La plaza Escultor López Burgos «se ha convertido en una selva»

La plaza Escultor López Burgos muestra un aspecto desaliñado/CLARA CEREZO
La plaza Escultor López Burgos muestra un aspecto desaliñado / CLARA CEREZO

Los vecinos de la plaza se quejan del «abandono visible» del parque en el que, el pasado marzo, el Ayuntamiento retiró unas pérgolas por «riesgo de derrumbe inminente»

ÁNGELA MORÁNGranada

La plaza Escultor López Burgos se encuentra junto al paseo de los Basilios. Muy próximo al colegio los Escolapios y al Sagrado Corazón. Cuenta con una zona infantil, un gimnasio al aire libre y zonas ajardinadas pero, desde hace varios años, los vecinos han puesto en el punto de mira la falta de cuidados que recibe el parque. IDEAL publicó el pasado 26 de marzo la «retirada inminente por riesgo de derrumbe» –ordenado por el Ayuntamiento–, de las vigas de madera que proveían sombra dos zonas del jardín. Ahora, los vecinos vuelven a denunciar la dejadez que padece el parque en jardinería y limpieza, lo que conlleva a que el parque «se haya convertido en una selva», descripción que otorgan los residentes.

Han pasado dos meses desde la retirada del sombraje y, hoy, todavía se mantienen las vallas metálicas que prohíben el paso a la zona catalogada como 'peligrosa'. Los que visitan el parque advierten, además, de la falta de higiene. «Junto a los columpios de los niños hay latas de cerveza, esto no se puede consentir en una zona infantil», explica una vecina de la zona. La suciedad no sólo se encuentra dentro de los límites del jardín, las aceras están manchadas por las cacas de los pájaros y se aprecia a simple vista que no son recientes. «Yo creo que los barrenderos ni pasan por aquí pero, para colmo, cuando pasan parece que echan la basura debajo de los coches que están aparcados», cuenta Encarni, residente del barrio que, también, lamenta la pérdida de sombra. «Hace muchísimo calor, desde que quitaron las pérgolas es imposible venir al parque por el día y, ahora que llega el verano, peor todavía», dice Encarni.

La zona infantil tiene un aspecto más cuidado. «Venimos siempre un rato cuando los niños salen del colegio y no le presto demasiada atención al resto del parque», dice una de las madres. Una imagen que se enfrenta con la otra cara del jardín. Bancos rotos, arbustos desaliñados, basura y ni pizca de sombra.

Antonio Martos, en representación de la comunidad de vecinos, sostiene haber intentado contactar en repetidas ocasiones con el Ayuntamiento para subsanar el problema que, dicen, viene desde hace años. «Francisco Cuenca nos pidió paciencia y nos dijo que esperásemos porque ellos acababan de llegar al Ayuntamiento. Han pasado cuatro años y estamos igual», explica Martos.

Asimismo, los vecinos reclaman más presencia policial en la zona ya que, dicen, el parque se llena de gamberros. «Vienen a beber cervezas y a fumar porros y, cuando les dices algo, te amenazan», dice Martos que, además, asegura que en López Burgos «se vende droga».