Los granadinos ignoran la protesta por las dos últimas mujeres muertas

Sólo un centenar de personas, la mayoría políticos y miembros de asociaciones, acuden al acto contra la violencia de género

JUAN ENRIQUE GÓMEZ | GRANADA

Triste. Realmente decepcionante la respuesta ciudadana ante la muerte de dos mujeres más, víctimas de la violencia de género en Granada. La presencia de ciudadanos en la concentración convocada ayer en la plaza del Carmen para mostrar la repulsa ante la creciente situación de malos tratos a la mujer en Granada fue casi inexistente.

No fueron más de un centenar las personas que se dieron cita ante la puerta del Ayuntamiento, incluidos los políticos y representantes de instituciones y asociaciones, de los que también hubo ausencias significativas. Los ciudadanos granadinos dieron la espalda a Francisca, muerta el pasado lunes, y a Lourdes asesinada hace unos días, las dos en el barrio del Zaidín.

El Ayuntamiento de la capital había decretado que ayer miércoles fuese día de luto oficial. Convocó una concentración a las 12 de la mañana en la plaza del Carmen, y desgraciadamente pocos se dieron por enterados. Ni siquiera las personas que pasaban por allí hicieron el amago de quedarse, aunque sólo fuese unos instantes.

No más de una treintena de ciudadanos anónimos fueron los que mostraron su solidaridad con las víctimas. Quizá pensaron que estaban bien representados por las autoridades, pero la sensación general fue de desasosiego y tristeza al comprobar que sólo los de siempre estaban junto a las pancartas contra a violencia doméstica. Otros, en cambio, sí expresaron toda su rabia y repulsa. Fueron las mujeres de la asociación Convive, que aparecieron en la plaza con las caras tapadas con caretas blancas. Por otra parte el alcalde de la ciudad, José Torres Hurtado y el concejal de Mantenimiento, Vicente Aguilera, sí acudieron al funeral para dar su apoyo y homenaje a Francisca y expresar el dolor de la ciudad a la familia.

Silencio

A las doce la mañana, el reloj del Ayuntamiento, marcaba el inicio de cinco minutos para permanecer en silencio como homenaje a las dos mujeres muertas estos días y al resto de las víctimas de los malos tratos en este país.

El alcalde encabezaba la representación institucional, que también contaba con la presencia del presidente de la Diputación, Antonio Martínez Caler, y la delegada de Gobierno de la Junta, Teresa Jiménez, junto a otros delegados del gobierno autónomo.

Destacaba la ausencia de dos pesos pesados de la política provincial, el secretario provincial del PSOE, Francisco Álvarez de la Chica, y el presidente provincial del PP, Sebastián Pérez. Por su parte la consejera de Justicia, María José López, que asistió también ayer a la toma de posesión de secretarios judiciales, aseguraba que «la erradicación de esta lacra social pasa por medidas legislativas y educativas que hay que mantener siempre».

Pide a las mujeres que denuncien y no tengan 'mala conciencia' a la hora de mostrarse en contra de los malos tratos y la violencia. Por su parte el alcalde y el presidente de la Diputación expresaron su repulsa ante situaciones de discriminación y muerte de mujeres. «Es un problema que tenemos que solucionar entre todos y, fundamentalmente no olvidar a quienes lo padecen».

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