El PP convierte en alcalde a Luis Salvador desde Madrid

Celebración. Luis Salvador con compañeros del partido, familiares y simpatizantes tras acabar el pleno./RAMÓN L. PÉREZ
Celebración. Luis Salvador con compañeros del partido, familiares y simpatizantes tras acabar el pleno. / RAMÓN L. PÉREZ

Luis Salvador (Cs) logra la alcaldía gracias a los votos del PP y Vox en un pleno que no se resolvió hasta el final ni despejó todas las dudas

Pablo Rodríguez
PABLO RODRÍGUEZGranada

La aritmética decía que estaba hecho, pero hasta que la última papeleta no salió de la Jarra de los Caballeros XXIV no fue posible confirmar el curso de los acontecimientos. El líder de Ciudadanos, Luis Salvador, logró amarrar la alcaldía gracias a sumar los votos del Partido Popular y Vox en un pleno de investidura que no se resolvió hasta el final y que evidenció el giro a la derecha del Consistorio.

La incógnita en torno al nombre del nuevo alcalde sobrevoló durante gran parte de la sesión después de que ni el líder del PP, Sebastián Pérez, ni el propio Salvador alumbraran la decisión tras un último encuentro en el Hotel Meliá, cuartel general de los populares, minutos antes de la investidura. Sentados uno detrás del otro, los dos mantuvieron un rictus serio durante casi toda la sesión.

El nuevo alcalde de Granada

A las doce, el secretario del Ayuntamiento dio comienzo al ceremonial. Los ediles del PSOE y Podemos IU seguían la investidura a la izquierda del salón de plenos con sonrisas nerviosas mientras que la tensión se mascaba en las bancadas de la derecha, donde se sentaban los siete concejales del PP, los cuatro de Cs y los tres de Vox. Fuera, en la plaza del Carmen, un grupo de personas ponía con gritos y consignas la banda sonora a la escena.

Los concejales juraron o prometieron el cargo sin excesivas florituras. Sólo el líder de Vox, Onofre Miralles, quien juró «por Dios, por España, por Granada y por el Rey», y los miembros de la confluencia, que prometieron «por imperativo legal», dejaron algún guiño en el trámite.

Las claves del pacto

Papeletas mostradas

La votación se inició a las 12.30 horas y dejó escenas para la historia. Los socialistas fueron mostrando sus papeletas a su líder antes de introducirlas en la jarra. Lo mismo hicieron los tres ediles de Vox con Luis Salvador, a quien enseñaron los papeles con su nombre para despejar cualquier atisbo de duda en el caso en que alguien rompiera la disciplina de voto en el bloque de la derecha.

En las filas del PP, por su parte, seguían el formalismo con una gran seriedad sólo quebrada por Sebastián Pérez. El dirigente, tras arrojar su papeleta, sonrió al candidato naranja en un gesto que venía a confirmar que iba a cumplir con su parte.

Las declaraciones

Pasaban tres minutos de las doce y media cuando la socialista María de Leyva, presidenta de la Mesa de Edad, sacó el primer papel con el nombre de Luis Salvador. Un rumor de voces se levantó en el salón de plenos. El dirigente, sin embargo, mantuvo el gesto, atento al conteo.

Constatado que había cosechado los catorce votos que le daban la mayoría, respiró, se atusó la chaqueta y se levantó para recoger de manos de la concejal de mayor edad el bastón de mando y el collar de oro que lo reconoce como alcalde de la ciudad de Granada.

Luis Salvador tomó asiento en el centro de la presidencia y, desde allí, dio su primera orden: continuar con lo que establecía el protocolo y dar la palabra a los portavoces municipales. Las intervenciones sólo sirvieron para constatar que la cuestión de la alcaldía sigue alejando a PP y Cs. Ni uno ni otro reveló si el nuevo alcalde mandará dos o cuatro años.

Una fotografía de familia con toda la corporación fue el broche. Salvador era besado por su mujer y los ediles socialistas se arremolinaban ofreciendo consuelo a Cuenca mientras Pérez, en silencio, abandonaba la sala.