Los granadinos confían en el empuje de Rienda en la segunda manga

EFE GRANADA

Varios cientos de personas siguieron el descenso de su paisana María José Rienda a través de la pantalla gigante instalada por el Ayuntamiento en la Plaza del Carmen y en la estación de esquí de Sierra Nevada y muchos se mostraron confiados en una mejora de los resultados en la segunda manga.

La esquiadora granadina completó con un tiempo más que discreto y en el decimoséptimo puesto la primera manga del gigante de esquí alpino femenino de los Juegos Olímpicos de Turín 2006, que se disputa en Sestriere y que fue dominada por la estadounidense Julia Mancusco.

Rienda, que fue la primera en tomar la salida, completó los 1.394 metros de la primera bajada en un tiempo de 1:02.28, resultado que descorazonó a algunas de las más de 200 personas congregadas en la Plaza del Carmen, aunque en su mayoría prometieron volver para seguir la segunda manga con la confianza de que la granadina volverá con una medalla.

No todos siguieron la prueba completa para esperar a conocer la posición lograda por Rienda, y más de un despistado, que desconocía la existencia de una segunda prueba a las 13.00 horas, preguntó si "ya se ha acabado esto".

En la estación de Sierra Nevada, los esquiadores se congregaron ante la pantalla del telecabina Al Andalus para seguir el descenso de Rienda y sus duras adversarias, y a ellos se unieron los trabajadores de Cetursa, la empresa pública que gestiona el recinto.

Conocedores de lo difícil que se ha puesto que Rienda regrese a su tierra con una medalla, confiaron en que al menos logre un diploma olímpico.

El alcalde de Granada, José Torres Hurtado, el concejal de Deportes, Juan Casas, y el presidente de Cetursa, la empresa pública que gestiona la estación de esquí de Sierra Nevada, Mariano Gutiérrez Terrón, apoyaron a la esquiadora granadina en Sestriere.