«La madre es un ser único»

MADRE: Margarita Beltrán Cuesta, animadora sociocultural | HIJA: Margarita Marín, asociación de vecinos Albaicín

Javier F. Barrera
JAVIER F. BARRERAGranada
«Puerta con puerta»Alfredo Aguilar
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«Puerta con puerta»

Albaicineras de muchas generaciones, pasear con ellas por este barrio es una experiencia bella. Margarita Beltrán Cuesta es actualmente animadora sociocultural voluntaria y coordinadora diocesana de los Centros Católicos de Cultura Popular. Su hija, Margarita Marín Beltrán es educadora infantil y experta en entrenamiento deportivo. Actualmente es profesora de pilates y 'stretching' en Casa de Porras. También dinamiza la asociación de vecinos del Albaicín. «Disfrutamos por suerte de una relación, además de buena, muy estrecha y constante dada la proximidad de nuestras casas (puerta con puerta). Pasamos mucho tiempo juntas a diario», comentan ambas. La madre añade que «hay buena química» y la hija remata que «también hay alquimia, ya que como de su olla cada día». YMargarita madre aprovecha: «La madre es un ser único que conforme van pasando los años se da una cuenta de lo que significa en la vida y lo importe que es su papel en nuestro desarrollo personal».

«Aprender a jugar con mis hermanos»Alfredo Aguilar
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«Aprender a jugar con mis hermanos»

Margarita hija explica ahora que «al ser mis tres hermanos varones tuve que aprender a jugar con ellos a sus cosas por pura supervivencia infantil (fútbol, balonmano, judo, trepar, correr, saltar...) y esto, supongo, me marcó de por vida, hasta el punto de hacer del deporte y la actividad física mi profesión». «Mi vida laboral comenzó en el Pirineo en el balneario de Panticosa y una vez de vuelta a Granada, toda mi vida profesional ha sido trabajar en temas de ocio educativo y enseñanzas no regladas con gente todas las edades. También soy miembro activo de la asociación de vecinos del Albaicín y dedico al menos dos horas diarias al servicio de mis vecinos durante los 365 días del año». Margarita hija confiesa que «ahora mismo estoy en fase creativa. Me gustaría darle un vuelco profesional a mi vida laboral para sacarle más partido a mis capacidades y experiencia pero estoy aún estudiando el ángulo de viraje».

«Conocí al amor de mi vida»Alfredo Aguilar
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«Conocí al amor de mi vida»

Margarita madre nació en Granada el 3 de agosto de 1944. Voy a cumplir 75 años, os lo digo para quitaros el trabajo de ajustar cuentas. Fue aquí mismo, en el carmen donde vivimos. Soy el segundo fruto del matrimonio Manuel Beltrán Ayala y Conchita Cuesta Cuadros, fui una niña deseada y mimada por toda la familia. Crecí rodeada de cariño con un hermano al que adoro y que ha sido mi segundo padre». «Conocí al amor de mi vida con quince años, después de seis años nos casamos, tuvimos cuatro hijos: tres varones y una niña, cuatro tesoros que me han dado cinco nietos preciosos. Yo me dediqué a mi familia, pero por mis inquietudes sociales y cristianas, me hice animadora sociocultural y llevo casi cuarenta años dedicandome a la promoción de adultos. Haciendo un resumen de mi vida me siento una mujer realizada y feliz, con un maravilloso compañero de viaje». Por eso, su proyecto es «seguir en la animación sociocultural y preparar el programa para el curso que viene».

«Se gana terreno cada día»Alfredo Aguilar
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«Se gana terreno cada día»

Respecto a la igualdad, Margarita madre dice que quiere «la igualdad en deberes y derechos, pero nunca en competencia con el hombre. Ellos tienen sus valores y la mujer los suyos». La hija piensa que «llamarlo lucha no nos ayuda, pone agresivos a unos y a la defensiva a otros. La razón nos asiste, no hace falta hacer muchos aspavientos, el que grita la razón pierde la razón, y debe ser una escucha activa y un tomar conciencia en pro de justicia social, dejar a la mujer que sea la mujer que quiera ser sin ningún estereotipo, sea moderno o tradicional, ajeno a ella. No es una tarea nada fácil pero se gana terreno cada día que una sola mujer avanza hacia sus metas».

«Fue a Tierra Santa»Alfredo Aguilar
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«Fue a Tierra Santa»

Margarita madre recuerda que eran «viajeros incansables» y que se iban de camping con los niños, «pero mi viaje favorito fue a Tierra Santa donde volvimos casarnos casi cincuenta años después... ¡Y ya sabiendo dónde nos metíamos!». La hija cuenta que lo que más le gusta son «los veranos de niña en el camping de La Herradura cuando allí no había más que pescadores y cabras en la playa». Su viaje favorito fue a Argentina «porque superó mis expectativas» y su lugar favorito es «la casa de mi madre».

«Nos vamos pareciendo más»Alfredo Aguilar
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«Nos vamos pareciendo más»

Quedan los parecidos, y quien responde es Margarita hija:«Me parezco más a mi padre, pero conforme van pasando los años madre e hija nos vamos pareciendo más en algunos rasgos pero sobre todo en los gestos de expresión».