«No tenía ganas de volver a Granada para cubrir bajas puntuales»

«No tenía ganas de volver a Granada para cubrir bajas puntuales»

Álvaro José Palma, psiquiatra

Rosa Soto
ROSA SOTOGRANADA

Álvaro José Palma Conesa es un granadino de 29 años que lleva tan solo seis meses en el pueblecito francés de Limoux, cercano a Toulouse, pero ya se siente satisfecho con su puesto como especialista en psiquiatría en el hospital provincial. Firmó un contrato temporal que se convertirá en indefinido en cuanto supere un examen básico y reciba la convalidación oficial del Colegio de Médicos de Carcassonne tras enviar el certificado de idoneidad obtenido en España. Su sueldo es el doble de los 2.000 euros mensuales que le ofrecían en diferentes comunidades autónomas, aunque sí es cierto que en una clínica privada malagueña le ofrecieron 5.000 euros al mes, pero prefirió explorar el mercado laboral internacional. «Estudié los cuatro años de especialización en Barcelona, luego estuve un año en Nueva York y cuando regresé a España empecé a buscar trabajo en el extranjero porque tenía ganas de expandir mis posibilidades», asegura Palma. «No tenía ganas de volver a Granada, aunque no lo descarto en un futuro, pero encontrar un puesto estable y un buen sueldo es difícil. En el SAS puedes trabajar algunos meses o años y no quería cubrir bajas puntuales y cambiar de vivienda cada dos por tres por los traslados de la bolsa de empleo». Actualmente trata a 25 pacientes en la unidad de agudos y mantiene una buena relación con su jefe. Según cuenta Palma, a inicios de enero se incorporarán al equipo otros dos psiquiatras para mejorar la atención de todos los internos del hospital. «Aquí tengo cierta responsabilidad. Tratar a pacientes agudos es uno de los puestos más codiciados que, al menos en España, es para profesionales con más currículum y experiencia», explica Palma. Por último, lo que más le gusta de Francia es que «puedes instalarte donde quieras».

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