Huétor Santillán despide a los dos jóvenes fallecidos en un accidente de tráfico
La casa de la cultura ha acogido la misa y después ha partido hasta el cementerio un multitudinario cortejo fúnebre
El dolor es un concepto abstracto, pero hay momentos en la vida en los que parece materializarse hasta el punto de poder tocarlo, rozarlo, mirarlo ... a los ojos. En Huétor Santillán, este lunes el dolor era un vecino más. Se apreciaba en los ojos de la gente, en las manos agarradas, en los besos apretados, en los intentos fallidos de consuelo. En el silencio. El pueblo ha despedido de forma multitudinaria a Javier y Ventura, los dos jóvenes de 17 y 21 años respectivamente que fallecieron este domingo en un accidente de tráfico.
La misa se ha celebrado a las 16:30 horas en la casa de la cultura, debido a que la iglesia se encuentra en obras. No solo el local estaba abarrotado, los vecinos han llenado las calles. Era prácticamente imposible aparcar; decenas de vehículos habían invadido las afueras del pueblo. Todos han querido asistir al funeral.
Una UVI móvil ha estado presente en la puerta por si alguien precisaba asistencia médica. Una vez finalizada la eucaristía, el cortejo fúnebre ha partido hasta el cementerio, donde Ventura iba a ser enterrado. El otro joven ha sido incinerado, por lo que el vehículo que portaba el cuerpo ha salido antes.
Alrededor de los coches que transportaban los féretros se apreciaban coronas de flores de distintos seres queridos, organizaciones o empresas a las que estaban vinculados los jóvenes. Huétor Santillán ha enmudecido. Cientos de personas han acompañado a las familias, caminando a paso firme y en silencio, en una de las jornadas más duras que recuerdan.
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