Leandro Cabrera Mercado, un letrado de toga

Leandro Cabrera Mercado. /Ideal
Leandro Cabrera Mercado. / Ideal

El sucesor de Eduardo Torres pretende abrir la institución a la sociedad y a los nuevos tiempos

YENALIA HUERTAS

Leandro Cabrera Mercado (Granada, 1959) estudió en la Universidad de Granada, donde se licenció en Derecho. Lleva ejerciendo la abogacía 33 años y ha asistido a más de 6.000 juicios. Pretende gestionar el Colegio de Abogados de Granada con criterios de máxima excelencia, ética, transparencia y eficacia, revolucionando tecnológicamente el mismo y situando a la Abogacía granadina en vanguardia de la Abogacía española y en una posición de liderazgo.

Como abogado está especializado en responsabilidad civil y seguros, aunque también lleva casos penales y de lo Social. Su despacho está ubicado en el número 8 de la calle Trajano de la capital. Para él su profesión lo es todo: dedicación y pasión. De hecho, suele decir que es «un abogado de toga», de despacho artesanal, que empezó de la nada y poco a poco consiguió ganarse un lugar destacado en la abogacía de Granada.

Está casado y tiene dos hijas que han 'heredado' su vena jurista: la mayor es fiscal y la pequeña, que tiene 24 años, es abogada y trabaja en Madrid, en la firma de abogados Uría. Su mujer no es del gremio, es funcionaria de la Diputación de Granada. Ella también hizo la carrera de Derecho, pero no se dedicó a las leyes.

Quienes le conocen dan fe de que Leandro Cabrera es uno de los abogados de la ciudad que más juicios han hecho a lo largo de sus más de tres décadas de experiencia. Cada año puede pisar la sala de vistas más de 200 veces. Presta sus servicios en Granada, Almería y Córdoba.

Concurrió a estas elecciones para suceder a Eduardo Torres González-Boza en el cargo convencido de que sirve para llevar las riendas de una institución que conoce bien. Dicen sus más próximos que Leandro encarna una imagen bastante real de la abogacía: la del respeto por las normas y por los compañeros, la de la educación y la del compromiso. Contundente en sus actos y pensamientos, tiene experiencia en la gestión de la institución colegial, pues fue secretario del Colegio entre 2004 y 2008, en los últimos cuatro años ha sido diputado segundo y ha estado ejerciendo también de vicedecano. Al haber sido miembro de la Junta de Gobierno conoce bien las entrañas del Colegio y su funcionamiento.

Con el lema 'Cerca de ti', en su candidatura se ha rodeado de buenos profesionales y de «gente de buen corazón». Cree, de hecho, que sin la toga hay que ser buena persona, pero con ella defender los intereses del cliente. Afable en el trato y elegante en las formas, el nuevo decano promete abrir la puerta de su colectivo a la ciudad, a la sociedad granadina y a los nuevos tiempos.

Su maestro fue Rafael Álvarez de Morales y Ruiz-Matas, una institución en Granada y discípulo de Juan Linares Vilaseca, decano en los ochenta. Con el primero estuvo de pasante un lustro y desde entonces ha caminado solo en el mundo del Derecho. Hasta hace dos años tenía su despacho en el Camino de Ronda. A partir de ahora tendrá un segundo despacho, en la plaza de Santa Ana.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos