La transformación de 'la Lucas' en el Rey de la Noche

La transformación de 'la Lucas' en el Rey de la Noche

Mara García se sometió a un intenso, largo y cuidado trabajo de maquillaje durante tres horas antes de la fiesta

JOSÉ I. CEJUDO

La fiesta de San Lucas que los alumnos de Medicina prepararon para este año se recordará por el atrezo basado en la serie 'Juego de Tronos' y en especial por la espectacular transformación de 'la Lucas', Mara García, en el Rey de la Noche. Ambas decisiones fueron votadas por toda la promoción responsable de la celebración, en labores de organización desde junio. «La verdad es que fue una pasada, el nuevo mejor día de mi vida. Aún no lo he asimilado, sigo todavía en la nube», se expresa, todavía nerviosa, a IDEAL.

Los trabajos para transformar a Mara en el Rey de la Noche comenzaron en la Escuela Superior de Imagen Integral D&D a las siete de la mañana del miércoles. «Tuve que levantarme a las seis y salí a las diez», cuenta la Lucas. «Hace dos semanas me hicieron un lifecast para generar un molde de mi cara en escayola que luego se moldea con arcilla para hacer primero una prótesis de látex y luego otra de silicona que me fueron poniendo por partes en la cara, unidas luego todas con gelatina caliente antes de pintarme con un aerógrafo», relata Mara acerca del proceso. Del disfraz se encargó la modista Inma, de Albolote, en un trabajo rapidísimo y eficaz desde que tomase las medidas de la estudiante a mitad de septiembre.

El resultado es impactante. «Pasé al lado de un coche, me vi reflejada y me asusté», asegura entre risas Mara. «La gente flipaba porque además llevaba las lentillas azules –propias de la mirada del misterioso personaje de Juego de Tronos-, fue una sensación rarísima», describe. Durante la fiesta, sin embargo, el calor le pasó factura. «Al hablar se me despegaron las prótesis de la parte de debajo de la cara e iba sólo con el casco», comenta la estudiante de cuarto año de Medicina. Lo pasó en grande.

Lo mejor de todo es que Mara nunca quiso ser Lucas. «Me presentó un amigo, yo no quería serlo ni había pensado en serlo ni mucho menos, él puso mi nombre en una candidatura y nadie me dijo nada, lo vi en verano porque estaba en la comisión que hacía las encuestas y no le di importancia», afirma. «Cada uno tenía organizado quién quería que fuera su Lucas pero me votaron en bloque y gané con el 49.7% de los votos en la final a tres, la mitad de la promoción prácticamente», cuenta, todavía alucinada. Se convirtió, sin pretenderlo, en la primera mujer Lucas bajo el nuevo formato de la fiesta. «Somos mayoría en la Facultad y no entendía cómo era posible que no hubiera mujeres», reivindica.

El San Lucas de este miércoles se ha convertido, desde entonces y quizás para siempre, en el mejor día en la vida de Mara. «Cuando me mudé a Granada desde Torrevieja (Alicante) no conocía la ciudad, ni a nadie en ella, pero recuerdo mi primer Lucas como el mejor día de mi vida, hasta este», remarca. «Me pareció increíble la capacidad de integración de los alumnos de esta carrera. Y ahora, el poder hacerle eso a los nuevos, decirles las cosas que a mí me habría gustado que me hubieran dicho, ha sido un regalo, algo impresionante», justifica Mara. Piensa guardar el disfraz en una vitrina, «como Mulán». «Me lo quedo para mí; a la mínima que haya una fiesta de disfraces, me lo pongo», proclama la estudiante de Medicina.