Las obras para evitar las inundaciones en Einstein estarán acabadas en abril

Las obras, en la esquina con la calle Padre Marcelino Álvarez./RAMÓN L. PÉREZ
Las obras, en la esquina con la calle Padre Marcelino Álvarez. / RAMÓN L. PÉREZ

En marzo, los trabajos para instalar un nuevo colector de agua pluvial llegarán a la fase más complicada, por la reordenación del tráfico en Arabial

J. M.

Las obras del colector que mitigará las inundaciones en el entorno de Plaza Einstein, Gonzalo Gallas y el recorrido paralelo de Camino de Ronda marchan «a buen ritmo y cumpliendo con el cronograma establecido». El objetivo con el que trabaja el Ayuntamiento es el de 'estrenar' la infraestructura, que ampliará la capacidad para recoger el agua pluvial procedente del norte de la capital, antes de la próxima época de lluvias. Según el alcalde, Francisco Cuenca, la instalación, que obliga a 'levantar' por fases tramos de tres calles, estará concluida en abril.

«No podíamos permitir que después de treinta años teniendo estos problemas de inundaciones en Camino de Ronda, siguieran sucediéndose», destacó el alcalde durante una visita a las obras. El coste total de la actuación, que comenzó a mediados de enero, es de 842.000 euros. Las tormentas con gran cantidad de lluvia en corto espacio de tiempo provocan inundaciones a lo largo de toda la calle Gonzalo Gallas y, como sucedió en mayo del año pasado, anegan plaza Einstein y provocan filtraciones en bajos y sótanos de Camino de Ronda. El motivo es que los actuales colectores que recogen la lluvia que llega desde el campus de Fuentenueva ven sobrepasada su capacidad.

Con la instalación de dos arquetas y un colector de medio kilómetro, el problema debería quedar solventado. La reforma consiste en instalar una tubería de hormigón armado de metro y medio de diámetro que trasladará el agua de lluvia desde Gonzalo Gallas, a la altura de las pistas de tenis del campus de Fuentenueva, hasta la calle Padre Marcelino Álvarez. Así, el alcantarillado de Gonzalo Gallas ya no recogerá lluvia de la mitad norte de la ciudad: este caudal queda desviado hacia los límites de la capital por esta conducción que atravesará las calles Pérez Galdós y Recoletos.

En Gonzalo Gallas quedará instalada una primera gran arqueta con dos cámaras de 9 por 5 metros. De ahí el agua pasará a un tramo de 60 metros de nuevo colector hasta Camino de Ronda. En esta calle queda una especie de sistema 'doble' de recolección. El nuevo colector parte desde el cruce con Camino de Ronda, baja el agua por Recoletos y llega a otra arqueta en el cruce con Padre Marcelino Álvarez. Son tuberías de gran tamaño que obligan a abrir en canal los carriles por los que transcurren.

Para evitar grandes afecciones al tráfico, el área de Movilidad y Emasagra han coordinado una instalación por fases, de tal forma que una vez que queda construido un tramo de colector, se cierra el asfalto sobre él para que pueda retomarse la circulación. La fase más complicada, el paso por Arabial, llegará en marzo. De acuerdo con el alcalde, las obras a la altura de Camino de Ronda provocarán menor afección, puesto que se harán bajo tierra.

El alcalde agradeció ayer la «paciencia» de los vecinos afectados. Los residentes de esta zona pueden comprobar el estado de las obras a través de una página web a la que se accede escaneando los códigos 'QR' –una especie de código de barras legible por los dispositivos móviles– colocados en las señalizaciones. A través de este sistema pueden conocer qué tramos sufren modificaciones en el tráfico. «Está funcionando bien y la gente lo agradece», valoró el alcalde

«Es una de las actuaciones más necesarias e imprescindibles para esta ciudad, pues afecta a miles de granadinos», afirmó Cuenca. El anuncio del proyecto llegó a finales de octubre del pasado año.Meses antes, tras las inundaciones, el Ayuntamiento se comprometió a abordar con Emasagra esta reforma en el sistema de saneamiento que debe finalizar en abril.

 

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