«Cuando pase el 2D hablaré con todos y espero que hayan aprendido que si uno no puede formar gobierno no puede impedir que se gobierne»

Susana Díaz posa, el viernes, en un balcón de la sede del Gobierno andaluz en Granada./PEPE MARÍN
Susana Díaz posa, el viernes, en un balcón de la sede del Gobierno andaluz en Granada. / PEPE MARÍN

La presidenta de la Junta y candidata socialista lamenta que Ciudadanos se haya «instalado en el frente de los bloqueos y antes de ir a las urnas ya diga que no le importaría repetir elecciones»

Quico Chirino
QUICO CHIRINO

Cuando se hace esta entrevista quedan treinta días para las elecciones andaluzas. Susana Díaz lleva la cuenta como en los bares de Sevilla que tras encerrarse el último nazareno cuelgan un cartel con las jornadas que faltan para el siguiente Domingo de Ramos. De Granada regresará a la capital hispalense, al día siguiente se desplazará a Huelva y hoy viaja a Londres. 51 minutos de conversación apenas interrumpidos en una ocasión para beber agua. Respuestas razonablemente cortas -cosa que agradece cualquier periodista- y cuando las preguntas se vuelven incómodas, a veces, es ella quien interroga al entrevistador; que si hay próxima oportunidad irá mejor preparado para estos envites. Al final de algunas respuestas hace una breve pausa y acaba con una sentencia para remachar el mensaje. Por eso la charla está también salpicada de breves silencios. Sonríe en una sola ocasión; aunque esto puede deberse a que el cuestionario no haya sido demasiado ingenioso. En la muñeca derecha exhibe una pulsera artesana con los colores de Andalucía -explica que solo hay tres como esa-, rematada con un ancla. Casualmente, el símbolo que distingue a los hermanos de la Esperanza de Triana.

-Llega la precampaña y parece que los políticos tienen que atacarse. Sin embargo, hay una excepción. Desde que convocó las elecciones usted se lleva mejor con Pedro Sánchez...

-No pienso hablar mal de ningún rival y mucho menos de mis compañeros. Dentro de la contienda electoral es una irresponsabilidad insultar a Andalucía. Pablo Casado se ha metido con una de nuestras industrias tractoras al hablar de los pésimos datos de turismo; a pesar de que aquí han crecido y en España hayan bajado. Utilizar las fake news en campaña para hacer daño a Andalucía es una profunda irresponsabilidad.

«Estoy acostumbrada a que cada vez que venga Pablo Iglesias sea para ofenderme y meterse con Andalucía»

-Aunque de esa manera el PSOE se encuentra su campaña hecha...

-Esa es la campaña que puede hacer alguien que no tiene apego a esta tierra y que el día después de las elecciones se marchará igual que ha venido.

«Rivera entró en pánico tras el congreso del PP y mandó crispar en Andalucía»

-¿Habrá efecto Sánchez en el resultado del PSOE?

-Pedro nos aporta lo que necesitaba esta tierra, un Gobierno que diera solución a problemas que estaban enquistados por la dejadez de Rajoy. Un presidente de una comunidad del PP me preguntaba extrañado si llevaban un año las pruebas de seguridad para el AVE. No, un año llevaban con el Gobierno del PP. Ahora hay un horizonte nítido. Y se ha retomado la conexión que demandaba la Junta -por Moreda- para, de manera transitoria, solucionar el aislamiento. Igual que no tenía sentido lo de la línea de Caparacena ni lo de Rules, que tengamos agua y no llegue a los agricultores. Era dejadez de un Gobierno que pensaba que castigando a la Junta sacaría rédito electoral.

«Utilizar las fake news en campaña para hacer daño a Andalucía es una gran irresponsabilidad»

-Algunos de esos compromisos no son tangibles. El tren por Moreda se anunció para noviembre y no está. Y la llegada del AVE para junio es un plazo suficientemente amplio...

-Antes no teníamos ni fecha. Se ha dicho la verdad: junio, aunque las municipales sean en mayo. Para Moreda se dio un plazo de tres meses y se va a cumplir.

-Entre esas promesas de Pedro Sánchez está un plan de empleo para Andalucía. ¿Cuáles son las expectativas de que salga adelante?

-Es la primera vez que hay un compromiso con un plan de empleo que he reivindicado desde el primer día en los cinco años que llevo de presidenta y nunca me escuchó Rajoy. Tanto la ministra de Empleo como el consejero están trabajando. Antes había argumentos y dinero pero el Gobierno no se comprometía. Al menos, las cotizaciones de empresarios y trabajadores andaluces a la Seguridad Social que no se destinaron a Andalucía se tenían que haber devuelto.

-Ahora hay voluntad, hay argumentos, pero no hay Presupuestos...

-No lo sabemos, ¿ya lo sabe?

-A día de hoy no están aprobados los Presupuestos del Estado...

-Hay una oferta del presidente a todos los partidos, incluidos PP y Ciudadanos. Y si ese patriotismo del que hacen gala no es de boquilla deberían de sentarse a ver unas cuentas que son buenas para los ciudadanos.

-¿Preferiría unos Presupuestos pactado con CS y PP o con el apoyo de las fuerzas independentistas?

-El presidente ha tendido la mano a todo el mundo. Cuando lleguen las elecciones cada uno podrá defender su proyecto pero en la legislatura los partidos tienen que arrimar el hombro. La gente no entiende el encanallamiento que parece que se ha extendido en este país. ¿Esto no iba de pluralidad? Lo que se está viendo es que algunos se han instalado en el bloqueo.

