Padres del colegio Juan XXIII de la Chana reclaman mejoras en los accesos al centro escolar

Entrada al Colegio Juan XXIII de La Chana./ALFREDO AGUILAR
Entrada al Colegio Juan XXIII de La Chana. / ALFREDO AGUILAR

Los escolares han de sortear pilonas y aceras en mal estado en una zona que carece también de una iluminación adecuada

Á. L.

La llegada del nuevo curso escolar supone estrenar aulas, libros y en ocasiones, instalaciones. Sin embargo, los alumnos del colegio Juan XXIII del barrio de la Chana en Granada capital no pueden felicitarse por lo último porque desde hace años padecen problemas diarios para acceder a su centro escolar. Unos problemas que sus padres llevan tiempo denunciando.

Tanto algunos padres de manera particular como la propia Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) del Juan XXIII denuncian la precaria situación en la que están las aceras y los caminos que dan acceso al centro. Una cuestión que empeora sensiblemente con el invierno cuando la iluminación baja y el alumbrado de la zona no cubre las necesidades.

Sandra, una de las madres que ha denunciado la situación a través de las redes sociales llega a declarar que por culpa de las pilonas colocadas «si un padre va con un carrito se ve obligado a tener que darse la vuelta». Unas pilonas que están colocadas para evitar el tráfico rodado por una zona cuya carretera está sin acabar.

Por su parte, el AMPA sostiene que hace tiempo que han denunciado la situación al Ayuntamiento de Granada y que además de los problemas con los accesos y la iluminación, han solicitado que se mejore la limpieza de la zona.

Entrada al Colegio Juan XXIII de La Chana.
Entrada al Colegio Juan XXIII de La Chana. / ALFREDO AGUILAR

No obstante, la situación permanece así desde hace algo más de una década. Tal y como explica el concejal de Urbanismo, Miguel Ángel Fernández Madrid, el estado de los accesos se debe a «un plan parcial que lleva paralizado desde la crisis». Al tiempo que confirma que las carreteras y aceras están sin terminar porque pertenecen a unos promotores «que son quienes deben garantizar los accesos y la iluminación, cosa que no han hecho».

Pese a ello, Fernández Madrid quiere mandar un mensaje de serenidad a padres y alumnos al confiar en que «en unos meses la situación se desatasque con los cambios de propiedad y que los promotores privados acometan las obras a las que están obligados».

De hecho, el concejal aclara que ya le ha solicitado al AMPA del colegio poder mantener una reunión para aclarar la situación de los terrenos conflictivos que hace poco cambiaron de propietarios.

 

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