Crean un hígado del tamaño de una moneda con células madre del cordón umbilical

Es la primera vez que los científicos obtienen en el laboratorio una parte de un órgano tan complejo Podría generar tejidos para tratar a enfermos hepáticos

E. J. BLASCOLONDRES

Un hígado en miniatura, del tamaño de una moneda, ha sido creado por un equipo de la Universidad de Newcastle a partir de células madre de la sangre del cordón umbilical. Es la primera vez que los científicos logran generar este órgano, aunque se trata sólo de una pequeña sección. Según los investigadores británicos, aún deberán pasar varias décadas para que un hígado completo pueda crearse con el fin de ser trasplantado a personas, pero su versión 'mini' ahora obtenida abre ya las puertas a la experimentación con fármacos. Además, se calcula que en cinco o diez años estos órganos parciales podrán proporcionar tejidos para reparar hígados de personas con mal comportamiento hepático.

El equipo de la Universidad de Newcastle, dirigido por los profesores Nico Forraz y Colin McGuckin, destaca la inmediata utilidad de los 'mini hígados', ya que permiten probar medicinas en órganos humanos -aunque sean una reproducción incompleta y a menor escala- y así evitar los riesgos de la experimentación de fármacos con personas o superar los tests con animales.

Forraz y McGuckin han constituido la compañía ConoStem con el fin de suministrar sus 'mini hígados' a los laboratorios farmacéuticos que desean comprobar los efectos de sus nuevos productos.

Sin barreras morales

En su proyecto, los investigadores extrajeron células madre del cordón umbilical de recién nacidos y las introdujeron en un biorreactor, un equipo diseñado por la NASA, la agencia espacial norteamericana, para reproducir los efectos de la falta de gravedad y hacer posible que las células se multipliquen más rápido de lo que ocurre en condiciones normales. El equipo científico añadió hormonas y sustancias químicas para hacer que las células se convirtieran en tejido de hígado.

Otros expertos han saludado con entusiasmo el paso que supone el trabajo pionero de Forraz y McGuckin, dado que están generando gran cantidad de tejido hepático y, además, a partir de células madre no embrionarias, lo que salva objeciones morales de las que tanto se discute en la actualidad.

«Estamos aún lejos de la producción de un órgano completo. El hígado tiene su propio suministro de sangre, sus propias fibras de armazón; ellos están sólo produciendo células individuales de hígado, pero es muy importante porque nos da esperanza, aunque sea más allá de diez años, de que se podrán crear hígados para trasplante», declaró a la BBC el profesor Ian Gilmore, especialista en medicina hepática del Royal Liverpool Hospital.

La Fundación Británica del Hígado también recibió con entusiasmo los logros alcanzados por el equipo de la universidad de Newcastle. «La investigación tiene un enorme potencial para futuros avances», indicó su portavoz.