Los virus "durmientes" infectan 15.000 ordenadores en España

El único método para evitar que un ordenador se convierta en "zombie" es tener el antivirus y el cortafuegos actualizados y pasar un anti-espía

EFE | MADRID

En España hay otros 15.000 ordenadores infectados por virus "durmientes" que pueden ser activados en cualquier momento para realizar ataques organizados, como el que le ha costado una multa de 1,8 millones de euros y 2 de años de prisión a Santiago Garrido.

Según el presidente de la Asociación de Internautas, Víctor Domingo, el ataque perpetrado por Garrido, que organizó un ataque contra un servidor de Lleida que dejó sin servicio a millones de usuarios de la red, demuestra que los usuarios "no son conscientes" de que sus terminales pueden ser utilizados para cometer actividades delictivas.

"Nos preocupa que no sepan que su ordenador está en manos de un tercero y que no tengan medios para detectarlo", se ha lamentado Domingo, que considera que el único método para evitar que un ordenador se convierta en "zombie" es tener el antivirus y el cortafuegos actualizado y pasar un programa escaneador anti-espía con cierta frecuencia.

Domingo considera que ataques como el realizado por el internauta condenado por la Audiencia Provincial de Lleida demuestran que "se ha pasado la línea oscura" en el uso de los virus durmientes, porque implican "la connivencia con hechos delictivos".

Nueva demanda de seguridad

Para cubrir la nueva demanda de seguridad, empresas de seguridad informática como Sophos, según informaron sus responsables, han lanzado distintos servicios para combatirlo.

En el caso de Sophos, el "arma" es el "ZombieAlert", que identifica los ordenadores que están infectados por un virus durmiente.

Al detectar el terminal "zombie", el servicio avisa a sus abonados y envía una notificación en caso de que la dirección IP del ordenador esté en alguna de las Listas Negras de Nombres de Dominios del Servidor (DNSBL).

El nuevo servicio está destinado sobre todo a redes de empresas, aunque también suministra información a los servidores de acceso a internet para que identifiquen los ordenadores infectados y avisen a sus usuarios.

De no seguir alguna de estas medidas de seguridad, los usuarios corren el riesgo de perder el control de su ordenador y colaborar en delitos informáticos como el "phising" o suplantación de web para robar información confidencial y que han sufrido ya varios bancos.