Inician las obras del gran nudo de autovías que conectará la A-92G y la Segunda Circunvalación

Señalización de obras en el desvío habilitado para no interrumpir la circulación normal en la autovía A-92G./JORGE PASTOR
Señalización de obras en el desvío habilitado para no interrumpir la circulación normal en la autovía A-92G. / JORGE PASTOR

Fomento ha habilitado un gran desvío en la A-92G, con dos carriles en cada sentido, para no obstruir el paso de vehículos en un punto con alta densidad de tráfico

Jorge Pastor
JORGE PASTORGranada

Los trabajos en la Segunda Circunvalación, uno de esos proyectos eternos de Granada, avanzan poco a poco con la expectativa de que esté plenamente operativa en 2020, tal y como se ha comprometido el Gobierno -la previsión de que en 2018 se abriera alguno de los tramos quedó totalmente descartada hace un par de semanas-. Hace unos días comenzaron las obras en el punto más crítico, la intersección con la A-92G, la autovía que conecta Granada con Santa Fe y el aeropuerto Federico García Lorca, y también con la A-92 en dirección hacia Málaga y Antequera. Decenas de miles de vehículos hacen esta ruta todos los días. Conductores habituales, en muchos casos, que desde hace años vienen observando unos pilares que emergen desde las choperas y que realmente son los estribos de los grandes viaductos de la Segunda Circunvalación, que sorteará la A-92G con sus respectivos enlaces.

Ayer mismo se observaba movimiento de maquinaria pesada en la pasarela que está más próxima al puente de los Vados. También había operarios realizando tareas de mediciones en el asfalto de la A-92G. Y es que el Ministerio de Fomento, encargado de construir la Segunda Circunvalación porque esta variante exterior de la A-44 pertenece a la Red de Carreteras del Estado, ya ha realizado un gran desvío con dos carriles en cada sentido para mantener el tránsito normal de coches y camiones en una zona que presenta alta densidad circulatoria prácticamente todos los días laborables. Fomento ha instalado lógicamente señalización horizontal para advertir del 'by pass', ha limitado la velocidad en un trecho de unos 200 metros donde habitualmente se puede ir a cien kilómetros por hora y ha colocado bandas sonoras para que los automóviles reduzcan su marcha.

La Junta de Andalucía ha otorgado las autorizaciones necesarias para que el Ministerio de Fomento pueda actuar en la A-92G, una carretera de titularidad autonómica. Fuentes de la Junta han señalado que, según consulta formulada al ministerio, el plazo otorgado es «estándar y sobrado» y agregan que se pueden pedir prórrogas. «Los plazos de los permisos -aclaran- no son necesariamente los de ejecución». Una vez que culmine esa alternativa provisional, el Ministerio de Fomento deberá restituir esta vía a su estado primigenio.

Estos puentes sobre la A-92G forman parte de uno de los cuatro tramos, el Albolote-Santa Fe, en que se ha dividido el desarrollo de la Segunda Circunvalación, por la que se estima que pasarán más de cien mil coches una vez esté finalizada en 2020. Se trata, sin lugar dudas, de la parte más conflictiva y dificultosa. De hecho, la inversión en cada uno de los 5,3 kilómetros proyectados entre Albolote y Santa Fe es la más elevada de los 25,9 kilómetros de trazado que tendrá la Segunda Circunvalación. Concretamente 24,3 millones de euros -el kilómetro más barato sale entre Santa Fe-Las Gabias, 8,2 millones-.

¿Por qué? Pues básicamente porque hay que erigir las estructuras más complejas y de mayores dimensiones para sortear tres grandes obstáculos. Uno de ellos, el más grande, es precisamente la A-92G. Un informe del Ministerio de Fomento dice que estos 5,3 kilómetros entre Albolote y Santa Fe estarán finalizados en 2019 -el grado de ejecución era del 89,3% a fecha del pasado 27 de agosto-. Habida cuenta de que estamos ya en octubre 2018, la proyección sería de quince meses en el escenario de mayor retraso. Habrá que ver en qué manera pueden afectar factores externos como las lluvias. El pasado marzo, con el mayor régimen de precipitaciones desde 1920 -hubo inundaciones por desbordamiento del Genil o el Cubillas, entre otros cauces-, se generó una demora de dos meses, según confirmaron a este periódico desde el propio Ministerio de Fomento.

El segundo gran obstáculo es la línea del tren de alta velocidad entre Granada y Antequera. Este escollo quedó resuelto cuando el 30 de marzo de 2015 se inauguró un subtramo entre Albolote y la N-432 imbricado en este tramo mayor entre Albolote y Santa Fe.

Y el tercero es el Genil. En el verano de 2017 se inició el puente de 110 metros de longitud -muy cercano al nudo de comunicaciones que significará el cruce de la A-92G con la Segunda Circunvalación- que evitará el río. Este paso elevado, repartido en tres vanos de quince metros, ochenta y otros quince metros, costará un total de seis millones de euros y tiene un diseño en forma de arco atirantado que podría asimilarse al de la Barqueta de Sevilla. Respecto a las dimensiones de este viaducto, que debe terminarse a finales de este año o principios del que viene al estipularse un periodo de ejecución de dieciocho meses, se ha tenido en cuenta la anchura de la mayor avenida de agua que podría suceder en este lugar si nos remontamos quinientos años atrás. Se emplearán 2,3 millones de kilogramos de acero y 10.700 metros cúbicos de hormigón.

El resto de tramos

¿Y en qué punto están el resto de tramos? El Calicasas-Albolote, de 5,8 kilómetros, está en funcionamiento desde principios de 2015. Apenas tiene circulación. El Santa Fe-Las Gabias, de 8,7 kilómetros, se hallaba al 84,6% a finales de agosto. Y capítulo aparte merece el Las Gabias-Alhendín, al 34%, el más retrasado. Queda mucho tajo por delante -no estará finiquitado hasta 2020-. Se sigue trabajando en movimiento de tierras, drenajes , cimentaciones y el enlace de Alhendín. También en reposición de servicios afectados. O sea, restituyendo todo que se ha tenido que eliminar: acequias, instalaciones eléctricas... Normalmente esto es lo más lento. También se están acometiendo ya algunas estructuras que son perfectamente perceptibles desde la autonómica A 338, que une Las Gabias con la Malahá y con Alhama de Granada.

El Ministerio de Fomento licitó este tramo de la Segunda Circunvalación el 12 de septiembre de 2015 mediante la publicación en el Boletín Oficial del Estado. Empieza en el punto kilométrico 19+800 de la Segunda Circunvalación, en su conexión con Las Gabias, y finaliza en los ramales del enlace del Padul. El presupuesto base era de 71,7 millones de euros. El plazo era de 26 meses. Se tienen que acometer dos viaductos, el de Cañada Honda y el del barranco de los Barrancones, cinco pasos superiores y siete inferiores.