«El medio ambiente no está incorporado en la generación de riqueza»

El director general de IDEAL, Diego Vargas, introduce el debate con los ponentes. /Alfredo Aguilar
El director general de IDEAL, Diego Vargas, introduce el debate con los ponentes. / Alfredo Aguilar

BBVA e IDEAL celebran un desayuno informativo para alertar de los riesgos del cambio climático y poner en valor alternativas

ANTONIO SÁNCHEZGRANADA

El cambio climático existe. Tres expertos en el sector medioambiental y el economista principal de BBVA Research expusieron ayer en un desayuno informativo organizado por este banco e IDEAL que sus consecuencias ya se están dejando notar en la economía y esbozaron alternativas para frenar el modelo de consumo energético actual y apostar por otras opciones más sostenibles con el planeta. En opinión de Javier Alonso, de BBVA Research, «el medio ambiente no está incorporado en la generación de riqueza» en la actualidad, lo que frena el florecer de empresas en torno a 'lo verde'.

Alonso explicó que el hecho de que sea un «bien libre» a disposición de todos ha provocado que nadie se haya preocupado por él hasta hace unos años, en los que se empezó a alertar de los graves problemas que los niveles de consumo están provocando en la atmósfera. «El que se haya contaminado ha generado unas sinergias de muchos productos diferentes que ahora es difícil modificar» ya que para ello hay que cambiar las «conciencias de empresas y consumidores» para incorporar el valor de la «ecología» en la cadena de producción. A su juicio, será en ese momento cuando se transformará «la estructura productiva en la buena dirección», algo en lo que los ciudadanos con sus votos y los medios de comunicación con su difusión jugarán un papel clave para revertir el sistema de consumo actual.

«El haber contaminado ha generado unas sinergias de muchos productos que ahora es difícil modificar» Javier Alonso | BBVAResearch

«Planteamos el problema de los residuos, sin tenerlo en cuenta al inicio del diseño de los productos» María José Linares | Colegio de Ambientólogos

El escenario al que va España y Granada en particular lo dibujó María José Linares, vocal del colegio de ambientólogos de Andalucía. Linares planteó que en la tesis más optimista –con datos de consumo y producción de gases de efecto invernadero históricos, hasta el año 2000– la temperatura del planeta subirá al menos dos grados, pero alertó de que también se pueden dar otros en los que el incremento de la temperatura sea, de media, cuatro –con medidas moderadas de lucha o mitigación del cambio climático– u ocho grados –con un crecimiento desarrollista–. Esto tiene una consecuencia directa en el clima de España. El norte de nuestro país se va a 'mediterraneizar' y el sur va a tender a la aridez. También está previsto que si se mantienen los niveles actuales de consumo energético el clima del Guadalquivir se extienda por toda Andalucía y que el de alta montaña desaparezca. Esto implicará que Sierra Nevada tendrá un comportamiento climatológico similar al de Sierra Morena y, en consecuencia, dificultará la supervivencia de la estación de esquí por la ausencia de frío. También habrá problemas en las playas, que perderán los primeros metros de la costa y en el Altiplano y la comarca de Guadix, cuyo clima se parecerá bastante a las condiciones subdesérticas de algunos puntos de Almería. La lluvias también se verán afectadas, sobre todo en la segunda mitad de este siglo, en la que serán menores y más torrenciales.

«Cada uno debe cuidar su parcela con sentido común. El ser humano puede generar tendencias» Cristina Guerrero | Inertes Guhilar

Frenar la contaminación

Con este planteamiento climatológico en el horizonte, tanto María José Linares como Emilio Gómez-Villalva, consejero de Ecoindustria del Reciclado, y Cristina Guerrero, directora general de Inertes Guhilar, apostaron por abrir con determinación el debate verde en España, Andalucía y Granada, para frenar la contaminación actual y que los efectos del cambio climático sean mínimos. Guerrero explicó que los cambios son visibles a diario. «Hace más calor, hace más frío y el consumo eléctrico se eleva. Son pequeñas muestras que reflejan esto», opinó. Como ella, Emilio Gómez-Villalva añadió que la administración tiene que ser «consciente» de que esto es un problema «y es un problema medible».

«Una mejor recogida de la basura supondría un ahorro importante para los ayuntamientos» Emilio Gómez Villalva | Ecoindustria del Reciclado

Además de destacar el papel que deben jugar las administraciones en esta 'partida', los ponentes incidieron ayer en la importancia de concienciar a la sociedad. «Estamos todos en un nivel de estrés, de tecnología y de consumismo que a veces hay que parar, pero es complicado», reflexionó Cristina Guerrero, quien invitó a la sociedad a mirar «desde dentro hacia fuera» en el consumo de productos reciclados «como yo hago en mi día a día». «Cada uno debe cuidar su parcela con sentido común, que te lo da todo. El ser humano tiene la capacidad de cambiar y generar tendencias. Hay que poner conciencia sobre ello y en vez de buscar un culpable se puede premiar al consumidor final, por ejemplo en la declaración de la renta, o a las empresas con una reducción de impuestos», añadió Guerrero. Sobre esto último también opinó María José Linares, quien invitó a premiar a «quien gestiona bien sus residuos y genera menos basura».

El reto, que esbozó Javier Alonso al plantear que el medio ambiente no forma parte de la generación de valor, es incluirlo dentro de los elementos que 'mueven' la economía. Emilio Gómez-Villalva argumentó que los residuos industriales sí vuelven al 'mercado' y puso como ejemplo a los «restos de aluminio», que tienen cabida dentro de alguna empresa que trabaje con aluminio. De otra parte, el tratamiento de los residuos agrícolas puede y debe trabajarse mejor porque la parte vegetal «se puede convertir en compost», pero «basta con darse un paseo por Motril para ver que aunque hay centros de recogida de plásticos se ven tirados incluso en el mar». Y, por último, están los residuos urbanos, cuya mejor recogida supondría «un ahorro para los ayuntamientos, pero las grandes empresas de recogida de basura no quieren».

