La muerte por H5N1 de una mujer eleva a 7 el número de fallecidos por el virus en China

La joven, de 29 años, trabajaba en un mercado de aves en el pueblo de Jinhua, en la provincia suroriental de Sichuan, y fue ingresada ayer

EFE | PEKÍN

El Ministerio de Sanidad de China ha informado hoy de la séptima muerte humana por gripe aviar en el país, una mujer de 29 años cuyo contagio con el virus mortal H5N1 fue anunciado ayer. La mujer, de apellido Cao, trabajaba en un mercado de aves en el pueblo de Jinhua, de la provincia suroriental de Sichuan, y se encontraba hospitalizada en Chengdu, la capital de la provincia. Con esta muerte ascienden a siete las personas fallecidas en China a causa de la gripe aviar cuyos casos han sido oficialmente confirmados.

Al igual que en la muerte anterior, una granjera de 35 años, también de la provincia de Sichuan (pueblo cercano a Chengdu) se trata de una persona en estrecho contacto con aves. Los otros cinco muertos han sido una niña de la provincia de Guangxi (sur), un hombre de la provincia de Jiangxi (este), dos granjeras de la provincia de Anhui (centro) y una mujer obrera de Fujian (sureste). El Ministerio chino de Sanidad reconocía a principios de enero que más de 40.000 personas fueron sometidas a observación desde que se detectaron los primeros casos, sin que se haya comprobado transmisión entre humanos.

El virus, que ha causado la muerte de 140 millones de aves en Eurasia y, con la de hoy, de 83 personas en Turquía, China, Camboya, Tailandia, Vietnam e Indonesia, puede convertirse, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una pandemia capaz de matar a millones de seres humanos si muta y se transmite entre personas. Aunque el virus es endémico entre aves en Asia desde hace dos años, China no registró casos humanos hasta finales de 2005, año en que se detectaron 31 brotes en aves.

El Foro de Donantes de Pekín, que concluyó el 18 de enero, anunció donaciones por 1.900 millones de dólares y préstamos para luchar contra la enfermedad, un 20 por ciento más de la cantidad solicitada por el Banco Mundial (BM) y que refleja la alarma mundial.