La ola de calor y los continuos cortes de electricidad asfixian a la Zona Norte

Unas vecinas del barrio de La Paz combaten la ola de calor como pueden al no tener luz. /RAMÓN L. PÉREZ
Unas vecinas del barrio de La Paz combaten la ola de calor como pueden al no tener luz. / RAMÓN L. PÉREZ

Los vecinos se muestran desesperados al no poder enfriar sus casas ni conservar alimentos y califican la situación de completamente inhumana

Javier F. Barrera
JAVIER F. BARRERA

La Zona Norte de Granada se muere de frío en invierno por los cortes de luz. Ahora, en verano, en plena ola de calor, se asfixia. Apenas se puede respirar. No funciona nada. Se estropea la comida en los frigoríficos. El aire fresquito de los ventiladores se vuelve denso, se detiene. Qué contar de los aparatos de aire acondicionado, un lujo asiático.

¿La razón? Exactamente la misma. La luz, la corriente eléctrica, aparece y desaparece como un Guadiana y deja a los vecinos de barrios como La Paz y Cartuja a media luz, sin poder dormir por las noches, sin derecho a descansar para levantarse al día siguiente para ir a trabajar. Al tajo en medio de la ola de calor y sin poder dormir. Planazo.

Jesús, un comerciante del barrio, está que trina, por decirlo en plan fino: «De esto hay ya poco que contar», resume. «Lo que tienen que hacer es darle una solución», y se refiere a la compañía eléctrica Endesa, a la Policía y a la Guardia Civil, al Ayuntamiento y a la Junta de Andalucía, a todos los actores en este drama que tensa el cordel que se parte, siempre-siempre- siempre, por la parte más débil, la de los vecinos del distrito Norte que pagan sus facturas religiosamente pero que, sin embargo, no tienen luz.

«Esto es como el tercer mundo», añade Jesús. «No es ya que nos falte la luz eléctrica, es que no hay ná de ná», resume todo lo gráficamente que puede para denunciar que «la situación es la que hay y nada parece que vaya a hacerla cambiar».

Y pregunta a las autoridades: «¿Pero qué es lo que quieren?». Y se responde: «Pero si aquí no hay nada de nada. No han invertido un duro en décadas. La gente joven está sin trabajo... Que pongan la luz y que luego echen cuentas a los que no la pagan porque, nosotros, sí que la pagamos. Que fastidien al que actúa mal y nos protejan a la gente honrada», termina.

El Defensor del Ciudadano

Manuel Martín, Defensor del Ciudadano, pasó buena parte de la mañana del sábado en las calles de la Zona Norte, donde comprobó la situación completamente inhumana que se vive en estos barrios de la ciudad de la Alhambra. «Los vecinos del distrito Norte están sin luz en plena ola de calor. La situación va de mal en peor. Es totalmente insostenible», declaró a este periódico.

«Los cortes son diarios y cada vez de más duración. Actualmente desde la calle Joaquín Corral Almagro hasta la barriada de La Paz están sin luz, así llevan días y días con cortes de más de doce horas diarias. Lo que está ocurriendo en el distrito Norte de nuestra ciudad es una situación de emergencia social».

El Defensor también plantea sus propias preguntas: «¿Cómo es posible que en pleno siglo XXI cientos de familias estén sin luz, asustadas por las mafias y que los poderes públicos no actúen? ¿Hay que exigirle de una vez a Endesa que actúe de verdad con seriedad y rigor?».

Por último, propone «una actuación firme y decidida, porque hay muchas responsabilidades y deberes públicos incumplidos». Mientras, al anochecer, los vecinos de Norte van saliendo a la calle, al fresco que puede que llegue. O no. Como la mismísima luz.