Instantes del desayuno informativo organizado por BBVA e IDEAL. / Alfredo Aguilar

En este proceso las administraciones y los consumidores deben hacer una apuesta real por la economía circular. Cristina Guerrero, por ejemplo, narró que en una «obra propia» de su empresa le ha costado que el ingeniero acepte «nuestro material» por ser reciclado, algo que le llevó a ella a una doble reflexión: se debe hacer todo lo posible para que estos productos no tengan la 'condición' de residuo en su contra y se debe trabajar para que regresen al 'mercado' de consumo. «Yo hago que los productos que fabricamos, a pesar de su procedencia o condición, tengan una calidad», añadió Guerrero, que aseguró que el valor de la zahorra reciclada es similar o mejor que la natural, pero a pesar de ello las administraciones, en sus pliegos de condiciones, no permiten que se pueda optar a una oferta de empleo con garantías haciendo uso de ella. María José Linares lamentó que los productos recuperados no siempre tengan «salida comercial» y no se introduzcan «de nuevo en la cadena productiva». En su opinión, «el fallo es que planteamos el problema de la recuperación de los residuos, sin tenerlo en cuenta al inicio del diseño y desarrollo de productos. Es fundamental implantar ecodiseño y sistemas de economía circular».

Granada

Las medidas para frenar la contaminación a nivel local también se pusieron ayer sobre la mesa, aunque Emilio Gómez-Villalva matizó que el aire de aquí, más o menos, «es el que hay en China y estamos condicionados por lo que hay en otros países». En este sentido reflexionó que el nivel de consumo energético del norte del planeta no va a variar mucho, «pero qué ocurrirá cuando en India y África todos quieran tener aire acondicionado o calefacción». Sobre ello incidió también en que a nivel local la contaminación se reducirá retirando coches de las calles, pero aseguró que la administración debe ser la primera en apostar por vehículos no contaminantes algo que, recordó, es complicado ya que requiere enchufes, cambiar transformadores, generadores... Linares añadió que el coche eléctrico «puede resolver ciertos problemas, pero lo que hay que cambiar es el modelo de movilidad».

El impacto del cambio climático en el sector asegurador

El cambio climático también genera impacto en el sector asegurador. BBVA Research expuso durante el desayuno informativo celebrado ayer en el periódico IDEAL que los problemas asociados con el sector asegurador están vinculados a la dificultad de evaluación de los nuevos riesgos con modelos «que podrían no reflejar la realidad de los efectos del cambio climático y sobre los que no se dispondrían de datos históricos para elaborar otros nuevos». Al respecto, BBVA Research opinó que si como parece «el cambio climático va a suponer un aumento del coste de las primas de seguro, se podría ver reducido el nivel de cobertura de los distintos riesgos». En consecuencia, ello podría tener repercusiones en un empeoramiento de los ratios de riesgo y beneficio de muchos proyectos, reduciendo la inversión y, por tanto, el crecimiento económico.

BBVA Research se basa en un informe del Banco de Inglaterra de 2016 en el que se expone que los desastres naturales asociados al cambio climático generan pérdidas para las aseguradoras, pérdidas para los bancos y, en consecuencia, una reducción del crédito ofrecido para las zonas afectadas por estas catástrofes y para aquellas que han salido indemnes. En este sentido, también quienes no se encuentren asegurados tendrán graves consecuencias por este cambio climático, ya que la financiación para la reconstrucción de los daños físicos estará aún más limitada. La consecuencia directa de ello la expuso ayer Javier Alonso, economista principal de BBVA Research, que analizó que esto provocaría una caída de la producción en las zonas afectadas con una debilitación de los balances de las familias y empresas.

El área de estudios de BBVA argumentó ayer que las aseguradoras tienen cada vez más en cuenta los «potenciales efectos» que el cambio climático podría provocar sobre el sector de los seguros, ya que desde el año 1971 las indemnizaciones abonadas por el consorcio de compensación de seguros por este motivo «han ido creciendo de forma exponencial hasta el presente». Javier Alonso detalló ayer que los seguros de automóviles, multirriesgo, salud, vida y accidentes y agricultura y ganadería cuentan con riesgos asociados al cambio climático. Por ejemplo, las tormentas, el granizo, el viento o las olas de calor pueden provocar averías en los vehículos y aumentar la siniestralidad. Más evidente es el caso del campo, ya que los riesgos para la agricultura son muy variados: exceso de lluvias e inundaciones; sequía; granizo; viento excesivo; calor; falta de frío; o plagas y enfermedades.

BBVA Research concluyó que el cambio climático es una realidad que afecta seriamente a la economía y a las personas. El sector asegurador «deberá adaptarse» incorporando nuevos modelos actualizados a la nueva realidad y «adoptando nuevas estrategias para la mitigación de los riesgos», ya que aquellas que no realicen esta adaptación «podrían ver comprometida su rentabilidad y su solvencia». Según BBVA Research, las empresas de seguros y los gobiernos «deben alentar hacia una transición ordenada hacia economía de bajas emisiones de carbono para mitigar los efectos del cambio climático». Al mismo tiempo, las administraciones deben «establecer los mecanismos de información exhaustiva a ciudadanos y empresas sobre las consecuencias del cambio climático y sobre las mejores herramientas disponibles para la mitigación de los riesgos».