Nuevas pruebas que descartan el suicidio de Beatriz Ordóñez envían al detenido a prisión

El análisis de una brecha en la cabeza dice que fue causado por un objeto La familia de la víctima denuncia que fue violada, pero la defensa lo niega

R. MENDOZA M. VARELA
Adelaida Ordóñez, hermana de la víctima, durante la rueda de prensa ofrecida en Langreo. /J. C. ROMÁN/
Adelaida Ordóñez, hermana de la víctima, durante la rueda de prensa ofrecida en Langreo. /J. C. ROMÁN

Hace tres semanas el juez dijo tener indicios para imputarlo en un delito contra la vida, pero no los suficientes para dictar su ingreso en prisión. Ayer, las pruebas que esperaba llegaron de manos de un nuevo informe forense. Y esta vez no hubo dudas. Su decisión: prisión incondicional.

Éste fue el giro que dio ayer el caso de la muerte de la asturiana, Beatriz Ordóñez, cuyo cadáver fue hallado en una acequia de Vélez de Benaudalla el pasado 12 de octubre. Miguel H., quien niega ser su compañero sentimental en contra de la versión de todos los allegados de la víctima, quedó en libertad bajo una fianza de 3.000 euros el pasado 20 de octubre, tras ser detenido como presunto autor del homicidio de la mujer.

Pero anteayer por la noche, la Guardia Civil volvió a detenerlo en su domicilio de Híjar, donde vive con su mujer y su hijo. Tras pasar la noche en los calabozos de la Comandancia, compareció a la mañana siguiente ante el mismo juez. A medio día de ayer ya había ingresado en la prisión provincial de Albolote.

La clave de este cambio en la investigación del caso reside en un nuevo informe forense realizado sobre las lesiones que presentaba el cuerpo de la mujer. Fuentes cercanas a la investigación del caso explicaron a IDEAL que los resultados de la autopsia emitidos en un primer momento eran preliminares, por lo que requerían de otro análisis en profundidad. Éste fue solicitado desde el principio por los investigadores, y el resultado final ha cambiado la visión del fiscal y del juez sobre lo ocurrido la noche en la que murió Beatriz Ordóñez.

Incompatibilidades

Las citadas fuentes explicaron que, en concreto, una lesión que presentaba el cuerpo en la parte izquierda de la cabeza resulta incompatible con la versión del suicidio que ofreció el detenido durante la reconstrucción de los hechos que escenificó en el canal de Vélez.

Miguel H. insistió en que la brecha en la cabeza de Beatriz -sobre la que los investigadores pidieron un nuevo informe- se debía a un golpe que la mujer se dio en la cabeza cuando saltó al vacío por el canal. Y ayer se mantuvo en esta versión durante su comparecencia ante el juez de Motril.

Pero los exámenes forenses sobre la herida contradicen, con todo el peso científico que les precede, esta versión. Y es que, según las citadas fuentes, la apariencia de la herida podría ser compatible con la producida por un objeto contundente y puntiagudo, como un martillo o un pico. Además, hay signos de que el cuerpo fue arrastrado. Esto corrobora la versión del homicidio que mantiene la Guardia Civil y contradice la del suicidio defendida por Miguel H. Éste último reconoció en su primera declaración ante la Guardia Civil que estuvo con Beatriz en el lugar donde murió. Según declaró ante los agentes, aquel día bajó a la Costa de Granada con ella en el coche para charlar. Dijo que no era su amante, sino una amiga con la que mantenía una relación especial.

Al regresar del paseo, Miguel H. declaró que fue ella quién le pidió que pararan en el lugar por donde Miguel mantuvo que se arrojó. Antes, dijo haberlo evitado, por lo que mantuvo un forcejeo con ella. Luego calló por miedo. Esta versión, a pesar del nuevo informe forense, sigue siendo defendida por el imputado.

Contradicciones

El auto de prisión del juez sólo se refiere a la presunta comisión de un delito de homicidio, o de asesinato en el caso de que sea demostrada alevosía o planificación de la muerte, por parte del acusado. Sobre la posibilidad de que Beatriz fuese víctima de una agresión sexual, el citado escrito del juez no refiere nada.

El abogado que representa a la familia de la víctima, Antonio Fernández Mazola, declaró ayer en una rueda de prensa en Langreo, localidad natal de la víctima, que Miguel también fue imputado en un presunto delito de «agresión sexual», algo que desmintió ayer el letrado que lo defiende. «Sólo se le imputa el presunto homicidio y es cierto que los informes indican que existen signos de que Beatriz mantuvo una relación sexual antes de la muerte, pero los forenses no deducen que hubiese una agresión sexual al no encontrar lesiones de notoriedad», afirmó Pablo Acosta. En contra de esto, el letrado de la familia relató ante los medios de comunicación que «sufrió graves lesiones anales y vaginales, signos de forzamiento íntimo y de violencia».

La intención de la familia de la víctima «es pedir la pena máxima, ya que nunca habíamos imaginado que el crimen fuese tan violento», dijo la hermana de Beatriz Ordóñez, Adelaida, durante la rueda de prensa dada junto al abogado. Esta mujer manifestó que «nunca imaginaron las atrocidades que tuvo que sufrir» Beatriz antes de morir. Se han personado como acusación para que caiga el peso de la justicia contra el imputado.

rociomendoza@ideal.es