Once años en busca de un gran aeropuerto
La Mesa del Aeropuerto nació con la intención de reunirse dos veces al año y ha sido convocada en los momentos en los que se han producido las crisis más importantes
En febrero de 2014 se reunió por primera vez el germen de lo que después se llamaría la Mesa del Aeropuerto. Instituciones públicas y empresarios ... se unían para buscar nuevos vuelos nacionales e internacionales. De aquel encuentro, en el que estuvieron presentes representantes del Gobierno, la Junta, Diputación, Ayuntamiento de Granada, empresarios y Aena, salió un documento en el que se reclamaba un plan estratégico y se comprometían para hacer más atractivo el aeropuerto Granada-Jaén. La idea surgió del subdelegado del Gobierno.
Desde entonces, ha habido idas y venidas. Y un enorme vacío de casi dos años, desde septiembre del 2023 hasta este miércoles 12 de noviembre. Esta última reunión fue corta. La Diputación de Granada la abandonó al considerar que faltan apoyos. La cita llegaba no exenta de desencuentros entre Francis Rodríguez, presidente del ente supramunicipal granadino, y su homólogo jienense, Francisco Reyes. La crisis abierta entre las diputaciones provinciales de Granada y de Jaén venía de meses atrás. La Diputación granadina había lanzado el órdago de eliminar el nombre de Jaén del aeródromo Federico García Lorca como toque de atención ante lo que consideraba una falta de compromiso por parte de la Diputación vecina. Pero la penúltima mesa tampoco había salido del todo bien.
Cuando en septiembre de 2023 se produjo el encuentro entre administraciones y empresarios la situación tampoco era fácil. Fue unas semanas antes de que desaparecieran los vuelos a Londres y Santander, con enlaces con Madrid a medio gas y sin previsión de rescatar a corto plazo las sietes conexiones internacionales que había hasta 2019. Eso provocó una brecha en la mesa. Mientras que la Subdelegación defendía el buen ritmo de la terminal, las instituciones granadinas consideraban que las mejoras eran insuficientes.
Fue la primera con Marifrán Carazo como alcaldesa y la regidora fue crítica al considerar que este encuentro de trabajo debía dejar de ser meramente informativo. Unos días después de aquella reunión, Carazo afirmó que la mesa no había servido para nada y que ella misma se iba a encargar de llamar a la puerta de las compañías. La mesa, que tuvo siempre el objetivo de conseguir más vuelos y más pasajeros para el aeródromo, ha pasado por momentos de más y menos cohesión y ha sido convocada en varias ocasiones como reacción a momentos críticos, como ocurrió también en 2022 cuando el objetivo era lograr que la infraestructura consiguiera remontar después de la caída en picado sufrida a consecuencia de la pandemia.
También con la marcha de Easyjet, que puso en jaque siete conexiones internacionales en 2020, las cancelaciones de los vuelos de Madrid en 2022 o la pérdida de Londres en 2023. Lo que no se ha cumplido siempre es la intención de que se produjeran al menos dos encuentros anuales, tal y como se quería cuando se puso en marcha. De hecho, en la última reunión, antes del desencuentro, se volvió a acordar verse cada dos años. Y al igual que pasó en aquel primer momento hace once años, en muchas otras ocasiones se ha considerado que más allá de las buenas intenciones, no se lanzaban propuestas concretas. Hubo momentos en los que sí. En noviembre de 2017, de la mano de Easyjet llegó la primera gran alegría de este grupo de trabajo, trayendo vuelos a Londres, Milán o Manchester. También de la mano de la aerolínea británica se logró el vuelo a Nápoles en 2018. Un año en el que esta mesa incluso llegó a ponerse como ejemplo a seguir para crear un órgano similar con el que impulsar el turismo o el AVE.
Hay que tener en cuenta que en 2019, con la mesa a pleno rendimiento, el aeropuerto llegó a sumar gracias al trabajo de este ente vuelos a Bilbao, Tenerife y Gran Canaria y rutas internacionales a París, Burdeos, Nantes, Berlín, Londres, Manchester, Milán y Nápoles. Después llegó la pandemia o la marcha de Easyjet y la situación se complicó. La mesa siguió convocándose y reuniéndose hasta septiembre de 2023. Y a partir de ahí un parón hasta esta semana, a pesar de que venía reclamándose el encuentro desde diciembre de 2024.
Ahora, después de que la mesa saltara por los aires, habrá que ver qué pasa en el futuro.
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