-Siempre le ha preocupado la relación del Estado con Cataluña y que algunas concesiones pudieran perjudicar a Andalucía. ¿Teme que en esta negociación de los Presupuestos se produzca alguna?

-Voy a tener la misma posición de siempre. Y cuando note un agravio levantaré la mano.

-Entonces, el escrito de acusación de la Abogacía del Estado, que no acusa de rebelión a los líderes del referéndum, no es un guiño para allanar la aprobación de los Presupuestos...

-No me meto en un proceso judicial y procuro no valorar ni lo que dice la fiscalía ni la Abogacía del Estado. Solo espero de la Justicia que quien se salte las normas lo pague. Creo en esa separación de poderes.

-Pero da la sensación de que la Abogacía del Estado, al menos, ha atendido algunas insinuaciones políticas...

-Eso lo dice usted. No sé si tiene datos que desconozco.

-Sólo hablo de la coincidencia de que el escrito diga lo mismo que han defendido antes algunos dirigentes del PSOE...

-No me atrevería a hacer esa acusación a ningún Gobierno. La separación de poderes es un principio que siempre cumplo.

-Cuando convocó las elecciones, ¿esperaba la reacción desde el primer momento del resto de partidos, especialmente Ciudadanos?

-Llevaban así desde la vuelta del verano. Rivera llegó en estado de nervio y pánico tras el congreso de Casado y mandó crispar en Andalucía. No quiso sentarse a ver los presupuestos. Y ahora se instalan en el frente de los bloqueos y, antes de ir a las urnas, ya dicen que no les importaría repetir elecciones.

-Lo de negarle el apoyo por anticipado, ¿cree que es real o un paripé electoral?

-Yo lo que digo lo hago. Cuando doy mi palabra, la cumplo. Juan Marín decía que era una presidenta de fiar pero 15 días después del congreso del PP ya decía otra cosa.

-También usted decía en las anteriores elecciones que no pactaría con Podemos y ahora no descarta acuerdos...

-¿Ha visto lo que ha sido esta legislatura? Tanto en los tres presupuestos como en los ochenta días que estuve antes de la investidura, Podemos ha votado con el PP. Han estado en una pinza. Tendí la mano a todas las fuerzas políticas. Me reuní con el PP, con Podemos y Ciudadanos. Y también con IU, que entonces todavía estaba IU. Cuando pase el 2 de diciembre hablaré con todos y espero que hayan aprendido que la pluralidad exige más voluntad de diálogo. Y una premisa: cuando uno no puede formar gobierno no puede impedir que se gobierne.

-Un matiz, IU sí está todavía...

-Bueno, ha quedado ahí, diluida. (Piensa) Y reconozco mucho el trabajo que el Partido Comunista ha hecho en Andalucía y en España desde la Transición.

-¿Qué papel cree que juega en Adelante Andalucía Pablo Iglesias? En su reciente visita ha cerrado la puerta a un acuerdo con usted.

-Estoy acostumbrada a que cada vez que ha venido haya sido para ofenderme y meterse con Andalucía. Porque aquí se ha demostrado que no hay soluciones fáciles para problemas difíciles y que cuando la izquierda es útil da respuesta a la crisis de manera distinta a la derecha.

-¿Y cómo explica que Pablo Iglesias sea con usted tan beligerante y llegue a un acuerdo con Pedro Sánchez?

-No votaron a Pedro Sánchez en la primera investidura y abrieron la puerta a otras elecciones. Ese pecado original fue tan evidente que para olvidarlo está sobreactuando. (Piensa) Llegaron en nombre de la nueva política pero envejecieron demasiado pronto.

-¿Teme que el clima generado provoque la entrada de posiciones más extremas en Andalucía?

-Los extremos no son buenos para la democracia. El auge de VOX está ligado al 'blanqueo' al que le somete Casado. Cuando dice que el discurso xenófobo, egoísta, de no condenar la violencia hacia las mujeres... le suena bien, está 'blanqueando' a VOX. Su auge se debe al complejo del PP.

-En la precampaña, uno de los discursos que ha vuelto es el de las alusiones al régimen socialista en Andalucía. Ha hecho alusión Pablo Casado...

-(Interrumpe) No se ha librado ninguno, lo han dicho todos. Ciudadanos nos llamaba dictadura y Pablo Iglesias decía que los andaluces no saben lo que votan. Lo que dicen sobre Andalucía no se atreverían a decirlo sobre ninguna otra tierra.

-Pero al margen, desde la autocrítica, ¿en qué ha lastrado la imagen del PSOE casos como los ERE?

-Eso siempre afecta a la política y a la izquierda todavía más, porque la gente quiere un comportamiento ejemplar. Lo he llevado a rajatabla. Quiero mirar a los ojos a los andaluces y que sepan que tienen un gobierno decente y honesto.

-Se habla de los impuestos, que los andaluces somos de los que más tributamos. ¿Habrá propuestas por parte del PSOE?

-Lo primero, que se diga la verdad. He aguantado con el impuesto de sucesiones campañas de fake news. Que digan también una segunda cosa. Qué recibe una familia andaluza. Cuál es el gasto social. Porque aquí los libros de textos son gratis. La media por unidad familiar entre libros, becas... está en torno a 5.000 euros. Los que aprueban no pagan matrícula, en otros sitios pagan 1.500 euros y aquí siete, que es lo que vale un menú infantil. El copago de asistencia farmacéutica a los pensionistas lo compensó la Junta. Podría recordar hasta los 3,80 que costaba en Madrid el tupper que cobraban a los padres en los colegios.

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