La 'milla de oro' de Granada

Panorámica de Gran Vía, en pleno proceso de renacimiento tras la crisis inmobiliaria.. / ALFREDO AGUILAR

La compra del edificio Colón de Gran Vía por 29 millones aquilata el renacer de una zona donde se fraguan varios proyectos hoteleros de lujo y se paga el metro cuadrado hasta a 4.000 euros

Domingo, 23 julio 2017, 01:56

Uno de los inmuebles más emblemáticos del centro de Granada, el edificio Colón, acaba de ser comprado por el empresario Tomás Olivo por 29 millones de euros. El nuevo propietario prevé reconvertir la finca centenaria en un hotel. Según fuentes cercanas a Olivo, la intención es mantener el contrato de arrendamiento con la firma Cortefiel -ubicada en los locales comerciales a pie de calle- y someter las otras cuatro plantas a una «reconversión novedosa». En esa esquina entre la Gran Vía de Colón y la calle Reyes Católicos arrancan dos grandes arterias de la ciudad, se ubica aún gran parte del meollo financiero y nace la 'milla de oro' de la capital, donde el precio del metro cuadrado de locales comerciales llega a triplicar la media granadina.

Según agentes inmobiliarios como José Manuel Fernández, director de la agencia Florentia y socio fundador de 'pisosgranadacentro.com', la zona está en plena recuperación después del periodo de crisis y, al igual que ocurre con el edificio Colón, hay varios inmuebles en vías de volver a tener actividad para dedicarse, fundamentalmente, al negocio hotelero o a apartamentos para visitantes, ubicados en pleno motor turístico de la capital.

Zona mercado-San Jerónimo

En la plaza de San Agustín, en frente del mercado, el propio José Manuel Fernández cerró una operación de compra de un edificio completo que antiguamente albergaba una frutería en los bajos comerciales y que ya se está preparando para convertirse en un inmueble de apartamentos turísticos con un restaurante. El propietario del proyecto es un particular cuya privacidad prefiere mantener a salvo el director de Florentia, que también opta por preservar la cuantía de la venta. Lo que sí ha trascendido es que el estudio de arquitectura de Carlos Quintanilla Moreu firma el plan de remodelación de la edificación.

Muy cerca de San Agustín, en la calle Cárcel Baja, ha 'renacido' el proyecto de apertura de un hotel de cuatro estrellas, el Catedral, después de varios años parado. Las obras las lleva a cabo Dragados, por encargo de Eurostars Hotel Company, el área hotelera del Grupo Hotusa, que consolidará así su presencia en Granada tras comprar el año pasado el hotel Fontecruz de Gran Vía y culminar el proceso de reapertura del Washington Irving, ambos de cinco estrellas.

El nuevo hotel Catedral, de cuatro estrellas, o los apartamentos de San Agustín ya cogen forma

Las obras del hotel Catedral acabarán en un año aproximadamente, pero en su misma manzana ya entraron hace poco en funcionamiento los apartamentos turísticos la Casa de la Lonja, con dos localizaciones distintas en pleno centro. Uno de ellos, en el mismo edificio de la Lonja de Mercaderes, junto a la catedral, y el otro en el espacio de la Lonja del Marqués, a escasos 200 metros del primero, en la calle Marqués del Falces.

También en el edificio ubicado en la Placeta de Castillejos 1, con fachada a San Jerónimo y vistas a la Romanilla en la parte más alta del inmueble, se acaba de cerrar otra operación inmobiliaria: una empresa de Granada ha adquirido recientemente el bloque y planea abrir otro hotel.

Vuelven las piquetas

Si el siglo XX fue de obras ininterrumpidas en la Gran Vía, tras la gran crisis inmobiliaria y económica de principios del XXI, la actividad renace en la preciada zona, donde el metro cuadrado de una vivienda antigua puede costar entre 1.600 y 2.000 euros y el de un bajo comercial de las mismas características entre 3.000 y 4.000 euros, aunque el tramo que discurre desde la calle Azacayas hasta La Normal se cotiza más bajo.

La calle Reyes Católicos -por contra- es más cara y aún hay locales en venta de 200 metros cuadrados a 900.000 euros. «En las zonas muy buenas, el metro cuadrado puede oscilar incluso desde 3.000 a 6.000 euros», apostilla un agente inmobiliario que prefiere preservar su identidad y que considera que el precio pagado por Tomás Olivo por el edificio de Cortefiel es «alto», aunque reconoce que es uno de los inmuebles contemporáneos «más importantes de la capital» y, por tanto, se sale fuera de mercado.

Los golpes de piqueta han vuelto a esa vía al estilo de los bulevares de París, que permitió a la burguesía de abogados, industriales o catedráticos pasear por amplias y luminosas calles de arboladas aceras. En Gran Vía 53, por ejemplo, los obreros ya se emplean en la rehabilitación integral y puesta a punto del inmueble, que en breve será convertido en un 'hostel'. A escasos metros, en el número 43, se vende un edificio señorial de 1.927 metros cuadrados a rehabilitar por 3,9 millones de euros «ideal para hacer un hotel o apartahotel».

«Hay otros casos, como el de la venta del inmueble de Gran Vía 40, que llevan muchos años parados y es porque el precio está por encima del mercado. Hace poco unos 1.600 metros cuadrados de obra costaban ahí unos tres millones, si tenían un buen bajo comercial. Como los propietarios han ajustado los precios y se compra con sentido común, se ha dinamizado mucho el mercado en los tres últimos años y se vuelve a vender bastante», narra José Manuel Fernández.

Pero en ese centro histórico de Granada aún queda bastante por hacer y en Gran Vía -y en menor medida en Reyes Católicos- se salpican locales comerciales y hasta edificios enteros vacíos y en mal estado de conservación. «El 99% de ellos son de propiedad privada, pero eso no impide a las autoridades comprometerse para -con el debido respeto a la propiedad privada- acometer una rehabilitación integral de esa zona que es la fachada de la capital. Debería haber también un compromiso de la Administración para agilizar los trámites y que los proyectos nacieran en un tiempo prudencial», recalca el socio fundador de la plataforma 'pisosgranadacentro.com'.

De la banca al turismo

Con sus subidas y bajadas, las calles Gran Vía y Reyes Católicos han sido siempre el centro financiero de la capital y ahora encaran su reconversión en motor comercial y turístico. A esa última ola se subieron ya edificios como Reyes Católicos 26 -donde estaba Pull and Bear- y el inmueble que hace esquina entre Reyes Católicos y Calle Salamanca, aunque ambos -rehabilitados al completo y propiedad de particulares- permanecen vacíos y a la espera de ser alquilados en su integridad. En el caso del número 26, el dueño rehúsa dar el precio públicamente aunque, según estimaciones de distintos agentes inmobiliarios, un edificio de ese tipo ronda los 30.000 euros al mes.

El nacimiento de centros comerciales a las afueras de la ciudad ha hecho que los inmuebles históricos «en la zona prime» -como lo definen desde la agencia Furuholmen- miren ahora al sector del ocio como uno de sus principales potenciales. Con la compra del edificio Colón en un contexto de crecimiento del negocio inmobiliario, se vuelven a engrasar las tuercas del eje Gran Vía-Reyes Católicos.

El siglo XX fue de obras ininterrumpidas en Gran Vía y tras la gran crisis inmobiliaria y económica de principios del XXI, la actividad renace en la zona, donde el metro cuadrado de una vivienda antigua puede costar entre 1.600 y 2.000 euros y el de un bajo comercial de 3.000 a 4.000 euros.

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