Condenado a cadena perpetua el georgiano que intentó asesinar a Bush en mayo

Vladimir Arutiunián, un desempleado de 27 años, lanzó una granada que no llegó a estallar contra la tribuna de autoridades en Tiflis

EFE | TIFLIS

El Tribunal de Tiflis ha condenado hoy a cadena perpetua al ciudadano georgiano Vladímir Arutiunián acusado de un intento de atentado contra los presidentes de Estados Unidos, George W. Bush, y Georgia, Mijaíl Saakashvili.

El 10 de mayo pasado, Arutiunián, un desempleado de 27 años, lanzaba una granada que no llegó a estallar contra la tribuna instalada en la plaza de la Libertad de Tiflis donde se encontraban Bush y Saakashvili. Dos meses después, el frustrado magnicida fue detenido en su domicilio en Tiflis después de ofrecer resistencia y matar a tiros a un oficial de servicios de contraespionaje.

La Fiscalía presentaba contra Arutiunián ocho cargos, en particular de asesinato, terrorismo y tenencia ilegal de armas y explosivos, delitos por los que hoy fue condenado a cadena perpetua. La abogada de Arutiunién, Lizi Dyaparidze, declaraba a la prensa tras escuchar el veredicto, cuya lectura duró más de cuatro horas, que apelará la sentencia ante el Tribunal Supremo de Georgia.

La letrada manifestaba que Arutiunián no se reconoció culpable y calificaba de "montaje" las tres declaraciones grabadas y televisadas durante la instrucción en las que admitía su responsabilidad por el atentado.

Durante los dos meses que duró el proceso, Arutiunián no ha hecho ninguna declaración y sólo pedía reunirse con representantes de las organizaciones Amnistía Internacional y Human Rights Watch, demanda que ha repetido hoy cuando era llevado desde la sala del tribunal.