Los juzgados piden cambios en los protocolos de las pulseras para reducir la ansiedad en las víctimas
El Colegio de Abogados urge a las afectadas por los fallos a denunciar para evitar que se alteren las causas penales abiertas
Los Juzgados de Violencia sobre la Mujer de Granada trasladan a la comisión de violencia de género, presidida por la Audiencia Provincial, la necesidad de ... evaluar y modificar los protocolos de Cometa, el servicio que gestiona los dispositivos geolocalizadores y pulseras antimaltrato, para evitar episodios innecesarias de ansiedad que sufren las víctimas con alarmas y alertas.
Las magistradas consideran que algunas comunicaciones podrían suprimirse, y evitar así la situación de estrés y nerviosismo que en ocasiones se causa a las afectadas.
Los titulares de los juzgados , que hicieron constar la petición en la última comisión provincial y reiterarán esta solicitud en encuentros próximos, manifiestan que es conveniente un cambio de protocolo a nivel nacional para que se comuniquen aquellas incidencias del centro Cometa que pueden derivar una situación de peligro real y que, en caso contrario, la comunicación se realice exclusivamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado para que de forma inmediata actúen o intervengan de forma proporcional a la incidencia.
Las magistradas advierten que el actual protocolo perjudica en ocasiones a las mujeres, dado que se comunica cualquier incidencia del centro Cometa. En consecuencia, las alertas generan «un menoscabo psicológico que podría ser evitado». En el caso de notificaciones en relación a fallos de cobertura, manipulaciones de dispositivo o baterías bajas, los profesionales consideran que solo son pertinentes cuando existe, por ejemplo, un riesgo real por proximidad para las víctimas, entre otros factores.
Actualmente, Cometa regula el sistema de seguimiento telemático del cumplimiento de las prohibiciones de aproximación dictadas por la autoridad judicial. Su finalidad principal es garantizar la protección a la víctima, controlar en tiempo real el alejamiento y permitir una respuesta inmediata ante cualquier incumplimiento o riesgo. La implantación es a través de resolución judicial y se comunica en un plazo máximo de 24 horas a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y al centro encargado del control del geolocalizador. Los dispositivos permiten establecer distancias mínimas de seguridad y zonas de exclusión y generan señales automáticas cuando se detecta una aproximación indebida, una manipulación del dispositivo o un fallo técnico.
Cometa informa a la víctima sobre el fallo del sistema y que se ha puesto en conocimiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, salvo en aquellos supuestos en que la incidencia se restaure en el transcurso de la comunicación. Una vez resuelta la incidencia, Cometa lo pone de nuevo en conocimiento de la perjudicada.
Los profesionales lamentan que a menudo hay mujeres que les trasladan que no se encuentran seguras con este dispositivo. Los jueces señalan que en muchas ocasiones la manipulación de los dispositivos por parte de los agresores busca precisamente dañar psicológicamente a su expareja y generar nerviosismo constante, por lo que inciden en revisar el protocolo. Por último, los expertos lamentan que la calidad del servicio ha mermado con el cambio en la adjudicataria que tuvo lugar a finales de 2023. Destacan, de cara al nuevo contrato que se licita para que esté listo en mayo de 2026, no se escatime en recursos. Pese a las incidencias, abogan por el uso de este sistema y su mejora.
La fiscal coordinadora de Violencia sobre la Mujer señaló también que el año pasado se iba a redactar un nuevo protocolo a nivel estatal en relación, entre otros extremos, al tratamiento de las entradas en zonas de exclusión móvil y de las descargas de batería, pero que actualmente continúa sin abordarse. Por lo que sugiere instar al Ministerio de Justicia para que se aborde dicha modificación y se termine con estas situaciones que causan ansiedad a la víctima.
«Sin excepciones»
El Colegio de Abogados de Granada se muestra preocupado por que se sigan registrando incidentes en los dispositivos electrónicos de control utilizados en los procedimientos de violencia sobre la mujer tras un año desde que se alertó sobre estos fallos en el sistema. Para la Abogacía granadina, no son meros desajustes informáticos, sino que se trata de auténticas situaciones de riesgo para las víctimas de violencia de género, que se merecen estar protegidas y seguras sin excepciones. De ahí que la corporación haya participado a nivel provincial y nacional en la elaboración de protocolos de actuación en relación a las incidencias de Centro Cometa.
Los abogados granadinos demandan a las autoridades competentes a que adopten las medidas necesarias para que ninguna mujer se sienta vulnerable frente a su agresor y refuercen los recursos para el seguimiento y protección de las víctimas. Por otro lado, el órgano recomienda a las mujeres afectadas que, en caso de detectar alguna incidencia en el funcionamiento de las pulseras, además de avisar rápidamente a cuerpos de seguridad y a las instituciones, lo pongan en conocimiento de sus abogados, dado que pueden alterar la causa criminal debido a la pérdida de datos de los registros de esos dispositivos electrónicos, por lo que el asesoramiento jurídico y la intervención letrada puede resultar clave.
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