El 'lifting' de la estación de autobuses de Granada: todos sus cambios

Entrada de la estación/PEPE MARÍN
Entrada de la estación / PEPE MARÍN

Los usuarios disponen desde hoy de un nuevo hall con máquinas de autoventas, sala VIP y baños accesibles

Pablo Rodríguez
PABLO RODRÍGUEZ

22 años después de su inauguración, la estación de autobuses se ha sometido a un 'lifting' para «hacerla más moderna, diáfana y accesible», según el alcalde de Granada, Francisco Cuenca, que ha visitado este lunes las instalaciones. Desde hoy, granadinos y visitantes disponen de un nuevo hall con máquinas de autoventas, sala VIP y baños accesibles, así como una reformulación de los servicios que hasta ahora venía ofreciendo Alsa, concesionaria del espacio, y que se han adaptado a las demandas de los usuarios.

La novedad más destacada se encuentra en la zona de la recepción, que ha sido reformada por completo. Las viejas cabinas de cristal se han eliminado y se han situado cinco nuevas máquinas de autoventa adaptadas a todos los usuarios. El espacio cuenta además con un renovado punto central de información, así como varios 'stands' de atención personalizada. Se trata, según Cuenca, «de una adaptación a los tiempos que busca una estación más digital, más directa, con atención personalizada».

Por otra parte, viene a responder a los nuevos usos que los viajeros hacen de las instalaciones. Según los datos de Alsa, más del 70% de las personas adquieren los títulos en casa o de manera autónoma en las máquinas, por lo que hacen menos necesarias las tradicionales cabinas.

Otra de las novedades importantes está en la zona de los servicios. Los aseos del nivel inferior han sido reformados al completo para hacerlos totalmente accesibles a las personas con movilidad reducida al tiempo. Esta era, como ha recordado el regidor, una de las demandas más repetidas de los usuarios, que ahora podrán hacer uso de unos baños «adaptados» a todas las necesidades.

La reforma ha permitido también incorporar una sala VIP en el vestíbulo. Este espacio, destinado a aquellos usuarios de los servicios premium de Alsa, cuenta con sillones, zona de alimentación y bebida, televisión, prensa diaria y será atendida por un servicio de azafatos. Además, en la zona de andenes, se han incorporado dos puntos de información enfocados a las necesidades de los turistas.

El 'lifting' de la estación ha costado 230.000 euros y permite a Granada, según el alcalde, contar con una estación «más moderna que cumple con las demandas de la época en la que vivimos».

La adecuación de las instalaciones ha conllevado también la transformación del servicio. Los empleados que atendían las taquillas han sido reasignados en otros puntos de la estación, donde a partir de ahora desarrollarán nuevas funciones. Para ello, según el director de Alsa, Valeriano Revilla, la empresa ha formado a la plantilla en idiomas con la intención de mejorar el servicio que actualmente se da a los más de cuatro millones de viajeros que pasan por el edificio.

Una reforma esperada

Aunque no ha cumplido aún 25 años, esta no es la primera vez que la estación renueva su imagen. Tal y como ha recordado el director de Alsa, la concesionaria ya intervino hace unos años para mejorar las instalaciones, especialmente el tejado. La empresa entonces invirtió 500.000 euros en atajar el grave problema de goteras que afectaba al vestíbulo.

Más tarde, la estación incorporó un servicio de aire acondicionado con la intención de acabar con los problemas que ocasionaban las temperaturas en invierno y en verano. El acondicionamiento costó 350.000 euros.

Ahora la estación vuelve a transformarse y cumple, según el responsable de la empresa, con su compromiso con el Ayuntamiento, ajustándose a las necesidades de los usuarios y «siendo lo más intermodal posible».