Un padre de 18 años, autor de las agresiones en el Materno Infantil tras conocer la muerte de su bebé

El despliegue policial se mantuvo hasta las ocho de la tarde./ALFREDO AGUILAR
El despliegue policial se mantuvo hasta las ocho de la tarde. / ALFREDO AGUILAR

Hizo falta un amplio despliegue de la Policía Nacional y Local en el Hospital Materno Infantil para calmar los ánimos y se mantuvieron allí durante diez horas

JOSÉ R. VILLALBA Y PILAR G. TREVIJANOGRANADA

Policía Nacional y Policía Local custodiaron durante la jornada de ayer la puerta del Hospital Materno Infantil de Granada tras la brutal agresión a dos pediatras y a una enfermera sobre las diez de la mañana en la quinta planta de Neonatología de este centro sanitario. Un padre, de tan sólo 18 años, la emprendió a golpes con un pediatra bastante corpulento, una doctora y una enfermera generándole lesiones a los tres. La enfermera necesitó recibir puntos de sutura encima de la ceja para curar la herida que le había generado este joven después de cerrarle una puerta delante de su cara. Los dos galenos también recibieron bofetadas y puñetazos. Los tres disponen del correspondiente parte de lesiones que será adjuntado a la denuncia que interpondrán, seguramente, durante la jornada de hoy.

Los hechos sucedieron cuando la familia de un recién nacido prematuro con tan sólo 48 días de vida recibió la información de la muerte de este neonato, que fue ingresado días atrás procedente de la ciudad de Albacete y quien la noche del lunes ya comenzó a empeorar. El padre entró en cólera tras conocer la noticia y comenzó a lanzar improperios contra los profesionales, que tras comprobar cómo este individuo agredía a los dos pediatras y a la enfermera decidieron pulsar el botón antipánico, lo cual movilizó a los vigilantes jurados que se encontraban en el Hospital General del Virgen de las Nieves. Dos guardias de seguridad cubrieron dos de las tres puertas de entrada a esta unidad de Neonatología, pero parte de los familiares allí congregados se colaron por la puerta que no estaba cubierta por los vigilantes. Poco después hizo acto de presencia en la zona un vehículo de la Policía Nacional y otro de la Policía Local, aunque los agentes no necesitaron reducir a nadie.

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Los agentes se limitaron a identificar al padre del bebé, un joven de 18 años de la localidad de Iznalloz que cuando sucedieron los hechos estaba en compañía de su esposa y de los abuelos paternos y maternos de la criatura. Poco después comenzaron a llegar más familiares de los padres del recién nacido. La situación obligó a efectuar un despliegue policial en torno al Hospital Materno Infantil que se prolongó por espacio de diez horas. La Policía Local permaneció en la zona hasta pasadas las dos de la tarde, mientras Policía Nacional no abandonó el centro sanitario hasta pasadas las ocho de la tarde. El cordón policial permitió calmar los ánimos.

«La enfermera tiene una brecha y han amenazado al jefe de servicio con volver»

En un principio se sopesó la posibilidad de detener a este joven por un delito contra tres funcionarios públicos, pero posteriormente se procedió a identificarlo solamente para evitar males mayores. La situación era bastante delicada después de saberse el fallecimiento del neonato. Aunque sí hubo una cascada de amenazas, los ánimos se fueron calmando poco a poco. Hasta que el cuerpo del pequeño, después de practicarle dos autopsias, partió hacia Iznalloz donde hoy será enterrado en el camposanto de esta localidad. El padre es de Iznalloz y la madre de Guadahortuna.

«En los diez años que llevo trabajando aquí sólo he presenciado insultos entre familiares y el personal»

Todo el equipo de profesionales sanitarios, encabezado por las tres personas agredidas, hicieron lo posible e imposible por salvar la vida del recién nacido. Pese a los grandes esfuerzos efectuados por todo el equipo de Pediatría, resultó imposible mantener con vida al bebé, quien presentaba múltiples problemas de salud asociados a que era prematuro.

Los dos pediatras agredidos y la enfermera fueron atendidos en el servicio de Urgencias del Hospital Virgen de las Nieves. Tras lo sucedido marcharon bastante afectados a sus casas porque los tres estaban anímicamente destrozados tras esta brutal agresión. La dirección del Hospital Virgen de las Nieves activó el protocolo correspondiente para este tipo de agresiones consistente básicamente en prestar apoyo psicológico, sanitario y jurídico a las víctimas de estos actos violentos que por desgracia no es la primera que ocurren en el ámbito sanitario granadino.

Reacciones del personal

Los miembros del personal sanitario del Hospital Infantil aseguraron estar «consternados» tras las agresiones que sufrieron sus compañeros de la Unidad de Neonatología. Los facultativos manifestaron que los familiares del menor fallecido profirieron amenazas al equipo asistencial: «Nos sentimos desprotegidos. Trabajo en la planta y ha sido horroroso».

«Estoy preocupada por mis compañeros. La enfermera tiene una brecha en la ceja y al Jefe de Servicio le han pegado y amenazado con volver», manifestó una enfermera. «Se han llevado ahora al crío para hacerle la autopsia», destacó la mujer de unos cuarenta años de edad.

Por su parte, una médico de la unidad de Neonatología afirmó que las amenazas a la plantilla del centro son habituales: «Estamos acostumbrados por la profesión que tenemos». «Nos sentimos bastante inseguros». «Afortunadamente suele ser una unidad tranquila, aunque en momentos puntuales se produce algún enfrentamiento verbal, pero tampoco es normal». «Llevo más de diez años trabajando aquí y puedo decir que solo he presenciado algún insulto o conversación subida de tono entre el personal y los familiares de los pacientes», sentenció.

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