacer un sorteo. Veremos a ver quién gana y tiene más suerte», declaró ayer a IDEAL mientras pastoreaba las cabras en las verdes laderas de Sierra Nevada.

En los pueblos pequeños, los ciudadanos votan en listas abiertas -igual que sucede con el Senado- a cuatro representantes entre cinco nombres. PP y PSOE lograron el domingo dos electos cada uno y es el quinto -el que da la mayoría absoluta, la alcaldía- el que está igualado a 66 votos.

Ex compañeros

El PP tiene recurrido dos votos que se declararon nulos porque en lugar de cuatro cruces tenían cinco. «No creo que le guste a nadie esta forma tan extraña pero no hay más remedio», admite Salvador.

Se da la curiosa circunstancia de que los dos rivales eran del mismo partido: del PP, lo que vendría a demostrar que el ocaso de la ideologías es algo más que una teoría.

Sin embargo, la realidad parece que es más sencilla que todo eso. La política se vive de forma distinta en localidades como Carataunas. No hay sesudas propuestas ni las siglas se defienden a vida o muerte. «Aquí te metes en un partido o en otro por ir en una lista. El que va con el PSOE estuvo conmigo cuatro años de teniente de alcalde», explica el aspirante del PP. Salvador reconoce que ni siquiera ha elaborado programa para las elecciones y que tiene fichados a sus votantes y a los que no lo son. «El PSOE ha metido en su lista a un candidato del pueblo que los padres son del PP y toda su familia. Él ha arrastrado a todos porque son muchos», aporta sus razones para explicar el azaroso empate.

Ya ocurrió otra vez

José Daniel, por su parte, mira al futuro y avanza planes por si la fortuna le señala a él. «A mí, si por casualidad me toca presidir la alcaldía de Carataunas, lo primero que haré será calmar los ánimos en el pueblo. Recobrar la tranquilidad perdida, porque está alterada desde hace tiempo por temas urbanísticos, principalmente. Asimismo, lucharemos para que Carataunas disponga de una buena plaza pública, y para que se arreglen los caminos rurales y las acequias».

No es la primera vez que se da un caso como el de Carataunas en la provincia de Granada. En 1995, la alcaldía de Güéjar Sierra también se sometió al veredicto de una moneda. PP y PSOE empataron a cinco concejales e IU se abstuvo en la votación del pleno de investidura.

El secretario del Ayuntamiento buscó una alternativa sobre la marcha. Como el funcionario tenía la costumbre de fumar puros, cogió una caja vacía e introdujo dos papeletas. En una ponía alcalde y la otra estaba en blanco. El candidato popular, Antonio Balderas, sacó la premiada.

quicochirino@ideal.es

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master de Periodismo | Club Lector 10 | Visitas a Ideal

Canales RSS