Este contenido es exclusivo para suscriptores

¿Quieres una experiencia sin límites y con servicios exclusivos?

logo-correo-on2.svg
Acceso ilimitadoApp para smartphone y tabletContenido extraNewsletters exclusivasClub del suscriptor

El pajarito azul

El pajarito azul
ANTONIO MESAMADERO
ANTONIO MESAMADERO

Querido lector y amigo, cuando el bajón anímico llame a tu puerta, mi consejo es que lo recibas con amabilidad y después lo invites a una 'fantilla', más que nada para ver qué tiene que contarte. Seguro que de buena gana lo invitarías a un chupito de cicuta por presentarse siempre en el peor momento, pero no olvides que al enemigo siempre conviene tratarlo con 'aguante' de seda.

Mientras el bajón no te haga hacer cosas como combinar en verano pantalón corto con calcetín y zapatos de rejilla, no tienes por qué preocuparte, porque él te señalará el camino para mandar a tomar 'polculo' lo innecesario en tu vida. No en vano, ¿cuántas cosas realmente importantes ocurren durante los años que revoloteamos por esta existencia? Venimos de la nada, nos vamos a la nada (la muerte y Hacienda, lo único eterno) y entre esas dos gracietas... no ocurre casi nada (casi nada verdaderamente importante). No conozco a nadie que haya madurado en la vida a base de buenos ratos. Por cierto, un individuo que siempre está bien anímicamente -a mí por lo menos- además de transmitirme una sensación de inmadurez, me crea una inquietud que somatiza en pelos como escarpias. El poeta Charles Bukowski, que de bajones anímicos entendía más que de poesía, retrataba la ansiedad como un «pájaro azul» que solía presentarse a traición (Twitter también es un pájaro azul que produce ansiedad, pero por otros motivos). No sé si abundan los pájaros azules en los corazones de los granadinos, pero tengo claro que en esta ciudad revolotean pájaros de todo tipo, desde el clásico gorrión hasta el pájaro de mal agüero político, sin olvidar el pájaro suelto con espray grafitero o el ya clasico pájaro amigo de lo ajeno que tanto entusiasma a los turistas.

Esta semana los granadinos hemos tenido la visita del pájaro azul de la actualidad en forma de sentencia judicial para Juana Rivas. Es muy triste que este asunto se haya convertido en mera carnaza para los pájaros (tirando a buitres) de la telebasura, que escudándose en el drama de una madre, se han estado nutriendo de esta desgracia: la carroña nuestra de cada día. El pájaro azul de la ansiedad ha visitado a Juana Rivas. La suerte de esta paciente (o pacienta) es que la receta del indulto viene volando.

Contenido Patrocinado

Fotos