Granada se hizo flor para su Patrona

Granada se hizo flor para su Patrona
JAVIER MARTÍN

Miles de personas participaron en la ofrenda floral a la Virgen de las Angustias

FERNANDO ARGÜELLESGranada

Más de dos horas tuvieron que esperar algunos granadinos para llegar a las plantas de la Virgen de las Angustias y dejar su ramo de flores ante la patrona de la ciudad. Cuando el reloj de la basílica marcaba las ocho de la tarde llegaban a las puertas de la basílica algunas personas que a las seis ya estaban con su ramo en las manos en las inmediaciones del templo. La cola de devotos se prolongaba más allá del edifico Zaida, dando la vuelta hacia la Acera del Darro. Paralelos a ellos, por el carril de coches de la Carrera iba sucediéndose el paso de todo tipo de asociaciones y colectivos locales, dando un aire festivo a la calle que se prolongó hasta bien pasadas las diez de la noche. Y es que la de ayer ha sido una de las ofrendas más participativas que se recuerdan, extendiéndose hasta bien avanzada la noche la llegada de devotos con su ofrenda. Incluso cuando la misma ya había concluido, y se celebraba en el interior de la basílica una eucaristía, seguían llegando gente con flores.

Y es que durante casi cinco horas el ir y venir de personas fue incesante en todas las inmediaciones de la Carrera. Todos querían estar junto a Patrona de Granada participando en esta ofrenda floral que nacía a principios de los años ochenta y que ha conseguido convertirse en una de las fechas más señaladas del calendario local. A las seis de la tarde comenzaba el acto, cuando las puertas de la basílica de la patrona se abrían apareciendo la imagen de la Virgen bajo el dintel y repicaban las campanas del templo. Unas horas antes había sido bajada de su camarín y dispuesta a recibir las muestras de devoción y amor de granadinos y personas llegadas desde todos los puntos de la provincia, e incluso desde más lejos. Y es que el hecho de caer en domingo la jornada del 15 de septiembre ha hecho que muchas personas de fuera de Granada aprovecharan la jornada para acercarse a la ciudad de la Alhambra para participar, o simplemente contemplar desde las aceras, este acto.

El arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez, estaba presente en el acto, no solo dirigiendo unas palabras a todos los concentrados ante la basílica, sino incluso situándose tras la mesa donde los granadinos depositaban sus ramos de flores y ejerciendo como un horquillero más. No faltó tampoco el alcalde de la ciudad, Luis Salvador, así como numerosos concejales y representantes de otras instituciones civiles y militares. El párroco de la basílica, Blas Gordo, era el anfitrión de todos ellos desde el estrado situado frente a la fachada del templo. Por delante fueron pasando, también, colectivos de lo más variado, desde hermandades de Semana Santa a caballistas, pasando por empresas, colegios oficiales, etc. A las nueve menos veinte sonaba el himno de la ciudad, acabando en ese momento la parte más oficial del acto.

Flores

Los dos enormes paneles metálicos situados a ambos lados de la puerta de acceso al templo de las Angustias fueron, poco a poco, llenándose de flores. A las diez de la noche ya se había cubierto toda su extensión. Muchos granadinos traían las flores ya desde sus casas, mientras que otros los compraban en las propias inmediaciones de la Carrera. El precio de los ramos estaba entre los tres y los cinco euros, siendo los claveles, gladiolos, crisantemos, lirios o nardos las flores más utilizadas en las ofrendas. No faltaron las flores que los palieres de la Virgen lanzaron desde el cielo, en concreto desde el helicóptero de la Base de Armilla que puntual, a las siete de la tarde, sobrevolaba los cielos del centro de la ciudad. También los bomberos subieron sus flores a lo alto de la fachada. Y así, muchas otras muestras de cariño en forma de flor para la Patrona de Granada. La Carrera se llenó de flores en una tarde con una temperatura muy agradable, a la que la Banda Municipal de Música de Granada le puso banda sonora, sin faltar tampoco otros sonidos como el de la popular canción de 'La Reja' o los sonidos de bandas de cornetas y tambores.

Un año más, los granadinos cumplieron con su Virgen de las Angustias y dejaron un río de flores en la Carrera. Pero no solo flores, también oraciones y muestras de devoción, como el fandango cantado por un caballista desde la grupa de su animal, el cante de la tuna por parte de integrantes de las diferentes tunas existentes en la Universidad, o la mediagranaína que Iván el Centenillo cantaba en nombre de la Peña La Platería. Y es que como decía Miguel Luis López-Guadalupe, hermano mayor de la corporación patronal, la de este domingo «ha sido una jornada magnífica».