Los ladrones tenían muy bien estudiado el robo de las cuatro tiendas de móviles en el Carrefour

Imagen del cristal roto de una de las tiendas asaltadas la madrugada del lunes en Granada./PEPE MARÍN
Imagen del cristal roto de una de las tiendas asaltadas la madrugada del lunes en Granada. / PEPE MARÍN

Hace un mes asaltaron tres comercios de telefonía de un centro comercial en Sevilla de forma muy similar

José Ramón Villalba
JOSÉ RAMÓN VILLALBAGRANADA

Los asaltantes de las cuatro tiendas de móviles ubicadas en el centro comercial Carrefour de la carretera de Armilla conocían muy bien las instalaciones a tenor de cómo se movieron y qué comercios seleccionaron para robar. Sólo dejaron dos tiendas de teléfonos móviles sin asaltar. Una porque tenía persianas y con la maza no hubieran logrado forzar la entrada. Y la otra, que estaba frente a una de las asaltadas, sólo disponía de carcasas que reproducían los móviles; los auténticos no los dejan en la tienda, sino encerrados a buen recaudo. Este extremo lo debían de conocer bastante bien, por que pasaron por delante de ella y la ignoraron.

Los asaltantes también supieron elegir la hora del robo, no lo hicieron al azar. Sabían muy bien que en esa franja horaria, las 3.30 horas de la madrugada, la seguridad privada de este centro comercial no estaba tan operativa como en cualquier otro momento del día. También escogieron un centro comercial que está a una distancia muy corta de la autovía para darse a la fuga en cuestión de minutos: Motril les quedaba a 45 minutos, Málaga se encuentra a algo más de 70 minutos y Jaén algo más de una hora. Distancias relativamente cortas para huir con un botín de más de cien mil euros en dispositivos de telefonía móvil.

Además de tenerlo muy bien estudiado, hay otro dato curioso. Apenas hace menos de un mes un grupo de cacos asaltaron otras tres tiendas de telefonía móvil en el Carrefour Macarena de Sevilla, con un 'modus operandi' muy similar al utilizado en Granada: actuaron de madrugada, eligieron tiendas de telefonía móvil ubicadas dentro de un centro comercial Carrefour y utilizaron marros o mazas para romper los cristales de estas tiendas. Ocurrió el pasado 25 de junio y apenas dos semanas antes dieron otro golpe de idénticas características en otras cuatro tiendas de telefonía de distintos centros comerciales sevillanos; y en otro Carrefour de Camas (Sevilla) lo intentaron pero no pudieron. Cometieron el error de dejarse abandonada durante su huida una maza con la que fracturaron los cristales de una de las tiendas asaltadas. Policía Nacional seguramente que ha obtenido pruebas de la herramienta abandonada en su huida por los cacos.

El grupo de Robos de Policía Nacional de Granada trabaja en este asunto desde la pasada madrugada del lunes. De momento no hay detenidos y se mantienen todas las líneas de investigación abiertas. En el caso de Sevilla, los asaltos a estos comercios de telefonía móvil coincidieron con la salida de la cárcel de un individuo especializado en este tipo de robos que tenía fijación con los aparatos de telefonía móvil. En el caso de Granada, no se sabe aún si se trata de un grupo itinerante de delincuentes especializado en el asalto a este tipo de establecimientos, al menos, la forma de actuar es casi idéntica a la utilizada en los robos de Sevilla.

El pasado 8 de julio otro grupo de cinco personas jóvenes con los rostros cubiertos asaltaron otra tienda de telefonía móvil, concretamente una de la franquicia Phonehouse, en la localidad cordobesa de Lucena. Actuaron de la misma forma que en Granada. Rompieron el escaparate con una maza y en cuestión de un minuto y medio se incautaron de todos los dispositivos existentes en este comercio situado en una céntrica calle de este municipio cordobés.

Venta en el extranjero

La mayor parte de los móviles robados tienen salida en mercados extranjeros, principalmente del norte de África. Hay redes criminales con estructuras montadas en España dedicadas a la adquisición de telefonía de alta gama a precios de saldo para venderla después en países como Marruecos o Argelia, donde denunciar al receptor de estos aparatos se convierte en una empresa muy difícil.

El robo registrado en el centro comercial de la Carretera de Armilla la pasada madrugada del lunes permitió a los asaltantes llevarse un botín superior a los cien mil euros en aparatos de telefonía móvil. Evidentemente, lo venderán en el mercado negro un precio que seguramente no superará el 50%. Los asaltantes son cuatro personas, aunque la Policía Nacional no descarta que hubiera más implicados esperando a los asaltantes fuera de las dependencias comerciales. No es normal esta proliferación de robos en tiendas de telefonía móvil por zonas tan distantes de la comunidad autónoma como Sevilla, Córdoba y, meses atrás, en la provincia malagueña también.