Ofensiva policial contra los bares ilegales de San Miguel, Sacromonte y Valparaíso

RAMÓN L. PÉREZ

Se ha denunciado a una pizzería, una terraza y un kiosco «por no tener ni un solo papel en regla», y se ha elaborado un informe para que se clausuren

JAVIER F. BARRERAGranada

Hay lugares en Granada inabarcables:La Verea de Enmedio en el Sacromonte, el mirador de San Miguel Alto en el Albaicín, Valparaíso, donde la ciudad pierde sus límites en la dehesa del Generalife. Todos estos lugares limítrofes con el bello edén han visto brotar establecimientos variopintos en los que se venden cervezas, bocadillos y pizzas que se hacen lentamente en un horno de leña fabricado artesanalmente para tal fin.

No solo comparten estos establecimientos la belleza del entorno y de las vistas. Una batida de la Policía Local ha comprobado que «no tienen ni un solo papel en regla». Y también participan de las mismas excusas, nacidas de la profunda picaresca, con la que los propietarios de los establecimientos denunciados pretenden «justificar una actividad económica del todo irregular», manifiesta la Policía Local.

En los tres casos, los agentes se han personado en los establecimientos para comprobar si disponían de los necesarios permisos y han identificado a los propietarios. Las actuaciones han concluido con la redacción de un informe que se despacha a la Concejalía de Medio Ambiente, «que se encargará de ordenar la clausura de todos ellos por ser ilegales», confirman.

En el caso del Sacromonte, una barra de bar pegada a la entrada a una de las casas cueva y unas mesas con sus respectivas sillas alfombran el especialísimo mirador dedicado al bailaor Mario Maya, desde donde la contemplación de la Alhambra y la ciudad se asemejan al éxtasis. Un quintillo de cerveza Alhambra sale por un euro y medio, sin vaso y sin tapilla, pero con toda la belleza que nadie puede pagar. Los visitantes no dudan en detenerse y bien sentarse en las mesas bien en alguno de los dos bancos ubicados en el lugar. El informe policial confirma que «aprovechan el mirador y los bancos, saca unas mesas y ejerce actividad comercial. Tiene instaladas en la vía pública dos mesas con seis sillas y servilleteros sin presentar ni licencia de ocupación ni declaración responsable. Responden que las mesas las tiene para uso particular y familiar». La Policía lo ha identificado y denunciado «y si no tiene declaración responsable es que tampoco tiene licencia de actividad. Es completamente ilegal».

En el Albaicín

No es el único negocio ilegal. En el cerro de San Miguel, han sido los vecinos del Albaicín los que han puesto a la Policía Local sobre la pista. «Los moradores de las cuevas ocupadas han mejorado sus instalaciones añadiendo un bar». La Policía confirma que «anuncia incluso comidas y bebidas y lo tiene declarado como asociación particular de peña caballista, pero abierto al público. Ahí está la picaresca». Se ha hecho un informe para Medio Ambiente: «Ejerce actividad, está señalizada y no cuenta con licencia. Ha sido denunciado».

La Policía Local también ha denunciado y redactado un informe para que se decrete el cierre por carecer de papel alguno de una pizzería ubicada en Valparaíso, a un cuarto de hora de San Miguel. Se puede acceder por el barranco del final del Sacromonte, o desde San Miguel.

La Policía confirma que «se trata de un italiano, que tiene su depósito de agua, un horno de leña para pizzas y no tiene ni un solo papel. Ni uno». Lo que sí tiene es seguidores en Facebook, que está llena de fotos y se leen comentarios:«Unos italianos hippies han puesto una terraza cueva en San Miguel y hacen unas pizzas riquísimas».