La ordenanza de patines eléctricos permitirá su uso en zonas peatonales con limitaciones

Un joven se desplaza con un patinete por la calzada de Reyes Católicos/Pepe Marín
Un joven se desplaza con un patinete por la calzada de Reyes Católicos / Pepe Marín

Según el borrador de esta normativa, no podrán circular en estos espacios a más de seis kilómetros hora y dejarán un metro respecto a los viandantes

Jorge Pastor
JORGE PASTORGranada

Eran las seis y media de la tarde pasado jueves. J. A., un vecino de Granada, se dirigía a su casa en patín eléctrico después de acabar su jornada laboral. Cuando llegó a la intersección de la avenida Juan Pablo II y la calle Pedro Temboury, cerca de la Estación de Autobuses, se dispuso a cruzar. El semáforo estaba en verde para los peatones, según el testimonio del propio J. A. y de algún testigo. Pero un automóvil se saltó presuntamente la luz roja y le arrolló. El conductor se dio a la fuga. Tres vértebras y un tobillo fracturados. Un mes en silla de ruedas..

Más allá de la investigación de los hechos, estamos posiblemente ante uno de los percances circulatorios de mayor gravedad que se han producido en la capital desde que se inició el 'boom de los patinetes', un tipo de vehículo dotado de dos o más ruedas con un pequeño motor eléctrico alimentado por baterías que puede superar los cuarenta kilómetros a la hora y que afloran como setas en ciudades como Granada, complicadas para el tráfico. Por este motivo, porque hay muchos, porque van por todas partes y porque, en la práctica, existe un vacío legal respecto a su utilización, el Ayuntamiento de Granada ultima ya la Ordenanza de Circulación de Peatones, Ciclistas, Movilidad Compartida y Vehículos de Movilidad Urbana (VMU), donde se recogen aspectos tan importantes como por dónde pueden transitar estos VMU y en qué condiciones.

El borrador aún está en fase de redacción. Una vez que los servicios técnicos concluyan este documento –puede haber modificaciones–, será sometido a la consideración de los grupos políticos en el consistorio granadino, que en el pleno de septiembre ya aprobaron una declaración de Vamos Granada en la que se instaba a la regulación de estos VMU –también los segway y otras máquinas de similares características– como alternativa a los coches particulares y al transporte colectivo, pero que cada vez es más usado en rutas turísticas por los barrios históricos de Granada.

Por aquello de la convivencia con automóviles, ciclistas y peatones, la parte más interesante de este texto, al que ha tenido acceso este periódico, es la referente a los espacios por los que podrán moverse estos VMU. Concretamente, los de la categoría B, que es donde se enmarcan estos patines, podrán hacerlo con carácter general por zonas peatonales, pero con restricciones como ir a una velocidad inferior a los seis kilómetros por hora y dejando en todo momento una separación de un metro respecto a los transeúntes, «respetando en todo momento la preferencia de paso de éstos». Deberán dejar ese metro respecto a la línea de fachada para que se pueda salir sin riesgo de los edificios y establecimientos comerciales. También podrán ir por 'vías pacificadas' –diseñadas para armonizar bicis y viandantes– con límite inferior o igual a los treinta kilómetros por hora para los autos; por calles peatonales que tengan una anchura mínima de tres metros libres de obstáculos, por parques –siempre respetando las normas generales antes apuntadas cuando hay gente–, por aceras de al menos cuatro metros de ancho y por vías ciclistas. Los que vayan a una velocidad máxima de entre 31 y 45 kilómetros por hora podrán desplazarse por carriles reservados para buses y taxis, favoreciendo siempre el adelantamiento por parte de éstos –aunque el Ayuntamiento se reserva la posibilidad de prohibir– y por las calzadas.

Estacionamientos

Respecto a los aparcamientos, no se podrán realizar sobre el acerado si no dispone de cuatro metros de anchura, y que al menos tres metros estén libres de mobiliario urbano, arbolado o aglomeraciones de personas. Tampoco en pasos de cebra ni anclando o apoyando los VMU contra árboles, bancos o inmuebles protegidos. No se podrá estacionar en zonas acotadas para quienes tienen movilidad reducida y en la carga y descarga.

La normativa fija también otras limitaciones. Entre ellas, no agarrarse a coches en marcha. Además no podrán ser conducidos por menores de quince años cuando la velocidad máxima sea de entre 31 y 45 kilómetros a la hora y en pendientes superiores al quince por ciento. También deberán indicar cambios de dirección con las manos al no llevar intermitentes, no realizarán maniobras bruscas ni temerarias, ni habrán ingerido alcohol, estupefacientes, psicotrópicos y estimulantes. Eso sí, los VMU y sus usuarios deberán ser visibles y estarán dotados de elementos reflectantes. Los menores de dieciséis años deberán llevar casco, que sí será obligatorio para todos en rutas interurbanas. En caso de ser parados por un agente de la autoridad, deberán llevar el DNI o NIE y documentación acreditativa de la homologación del VMU.

El portavoz de la Policía Local, Jacinto Sánchez, comenta que, en efecto, urge la aprobación de una normativa, ya que la última referente a esta clase de máquinas es una instrucción de la Dirección General de Tráfico (DGT) de 2016, que no tiene carácter vinculante, donde se clasifican estos aparatos «tomando como referencia la altura y los ángulos peligrosos que puedan provocar lesiones más graves en caso de atropello». La DGT aclara que no precisan, de forma obligada, la posesión de autorización administrativa para circular ni tampoco carné para ponerse a los mandos. Tampoco necesitan la concertación de un seguro de responsabilidad civil –sí se aconseja hacerlo de forma voluntaria–. Según Jacinto Sánchez, «en principio circularán –hablamos de hoy día– por la calzada y no por la acera, lugar por donde tradicionalmente lo han hecho hasta la mencionada instrucción de la DGT, que deja abierta la puerta a que puedan transitar por espacios peatonales cuando sean autorizados de forma expresa por la autoridad municipal».

El presidente de la Asociación Gremial del Taxi, Ramón Alcaraz, comenta que el colectivo aún no se ha definido respecto a los VMU, «pero sería preferible que no fueran por el asfalto por su propia seguridad», y recuerda que ni llevan póliza de seguro ni están obligados a conocer el código de circulación. Desde asociaciones como Granada al Pedal consideran que los carriles bicis tampoco son los idóneos, pero en áreas restringidas sí deben tener prioridad.

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