Mantienen en prisión al investigado por quemar la casa de su expareja en Las Gabias

Estado en el que quedó la vivienda afectada por el incendio. /Pepe Marín
Estado en el que quedó la vivienda afectada por el incendio. / Pepe Marín

La Audiencia avala la decisión del juzgado de Santa Fe que tramita la causa, pues teme que vuelva a «atentar» contra los bienes de la víctima

Yenalia Huertas
YENALIA HUERTASGranada

La noche del 6 de noviembre del año pasado, el incendio en una vivienda de Las Gabias provocó el desalojo de varios vecinos. Las llamas devoraron la casa, donde vivía una mujer con una orden de alejamiento vigente por violencia de género. La Guardia Civil inició entonces una investigación que culminó con la detención de la expareja de la moradora de aquel inmueble, un hombre de 46 años que fue enviado a prisión por el juzgado de Instrucción número 2 de Santa Fe como presunto autor de un delito de incendio.

Para enviarlo al centro penitenciario, el órgano, que es el competente en el partido judicial santaferino de los asuntos de violencia de género, dictó un auto que fue recurrido por el sospechoso. En su apelación, su defensa cuestionaba el encierro provisional del detenido mientras espera el juicio, «tanto desde el plano de los indicios existentes en su contra como desde el de los fines que constitucionalmente justifican la adopción de la medida».

Sin embargo, la Audiencia Provincial de Granada ha decidido mantener la medida de prisión provisional acordada y recuerda que hay testimonios que lo sitúan en el lugar de los hechos en el momento en el que se producen. Por lo visto, según consta en el auto del tribunal provincial, dictado en febrero y al que ha tenido acceso IDEAL, hay dos personas, vecinos del inmueble en el que se produjo el incendio, que han declarado en las diligencias «que le vieron salir del domicilio de su expareja cuando acudieron alertados para ver lo que sucedía, y esta última manifestó que ya en ocasiones anteriores había causado daños por idéntico procedimiento».

El investigado, según desvela la resolución, dice además «no recordar si prendió fuego o no a la vivienda». Tampoco ofrece datos de dónde pudo estar en el momento en que se produjo el incendio, por lo que, en opinión de los magistrados de Plaza Nueva, «la conclusión no puede ser otra que la existencia de indicios de que fue el autor del mismo sin perjuicio de lo que depare el curso de la investigación».

En el auto, que desestima el recurso del investigado, la Audiencia subraya que hay que tener en consideración «que varios de los vecinos del inmueble tuvieron que ser desalojados de sus viviendas por el peligro que generaban el humo y las llamas procedentes del interior de la vivienda», así como que para la extinción del incendio fue precisa la intervención de varias dotaciones de bomberos.

Estos extremos del suceso tendrán relevancia, según valora el tribunal, en el desenlace judicial del caso, pues previsiblemente provocarán que las penas que puedan recaer en caso de condena no sean precisamente reducidas. Aparte, considera el tribunal que existe un riesgo «potencialmente alto» de que este individuo, si queda en libertad, trate de eludir la acción de la justicia.

Junto a ello, existe otro peligro: «que vuelva a atentar contra bienes de la víctima», su expareja, a quien tenía prohibido acercarse cuando ocurrieron los hechos. El individuo, según informaron en su día fuentes de la Guardia Civil, es de nacionalidad española y no era la primera vez que se saltaba el alejamiento.

El hombre acabó entregándose en el puesto de Las Gabias, si bien fue el equipo de Policía Judicial de Armilla el que se hizo cargo de instruir las diligencias.

El auto de la Audiencia es de febrero, pero fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) han confirmado que en la actualidad el individuo sigue preso. La fiscalía ha informado por su parte de que aún no ha emitido escrito de acusación. El Código Penal establece penas de 10 a 20 años de prisión para este delito si se pone en riesgo la vida de personas.