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La nebulosa de la conciliación

La nebulosa de la conciliación
Conciliación y corresponsabilidad son dos términos que deberían afectar a ambas partes en una pareja. Sin embargo, es la mujer quien suele realizar el esfuerzo de reducir su jornada de trabajo para dedicarse al cuidado del hogar
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La secretaría de Igualdad y Juventud de UGT Andalucía define la conciliación como «las estrategias personales, empresariales y/o sociales, cuyo objetivo es compaginar la asistencia o disponibilidad del pleno desempeño que requiere el trabajo con el pleno desarrollo de la necesidades domésticas, familiares, de cuidado de menores, mayores y personas dependientes, además de las necesidades personales de formación y/o de ocio». Esta definición ha sido un concepto que ha estado concebido socialmente únicamente para las mujeres. Estadísticamente, según indica el sindicato, son ellas quienes concilian la vida familiar a costa de un peor desarrollo profesional.

A través de esta necesidad de cuidar nuestro propio hogar, nace la corresponsabilidad, es decir, «una conciliación compartida desde lo público y lo privado», explica la secretaría de Igualdad. Este concepto soluciona una situación en la que la mujer es quien sale perdiendo laboralmente, creando responsabilidades familiares compartidas de una forma justa. Todas las tareas domésticas, de cuidado, gestión y decisiones recaen en ambos lados de la balanza en una relación de pareja.

Los datos de la conciliación

La Unión General de Trabajadores señala que los hombres dedican más tiempo al trabajo asalariado que las mujeres, siendo ellas quienes dedican más tiempo al trabajo doméstico en la pareja. Los hombres, además, disponen de mayor tiempo libre. Esta situación crea un vacío de corresponsabilidad. Según explica el sindicato, no existe una conciliación paritaria «ni en las familias ni por parte de las empresas ni por parte del Estado».

Al final, es únicamente la mujer quien concilia a causa de la falta de servicios públicos y las pocas medidas que disponen las empresas. Esto, además, viene marcado por los roles asignados por cuestión de género, llevando a una mayor precariedad laboral. Según datos recopilados por la organización sindical en 2018, el 32% de las mujeres andaluzas entre 20 y 64 años no trabajan ni buscan empleo. La segunda causa de inactividad más frecuente tras la jubilación es dedicarse a ser «amas de casa», habiendo 39.200 casos de mujeres frente a 6.600 casos de hombres.

El Instituto Nacional de Estadística señala que más del 70% de los contratos a tiempo parcial de Andalucía pertenecen a mujeres. En estos contratos, se establece más de un 90% de casos que requieren este tipo de contratación por el cuidado de personas dependientes u otras obligaciones familiares. La tasa de empleo femenino disminuye de forma inversamente proporcional a la de los hombres a más cantidad de hijos tenga una pareja.

Las consecuencias de la falta de corresponsabilidad

Nueve de cada diez excedencias por cuidado de menores son solicitadas por mujeres. Estas mujeres declaran las responsabilidades personales como primer obstáculo para el desarrollo profesional. El 60% de las mujeres ocupadas compaginan las tareas laborales con las domésticas, en contraposición del 5% de los hombres. La conciliación supone a las mujeres una pérdida de opciones profesionales, poder adquisitivo y desarrollo de sus carreras. De cada 100 mujeres que deciden ser madres, 3 son despedidas, 7 renuncian al empleo y 35 solicitan una reducción de jornada y salario; explica UGT.

El mayor problema es la falta de reconocimiento de la situación. Un 43% del empresariado, explica el sindicato, cree que las responsabilidades familiares deben recaer en las mujeres. Las empresas causan una situación de acceso al empleo dificultosa para las mujeres, realizando preguntas relacionadas al matrimonio y la maternidad en la entrevista u ofreciendo una contratación por debajo de la categoría de la empleada por si se quedase embarazada.

En los últimos años se ha apoyado una mejora de la situación flexibilizando los requisitos de cotización previa en materia de maternidad o equilibrando el subsidio para aquellas personas sin cotización previa en la Seguridad Social. El padre ahora también dispone de 4 semanas de permiso, aumentando considerablemente los anteriores dos días. La lactancia se convirtió en un derecho para hombres y mujeres, además, se han mejorado las condiciones de la reducción de jornada y las excedencias.

Sin embargo, aún quedan varios cambios para mejorar el sistema, presentando UGT una serie de propuestas de mejoras de la conciliación. El sindicato considera que se debe informar a la plantilla sobre los derechos de conciliación de la vida laboral, familiar y personal según establece la Ley de Igualdad. También es necesario elaborar una guía práctica en materia de corresponsabilidad y establecer en los cursos de formación continua un módulo sobre esta dinámica en la vida familiar. Se deben tener en cuenta las peticiones de cambio de centro y estudiar la posibilidad de otorgar cambios de turnos que faciliten la conciliación.

El sindicato, además, propone una menor reducción de salario durante la conciliación, regular el derecho de acompañamiento al médico a menores y mayores, estudiar la flexibilización de la jornada y muchas otras medidas de mejora del horario laboral. UGT explica que la denuncia y reivindicación sindical «es fundamental para avanzar en los centros de trabajo».