Orden de detención contra dos personas por las agresiones en el Materno Infantil

Agentes de la Policía Nacional, en las puertas del centro el martes. /ALFREDO AGUILAR
Agentes de la Policía Nacional, en las puertas del centro el martes. / ALFREDO AGUILAR

La junta de personal se concentra hoy a las diez de la mañana frente a las puertas del Hospital Materno Infantil en señal de apoyo a las víctimas

P. G-TREVIJANO y JOSÉ RAMÓN VILLALBAGRANADA

La Policía Nacional ha emitido una orden de detención contra dos personas acusadas de ser las autoras de las brutales agresiones recibidas por dos pediatras y una enfermera del hospital Materno Infantil el martes sobre las diez de la mañana. La Policía Nacional tomó ayer declaración a los tres profesionales agredidos y, tras escucharlos, emitió esta orden para arrestar a un joven de 18 años, padre de un bebé fallecido en este recinto sanitario, y a una mujer, familiar también del recién nacido. La Policía Nacional informó ayer sobre las ocho de la tarde que aún no se había procedido a la detención de estas dos personas, pero que el arresto estaba pendiente de ejecutarse o durante la noche de ayer o el día de hoy.

Los tres profesionales declararon ayer en sede policial ratificando las primeras versiones que ofrecieron a la policía sobre lo sucedido la mañana del martes. Las víctimas aportaron el parte de lesiones.

Padres refugiándose con sus recién nacidos en las habitaciones, sanitarios conteniendo a la familia del paciente, la seguridad privada del hospital tratando de reducir al atacante -un padre de dieciocho años que acababa recibir la noticia de que su hijo prematuro había fallecido- mientras el personal movilizaba la Unidad de Prevención y Reacción de la Policía Nacional. Fue la «tensa» situación que se vivió en la quinta planta del Hospital Materno Infantil.

«Era imposible controlar a la familia. Los padres culparon a los médicos. Comentaron que no debía haber muerto y aseguraron que los médicos lo habían matado», explicó Inmaculada Giménez Cervantes, enfermera y responsable de CC OO. Inmaculada llegó a la unidad unos minutos después de que estallara el altercado. Todo comenzó cuando uno de los médicos responsables de Neonatología, la enfermera y el Jefe de Servicio le comunicaron a la familia la triste noticia. Como es habitual en estos casos, el personal dejó que sus allegados se despidieran del pequeño de tan solo 48 días de vida, que fue ingresado días atrás procedente de la ciudad de Albacete y quien la noche del lunes comenzó a empeorar.

Una vez en la sala, se templaron los nervios, la madre estaba en «estado de shock» y el padre comenzó a insultar a los sanitarios. El hombre entró en cólera y en un arrebato golpeó a los profesionales. «Ante la reacción de la familia, la enfermera trató de cerrar la puerta y recibió un portazo en la cara», manifestó Giménez. El impacto le produjo una brecha que necesitó varios puntos de sutura. En el momento de los hechos se activó el botón antipánico y acudieron dos guardias jurados a separar a los familiares. «No podemos dejar de ofrecer un trato humano, aunque hay que tomar medidas para que no peligre nuestra seguridad», apuntó Fayna Gómez García, vocal de la junta y presidenta del SATSE. El ambiente de crispación e impotencia continúa en el hospital. El personal sanitario del Virgen de las Nieves mostró ayer su repulsa ante la «oleada» de agresiones que vienen sufriendo desde el mes de septiembre. El ataque del martes se une a una larga lista de siete incidentes con agresiones físicas que ha sufrido la plantilla en un mes y medio.

Comisiones Obreras, la junta de personal y el SATSE pidieron que no se normalice la situación: «Lamentablemente las agresiones dejan de ser noticia y se están normalizando». Fayna Gómez García manifestó que, además de las secuelas de las lesiones físicas, el personal agredido se encuentra «psicológicamente mal». «Es muy duro venir a tu puesto de trabajo y encontrarte con esa inseguridad y ese miedo», agregó.

Al instante de producirse la agresión, el centro puso en marcha el protocolo de actuación contra las agresiones con el objetivo de responder a las demandas de los afectados. A través del correo interno, se dio parte a la unidad de riesgos laborales del Hospital Universitario Virgen de las Nieves, que tomó todas las medidas legales que se derivan de su aplicación.

Las reiteradas amenazas de los familiares a los sanitarios propiciaron que un amplio despliegue de la Policía Nacional y Local permanecieran durante diez horas en el recinto para calmar los ánimos y evitar otro incidente. De momento, las víctimas de la agresión no se incorporarán a su puesto de trabajo, aunque Comisiones Obreras apunta que tienen previsto volver pronto. Los tres profesionales disponen del parte de lesiones que se ha adjuntado a la denuncia que han interpuesto.

Revisión del protocolo

A consecuencia de las siete agresiones, los facultativos reclaman que se refuercen las medidas de protección. La junta de personal ha propuesto evaluar y analizar el protocolo, aunque apuntan que el fallo en el funcionamiento se encuentra en las medidas preventivas: «La dirección deberá analizar las causas de las agresiones y ver qué se puede hacer para evitarlas», destacó Gómez.

La responsable de Comisiones Obreras, Inmaculada Giménez Cervantes, declaró que el sistema de puertas abiertas debe mantenerse para salvaguardar el derecho de los familiares de visitar a sus enfermos, pero pide que se limite el número de visitas por familia.

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