España cumple y golea

La selección supera el trámite ante los amigos de Liechtenstein Luis Aragonés concluye que Albelda es imprescindible

IGNACIO TYLKOBADAJOZ

Un entrenamiento oficial ante los amigos de Liechtenstein abrió el segundo tomo de la España de Luis. Faena de aliño, trámite cumplido a base de goles, que no de fútbol, pero las mismas dudas de casi siempre y pocos argumentos para pensar en una brillante regeneración que de una vez por todas enganche a los aficionados. Se merecían más los entusiastas hinchas pacenses, que impartieron una lección magistral al llenar el Nuevo Vivero.

Ante uno de los rivales más endebles que existen, incapaz de trenzar tres pases seguidos y con diez jugadores que malviven por detrás del balón, Luis dejó sentado que ya no piensa prescindir de un medio de contención. Siempre se arrepentirá de no haber tenido a Albelda en el campo cuando España ganaba a Francia en el primer partido a vida o muerte del pasado Mundial, y desde entonces considera imprescindible al valenciano. Y todo, según propugna el de Hortaleza, por el bien del equilibrio. Ocurre, empero, que ni los adversarios ni los partidos son comparables.

Con Xavi aburrido y cabizbajo en la grada, Iniesta en el banquillo y Xabi Alonso y Cesc escorados hacia las bandas, lejos de donde más disfrutan, España arrancó ante una 'cenicienta' el camino hacia la Eurocopa-2008. Una senda con obstáculos peligrosos como Dinamarca y Suecia y sin repesca, aunque pasan dos por grupo. Por tanto, más vale que los españoles se olviden del recurrente pasado, recuperen cuanto antes la autoestima, no fallen en feudos como el que el miércoles aguarda en Belfast e ilusionen a una parroquia cada vez más escéptica.

También extraña que con un autobús enfrente, la selección saliera sin especialistas en adelantar por los costados. Es cierto que Pernía vivió toda la noche en terreno rival, también que Sergio Ramos se incorporó en cuanto pudo, pero los clásicos echaron de menos en una noche así de plácida a tipos como Joaquín o Reyes, 'castigado' sin banquillo por pensar quizá más en el Real Madrid que en la selección.

Raúl organiza

En esta tesitura, Raúl, el más listo de la clase incluso a años luz de la estrella que fue, tuvo que ingeniárselas para bajar a recibir y organizar. De sus botas, de su espléndida lectura del juego, nació la sobresaliente jugada que abrió la lata de Liechtenstein. El madridista pidió a gritos el balón, vio el desmarque de Villa y el 'Guaje' le regaló el gol en bandeja a Fernando Torres, que mejora sus estadísticas con la selección. Es una pena que el valencianista y el rojiblanco, todavía en progresión pero con unas cualidades extraordinarias, no reciban más balones en condiciones.

Pese a que España era previsible, incapaz de cambiar el ritmo o de buscar algo distinto, llegaba fácil a los dominios del portero Jehle, el mejor de su equipo y fichado por el Boavista portugués. Sus intervenciones, el desatino de los españoles y los errores de bulto de un asistente, empeñado en indicar fueras de juego inexistentes, evitaron la goleada antes del descanso. Y menos mal que, en los instantes finales, Villa aprovechó un robó de balón y lanzó un zambombazo imparable.

Con 2-0 y los centroeuropeos agotados, caídos como fruta madura, todo apuntaba al disfrute en la reanudación. Era el momento para probar algo nuevo, para dar la alternativa a Oubiña, un mediocentro gallego del que sus técnicos hablan maravillas. Antes de que el céltico se estrenara con la 'roja', Villa frunció al ver que Luis le sustituía justo después de colocar el 3-0 en un golpe franco. Enseguida, Luis García amplió la cuenta. Sólo cuando el objetivo de ganar y golear estaba cumplido, aunque la selección se quedó a un tanto de los 1.000, el técnico decidió 'jugársela' y prescindir del mal llamado pivote. Una decisión para la reflexión.

Debut de Oubiña

El céltico Oubiña se convirtió en el decimoséptimo jugador que debuta con la selección española absoluto bajo la dirección de Aragonés. El centrocampista gallego, que se quedó sin poder estrenarse en Islandia, sustituyó a Albelda en el minuto 69, con todo ya decidido en el 'bolo' oficial ante Liechtenstein. Jugó con desparpajo y dejó buenas sensaciones.

El seleccionador español sorprendió al dejar a Xavi y Reyes fuera de la convocatoria ante Liechtenstein, primer partido oficial de la selección española tras la decepción del Mundial. Marchena y López, los otros dos descartados, tampoco se sentaron en el banquillo. Con respecto al equipo que perdió 1-3 ante Francia en el duelo de octavos de final celebrado en Hannóver, Xavi fue el único titular relegado.