Los MIR inician la huelga indefinida en urgencias para pedir más médicos

Protesta de médicos residentes ayer a las puertas del hospital Virgen de las Nieves de la capital granadina. /Alfredo Aguilar
Protesta de médicos residentes ayer a las puertas del hospital Virgen de las Nieves de la capital granadina. / Alfredo Aguilar

El paro fue seguido por un 76% según el SAS y un 100% y un 88% en los dos hospitales de Granada, según los residentes

JORGE PASTOR y ANTONIO SÁNCHEZGRANADA

Pepe entró a las urgencia del hospital Virgen de las Nieves ayer a las 17:20 horas. Apenas cuatro minutos después, tras registrarse en el mostrador, ya aguardaba junto a su familia a que le llamaran en la sala de espera. No tardaron. A las 17:29 sonó por megafonía su nombre instándole a que pasara a 'recepción de pacientes'. En dos minutos estaba fuera. A las 18:01 fue llamado a consulta. Cuarenta y un minutos desde que llegó al Virgen de las Nieves y fue atendido por un médico. ¿Mucho? ¿Poco? Teniendo en cuenta que las prioridades se determinan en función de criterios médicos que, lógicamente, se escapaban a este sencillo ejercicio de observación, el caso de Pepe -nombre inventado- no deja de ser un ejemplo de la supuesta «normalidad» de la que hablaba el Servicio Andaluz de Salud (SAS) en las primeras horas de la primera jornada de huelga de los Médicos Internos Residentes (MIR) en los servicios de urgencia del Virgen de las Nieves, el Hospital Universitario del Campus de la Salud y el distrito sanitario. Una «normalidad» que, más allá de la incidencia del paro de los MIR, también tuvo mucho que ver con el hecho de que los niveles de demanda este viernes fueron bastante parecidos a los de jornadas similares. En las urgencias del Virgen de las Nieves había 71 usuarios en espera a las seis de la tarde.

Respecto al seguimiento, los datos varían sensiblemente si la fuente es el SAS o la Asamblea de Médicos Internos Residentes, convocante de esta medida de protesta. El SAS hablaba de una participación del 76%. Es decir, 16 residentes de 21 en ambos hospitales. En el resto de servicios nadie (47) se ausentó de sus guardias, según el SAS. Según la Asamblea de Médicos Internos Residentes, el porcentaje fue del cien por cien en el centro hospitalario del PTS y del 88% en el Virgen de las Nieves. Un «éxito» bajo su punto de vista.

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La huelga de los MIR se prolongará de forma indefinida en el ámbito horario de las urgencias. Es decir, empezaron ayer a las 15:00 horas y continuarán hasta el lunes a las 8:00 horas. Después trabajarán hasta las 15:00 horas y en ese momento volverán a parar hasta a las 8:00 del martes. Esta será la cadencia durante el resto de laborables. La pregunta es hasta cuándo. En principio, la posición de los MIR es firme. Perseverarán con esta media de presión hasta que la Junta de Andalucía los llame para sentarse nuevamente en la mesa de negociación y buscar una salida satisfactoria a sus exigencias, que básicamente pasan porque haya más médicos en las urgencias y descargarse de responsabilidades que no competen a quienes están todavía en periodo formativo.

«El SAS debe cumplir la ley y ampliar la plantilla de adjuntos para una mejor supervisión» Mikel Farres | Portavoz de los MIR

En las últimas horas no ha habido ninguna conversación ni ningún acercamiento por parte de la administración, lo que se califica como un «ejercicio de irresponsabilidad» por parte de la Junta «que ha llevado a esta situación», en palabras de Mikel Farres, uno de los portavoces de los MIR.

Fuentes hospitalarias subrayaron ayer que no se produjo ningún incidente a lo largo de la tarde-noche. Sin embargo, otras fuentes cifraron en un 30% la demora en la actividad asistencial en las Urgencias del PTS respecto a otros viernes, atribuible, entre otros factores, a la huelga de los MIR.

Exigen soluciones

El paro empezó con una concentración a las puertas del Hospital Virgen de las Nieves a las tres de la tarde. Algo más de un centenar de médicos residentes de Granada iniciaron de esta forma una huelga de guardias en las urgencias de los hospitales y centros de salud de la ciudad. Exigieron a los responsables de los hospitales y del distrito sanitario que propongan una solución a lo que ellos entienden como un «problema» que pone en riesgo «la seguridad de los pacientes».

«La ausencia de personal repercute en cómo vemos las urgencias y el aumento de las listas de espera» Blanca Fontán | Residente

Mikel Farres, uno de los portavoces de los manifestantes, explicó en la concentración de los MIR en la puerta del hospital General que no han existido «avances» en las últimas negociaciones mantenidas con la administración sanitaria y exigieron para los MIR «cumplir la ley y ampliar la plantilla de médicos adjuntos para dar una mejor supervisión y atención a los pacientes y una mejor formación a nosotros con programas docentes». A su juicio, «las consecuencias que se pueden derivar de esta situación son que se pueden cometer muchos más errores médicos, estamos peor supervisados, pedimos más pruebas de las necesarias con el consecuente gasto para la administración y tardamos más en atender a los pacientes. Además, como consecuencia indirecta, salimos destrozados de las guardias y con ansiedad».

Trabajo sin supervisión

Blanca Fontán, otra de las doctoras residentes que se movilizaron este viernes, detallaron que con el servicio actual «no se supervisa a los residentes» y explicó que la movilización es para trabajar «en buenas condiciones». «La ausencia de personal repercute en cómo vemos las urgencias, el aumento de las listas de espera y en tener que asumir una responsabilidad que no nos corresponde», argumentó Blanca Fontán.

Cristina Cañadas, también médico residente, añadió que el principal punto de conflicto radica en la «contratación de nuevos adjuntos para las guardias». «En las puertas de urgencias ahora mismo se dan casos en los que hay más residentes de primer año que adjuntos que no tienen una formación completa y que, en algunos casos, pueden tener que atender a pacientes graves. Si los residentes son más que los adjuntos, físicamente no salen las cuentas para supervisar», desgranó.