45 gatos, un burro y un zorro viven en la Alhambra

El zorro visto hace unos días en el monumento nazarí no es su único inquilino: gatos, ardillas, búhos, ranas o culebras son algunos de los animales que habitan en la Alhambra

Los patos son uno de los animales que se pueden ver en la Alhambra./PEPE MARÍN
Los patos son uno de los animales que se pueden ver en la Alhambra. / PEPE MARÍN
Rocío R. Gavira
ROCÍO R. GAVIRAGranada

Un zorro que pasea a sus anchas por los bosques de la Alhambra llama la atención. Ocurrió el pasado 13 de septiembre, y fue visto durante varios días por la zona del Secano y la Medina «en busca de comida», decía el Patronato en su cuenta oficial de Twitter. De hecho, el vídeo de este peculiar visitante logró más de 200 'retuits' en la red social. Pero resulta que no se trata de una visita especial ni es el único animal que vive en la Alhambra.

El monumento nazarí es un hervidero de vida animal. Las aves son los principales inquilinos de sus jardines, almenas y palacios. El zorro provenía del Cerro del Sol y todo el llamado parque periurbano del Generalife que es donde habita su especie. Además, en la Alhambra también se pueden encontrar otros animales como gatos, erizos, patos, ratones de campo o topillos, entre otros tal y como puedes ver en la galería de fotos de arriba.

Los 'sultanes' de la Alhambra

Los gatos, por ejemplo, aparecen por casi cualquier rincón de la Alhambra. Conviven en perfecta armonía con los turistas y se dejan mimar. Rayados, pardos, negros y grises, los puedes ver en los pretiles de las murallas, las plazas del Aljibe y junto al Palacio de Carlos V.

El reportaje de Juan Enrique Gómez, Los 'sultanes' de la Alhambra, recoge la función fundamental que realizan los gatos en el equilibrio del ecosistema del entorno palaciego, ya que participan en el control de plagas, sobre todo de roedores. El monumento cuenta con 45 gatos censados a los que tiene esterilizados. No necesitan cazar para comer; cada día se les facilita pienso especial para gatos en lugares específicos a los que acuden puntualmente.

Un gato intenta cazar un pez en uno de los estanques de la Alhambra.
Un gato intenta cazar un pez en uno de los estanques de la Alhambra. / PEPE MARÍN

Manías, el burro obrero

Otro miembro de la fauna de la Alhambra es Manías, un burro andaluz de diez años. Este nuevo inquilino llegó al recinto monumental para ayudar en las tareas de restauración de los senderos entre la Fuente del Avellano y la Acequia del Tercio, un lugar inaccesible para las máquinas. Tal y como informó en su día Javier Morales, la presencia de Manías también tiene como objeto contribuir a la preservación de la especie y que el burro vuelva a formar parte del paisaje de la Alhambra como décadas atrás.

Conservación de las zonas verdes

Las ardillas, búhos o reptiles son otros de los animales que habitan en la Alhambra. De los últimos mencionados, la lagartija colilarga es la más habitual, pero también hay culebras y lagartos en los jardines y zonas cercanas al bosque, pero en cantidades mínimas, ya que no soportan la presencia humana.

En cuanto a los anfibios, los más típicos de los jardines alhambreños son las ranas y los sapos que suelen ser vistos en los estanques, como El Partal y el Generalife y también en las zonas ajardinadas.

Sin duda, al atractivo propio de la Alhambra se suman los animales que esconde entre sus rincones. Una fauna que ha despertado el interés en la conservación de las zonas verdes y edificaciones como espacios de desarrollo animal.

PEPE MARÍN