«La medalla de oro me quitaría todo el dolor»

El pívot catalán, con el meñique del pie izquierdo roto, animará a España desde el banquillo

A. GÓMEZSAITAMA

«Una medalla de oro en el cuello me quitaría todo el dolor que estoy pasando ahora». Así se despidió este sábado Pau Gasol de los periodistas a las puertas de la Clínica Ortopédica Kato de Saitama, consciente ya de desde la noche anterior de que se perdería la final del mundial. Las pruebas médicas que le fueron realizadas confirmaron que tiene roto el dedo meñique de su pie izquierdo. Este domingo verá desde el banquillo la final mundialista por la que tanto ha luchado.

Son momentos duros. Pero Gasol, sentado en una silla de ruedas empujada por el doctor Delfín Galiano, no quiso mostrarse abatido. Ya había llorado bastante el viernes. Con la misma sonrisa que siempre le acompaña fuera de las canchas, incluso firmó autógrafos a los niños japoneses que esperaban al ídolo a las puertas del hospital. Y cuando se apoyó en las muletas para acceder a la furgoneta que le iba a llevar de vuelta al hotel, quiso lanzar un mensaje de optimismo: «Tengo confianza en mis compañeros al cien por cien para que den el resto y ojalá podamos llevarnos el oro». «No me podría contener de alegría y felicidad si así fuera», añadió.

«Me sabe mal no estar físicamente en la pista para contribuir a lo que he venido haciendo durante todo el campeonato, pero intentaré estar ahí con ellos para lo que me necesiten», prometió. La selección tiene ya preparado para él un hueco en el banquillo, y desde ahí Pau presenciará el partido y gritará y animará a España. «Su única obsesión durante todo el día es ver cómo puede ayudar al equipo», desveló por la noche el doctor Galiano al comunicar de forma oficial el resultado de las pruebas médicas realizadas al jugador.

Gasol prefiere ser positivo. «Estoy un poquito dolorido, pero a la vez feliz de que el equipo esté en la final», aseguró. Cuando se le preguntó si España tenía posibilidades de ganar a Grecia sin él, insistió: «Espero que sí, confío plenamente en mis compañeros y espero que hagan un grandísimo partido». «No tenemos nada que envidiar a Grecia, simplemente tenemos que creérnoslo, que somos un gran equipo y que hemos llegado a la final por méritos propios», sentenció.

Posible operación

Tras una mañana de resonancias magnéticas y ecografías, mientras Gasol descansaba en su habitación y sus compañeros presenciaban los últimos minutos del partido entre Estados Unidos y Grecia, el doctor confirmó la mala noticia. La estrella de los Memphis Grizzlies sufre una rotura parcial del quinto metatarsiano y deberá estar de baja, como mínimo, durante un mes, aunque el tiempo de recuperación podría alargarse en el caso de que los médicos de su equipo decidan intervenir al jugador.

La rotura del meñique afecta a la misma zona en la que hace dos temporadas sufrió una lesión que le mantuvo un mes y medio alejado de las pistas de la NBA y resultó clave para impedir, debido a un riesgo de recaída y ante las presiones de Memphis, que el ala-pívot español disputase el Eurobasket de Serbia 2005.

Aunque el seguro suscrito por la Federación Española cubre el sueldo de Gasol durante el tiempo que deba permanecer de baja, el nuevo contratiempo podría complicar a partir de ahora su futuro con la selección. Su club renovó y amplió en 2004 el contrato de Gasol a 86 millones de dólares por seis temporadas (12 millones de euros anuales), para convertir a la estrella española en uno de los deportistas mejor pagados del mundo, y esta lesión puede empujar a los Grizzlies a negar su permiso para que defienda la camiseta nacional en próximos compromisos.

El informe médico de Gasol y las 19 imágenes radiológicas realizadas este viernes al pie del pívot barcelonés ya han sido remitidas a Memphis para que sean los doctores de la franquicia estadounidense los que valoren la lesión y determinen el tratamiento a seguir. «Operar, con una intervención que no sería complicada, es una de las posibilidades, aunque no sé si los médicos de los Grizzlies adoptarán esa decisión; si me preguntan los doctores, les daré mi opinión, aunque ahora es muy precipitado valorar la situación», apuntó el doctor Galiano, que no quiso aventurar el tiempo estimado de baja, «porque dependerá de la terapia que se siga».

«Este tipo de lesiones no se valora en días, sino en semanas, y pueden ser cuatro, seis u ocho, pero no soy capaz, ni debo, determinar el tiempo de recuperación, porque yo no voy a seguir el tratamiento", subrayó.