Granada llora por el maestro de la taracea de la Cuesta de Gomérez: «La artesanía era su pasión»
Emilio Valdivieso Macías falleció el pasado 14 de noviembre a los 83 años de edad y su hija María del Mar se quedarán al frente de Taracea Valdivieso
Granada dice adiós a uno de sus artesanos más afamados de las últimas décadas. Emilio Valdivieso Macías, el maestro de la taracea propietario de Taracea ... Valdivieso, en el número 45 de la Cuesta de Gomérez, falleció a los 83 años de edad el pasado 14 de noviembre tras toda una vida dedicada a la artesanía. Y a partir de ahora su hija María del Mar intentará mantener viva su figura manteniendo su taller abierto todo el tiempo que pueda, que es justo lo que él quería.
«Con diez añitos ya estaba trabajando la taracea. Empezó de aprendiz con un vecino», recuerda María del Mar, que cuenta a IDEAL como ya con 18 años montó su primer negocio en la cuesta del Darro para después, ya con su madre, mudarse mudarse a la cuesta de la Almanzora. «Toda la vida se dedicó a la artesanía. Vendía por toda España porque quería llevar su pasión por todo el país».
«Toda la vida se dedicó a la artesanía. Vendía por toda España porque quería llevar su pasión por todo el país»
María del Mar Valdivieso
Propietaria de Taracea Valdivieso
A mediados de los 80 Emilio tuvo la oportunidad de viajar a Japón e introducirse en la cultura del país. Eso le permitió participar en una exposición de emprendedores españoles en el país nipón en 1992 y hacer que su artesanía llegará allí durante varios años. «Desde el año 2000 se dedicó de forma plena a su negocio, ya sin exportar. Solo quería estar con su público y dedicarse a lo que le apasionaba», detalla la hija del artesano.
Y allí, en su taller, estuvo hasta finales de mayo de 2025, hasta que su enfermedad le impidió seguir al pie del cañón. «El quería que yo me quedara con esto y hasta el último día me decía lo que tenía que comprar, cómo era el gremio y cómo tenía que hacer las cosas», confiesa María del Mar.
Desde que se conoció la noticia de su muerte, multitud de vecinos y amigos han pasado por la tienda para dar sus condolencias a la familia: «Tengo que darle las gracias a la gente porque hemos recibido muchas visitas y muestras de cariño. Son cosas que te hacen darte cuenta de que mi padre era una persona que merecía la pena de verdad».
Como heredera de Taracea Valdivieso, María del Mar quiere mantener vivo el legado de su padre y no va a parar de trabajar para que su figura no se olvide. «Las cosas en este gremio están difíciles pero vamos a seguir como siempre y espero mantenerlo mucho tiempo para que su legado continúe. Lo voy a hacer por él, que quería que su hija se quedara aquí y así va a ser», finaliza.
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