El humanista que hizo del derecho una ciencia

La familia del catedrático José Vida Soria, recientemente fallecido/Ideal
La familia del catedrático José Vida Soria, recientemente fallecido / Ideal

La Universidad de Granada rinde homenaje a quien fue su primer rector de la era democrática, José Vida Soria

ENCARNA XIMÉNEZ DE CISNEROSGranada

Ni nos movimos del asiento escuchando con interés –y hasta con pasión– las distintas intervenciones del acto organizado por la Universidad de Granada en recuerdo a José Vida Soria, que nos dejó a principios de año, primer rector de la era democrática, e impulsor de la modernización de nuestra institución académica.

Se pretendía un acto íntimo pero se llenó el salón de compañeros, amigos y familiares que, alguna que otra vez dirigían las miradas al retrato que, como ex rector, tiene allí. En primera fila, su esposa Carmen Fernández, y sus hijos, Raquel, Carmen y José. Fue él, el encargado de hablar de la memoria de su padre revelando su parte más íntima, a través de los pensamientos de quien fue «reflexivo, incisivo, tan lúcido como escéptico y que decía la verdad allí donde otros callaban». Tengo grabada la intervención porque merece la pena volverla a escuchar.

Presidiendo, la rectora, Pilar Aranda, que recordó algunas de sus vivencias junto al homenajeado, con el que compartió el tiempo electoral, el que llevó a Vida Soria a presidir la institución. Eso sí, «yo estaba en el otro equipo, lo que me permite hablar con libertad de su persona y sus logros».

Acudieron sus antecesores, Francisco González Lodeiro, Lorenzo Morillas y Pascual Rivas. Este último hizo uso de la palabra, al igual que José Luis Moreneo y Luis Enrique de la Villa Gil, catedráticos de Derecho del Trabajo y de la Seguridad social, de la UGR y la Autónoma de Madrid, respectivamente; así como Francisco Valls, profesor del departamento de Filosofía del Derecho. En los relatos quedó patente la personalidad del homenajeado y el gran trabajo –desde la Universidad, la política y otros estamentos– de José Vida Soria. Nada quedó en el tintero y se habló de su alto nivel de exigencia, de su condición de científico –», revisaba siempre las causas y los efectos»–, intelectual, jurista, laboralista y amigo; y hasta de su peculiar personalidad «hoy no vamos a discutir». Hubo tiempo también para las sonrisas. Y de su compromiso con la libertad, recordando que, cuando ocurrió el golpe de Estado del 23-F, Vida Soria no estaba en el Congreso pero, en cuanto pudo cogió un avión y se dirigió hacia allí. «¿Sabes que pueden matarte?» le dijo un mando policial que le reconoció, «sí –afirmó–, pero tengo que entrar para estar con mis compañeros».

El acto comenzó con las intervenciones de María Nieves Moreno, directora del departamento de Derecho del Trabajo y Seguridad Social y del decano de la facultad, Miguel Olmedo. Acudieron dos expresidentes del Tribunal Constitucional, Miguel Rodríguez-Piñero y Francisco Pérez de los Covos, además de antiguos componentes del equipo rectoral del homenajeado: los ya citados Pascual Rivas y Lorenzo Morillas, Ramón Román, Eduardo Ros, Juan Francisco García Casanova, Jesús Arras, Esteban Álvarez, Carmen Lluch, Francisco Rodríguez y Manoli Suárez.

Y amigos íntimos como Fernando Mir, José María García, Juan Gay, José Sánchez Montes y José Sánchez López, Antonio María Claret, Margarita Rodríguez y Miguel Ángel Gallo; y Ángel Gallego, presidente del Consejo Andaluz de Relaciones Laborales; el vicerrector Víctor Jesús Medina; el Defensor de la Universidad, Antonio Ruiz; Francisco Sánchez-Montes o Domingo Sánchez-Mesa. Y muchos más.