El policía granadino que sirve desayunos a los más pobres

Reparto de desayunos gratuitos a la población con menos medios de Los Vivancos, actividad en la que participa el policía granadino./IDEAL
Reparto de desayunos gratuitos a la población con menos medios de Los Vivancos, actividad en la que participa el policía granadino. / IDEAL

Ha formado parte de una de las unidades de la élite de la Policía Nacional y en sus ratos libres colabora con la oenegé Mensajeros de la Paz

José Ramón Villalba
JOSÉ RAMÓN VILLALBAGRANADA

Maxi V. es un policía nacional de Granada destinado en Madrid. Allí ha pisado suela por las calles de la capital persiguiendo a malhechores pero también ha estado destinado en una unidad de las consideradas de la élite policial y en la que los agentes no llevan uniforme, solo placa y arma de fuego. Algunas de las investigaciones policiales le han traído desde Madrid hasta Granada, tierra donde se crió y en la que también ha trabajado como periodista.

«Me gusta ayudar a la gente y allí en Granada fui voluntario cuando estudiaba en los Agustinos», señala. Ese afán de ayudar a los demás le hizo convertirse en policía nacional y ahora está embarcado en un proyecto donde mezcla su profesión con su pasión. Ha organizado un concierto, arropado y financiado por el Sindicato Unificado de Policía (SUP), para obtener fondos económicos destinados a la oenegé Mensajeros por la Paz, cuyo fundador el Padre Ángel reparte desayunos a los sintecho de Madrid en una parroquia de la capital madrileña todos los días. «Queríamos agradecer a la sociedad española el apoyo que ha dado a la Policía Nacional y a la Guardia Civil en las calles de todo el país para conseguir la equiparación salarial y de esta manera queremos devolver tanta gratitud», apunta. El concierto se celebrará el próximo 15 de septiembre, a las 20 horas, en el auditorio de la Universidad Carlos III de Leganés (Madrid) y será a cargo del grupo Los Vivancos. Hay una fila cero para quien quiera colaborar en la cuenta ES11 2038 1135 7060 0028 8286.

Ha organizado un concierto con Los Vivancos y los fondos irán a una oenegé

«Queremos que este dinero vaya a Mensajeros por la Paz a una obra benéfica dirigida a los más necesitados». Maxi, como le conocen sus amigos, no ha perdido su costumbre de colaborar con los sintecho y, al menos, una vez en semana, acude a servir desayunos a los indigentes que se dan cita cada mañana en la parroquia del padre Ángel en Madrid. «Un día me encontré con un hombre muy bien vestido, con americana y corbata. Creía que estaba allí por otra cosa pero de repente me preguntó: '¿Me puedes poner un café con magdalenas?' Me quedé de piedra». Este individuo le contó después que estaba recién divorciado y su sueldo no le llegaba para pasar la manutención de sus hijos a su esposa. «Cuando se marchaba, me preguntó si le podía dar dos magdalenas para comérselas a lo largo de la mañana». Otros han bromeado con él, diciéndole que con el uniforme seguro que alguna vez ha corrido tras algún cliente de esta parroquia, pero allí de voluntario les ayuda a mitigar el hambre. «Esta gente me ayudan a mí más que yo a ellos. Ahora espero que todo salga bien el 15 de setiembre y podamos recaudar dinero suficiente para ayudar a los más necesitados, por eso le pido a la gente colaboración y a los granadinos también».

Maxi V. también le salvó la vida a un madrileño hace tres años tras auxiliarlo cuando le dio un infarto al corazón mientras conducía un coche. Desde entonces, este ciudadano no ha dejado de contactar con él. Es la cara más humanitaria de este policía granadino.

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