La Mirilla

Fortaleciendo esbalones de futuro

Las personas premiadas posan con la rectora de la UGR, Pilar Aranda, y miembros del Consejo Social./UGR
Las personas premiadas posan con la rectora de la UGR, Pilar Aranda, y miembros del Consejo Social. / UGR

El Consejo Social de la Universidad entrega sus premios anuales que buscan una mayor vinculación con la sociedad

ENCARNA XIMÉNEZ DE CISNEROSGranada

Que la Universidad sirve para estudiar y formar es algo conocido. Pero la UGR trabaja en mucho más, y algunas de esas acciones las lleva a cabo a través de su Consejo Social que «no duda en impulsar iniciativas para favorecer una interrelación dinámica con la sociedad». Y en ello se enmarcan los premios, entregado ayer y que han cumplido ya su edición número diecisiete.

La rectora, Pilar Aranda, y el presidente del Consejo, Gregorio Jiménez, presidieron el acto, junto al secretario, Antonio Romero, y el presidente de la Comisión Evaluadora, Javier de Teresa. En la categoría de jóvenes investigadores se premió la trayectoria de Manuel García, en el área de Ciencias Sociales y Jurídicas, Artes y Humanidades; y a Alejandro González, en la de Ciencias, Ciencias de la Salud, Ingeniería y Arquitectura. Ambos afirmaron en sus palabras sentirse muy orgullosos del premio. El primero, se refirió a «las luces y sombras de la investigación» y a la «precaria situación laboral» de quienes se dedican a ella; mientras que el segundo, que fue alumno de la rectora y que agradeció a sus padres (también vinculados a la Universidad) su apoyo, habló de su experiencia en Finlandia, que conoció, antes de llegar, a través de la obra de Ángel Ganivet, que fue cónsul en Helsinki.

El premio reservado a centros, grupos y proyectos de Investigación recayó en el Instituto Universitario Carlos I de Física Teórica y Computaciones, que dirige Elvira Romera, que agradeció a sus antecesores en el cargo su esfuerzo y esbozó algunas de las líneas del trabajo que llevan a cabo. Alberto Prieto, catedrático emérito, fue galardonado por su labor como coordinador del curso abierto en línea (MOOC) sobre 'Fundamentos de Informática'. En su intervención narró cómo se le había ocurrido esta actividad formativa on-line (esa era la categoría) y dejó frases que llegaron mucho, como que lo importante «no es enseñar mejor, sino que el alumnado aprenda».

Entre los asistentes, el presidente de la Diputación, José Entrena; el delegado del Gobierno andaluz, Pablo García, e Inmaculada López, subdelegada del Gobierno de España, además de miembros del Consejo de Gobierno; representantes de colegios profesionales; y de la comunidad educativa, además de mandos militares. Uno de ellos, el general Antonio Ruiz Benítez, fue protagonista excepcional, junto al doctor De Teresa, cuando una de las auxiliares de protocolo se desvaneció en medio del acto. Todo quedó en una anécdota, afortunadamente.

También acudieron miembros del Consejo Social, caso de los componentes de la Comisión Evaluadora: Pedro Ángel Castillo, Rafael García, José Manuel Aguayo, María José López o María Francés; además de la diputada Elvira Ramón; el delegado de Igualdad, Antonio Jesús Castillo, y la delegada de Empleo, Virginia Fernández; Jesús Quero, gerente del PTS; los responsables de UGT y CCOO, Juan Antonio Martín y Ricardo Flores; o el director de IDEAL, Eduardo Peralta; y muchos más.

Las empresas «distinguidas por su contribución a la transferencia de conocimiento» también tienen su premio, y en esta convocatoria, fue para Conecta 13, Educación y Desarrollo Profesional S.L. Fernando Trujillo, socio fundador, recordó que «las Pymes son fundamentales» y que reconocerlas permite «visualizarnos y darnos voz», ayudando a superar el «ecosistema frágil» en el que se mueven muchas de ellas.

Se completaban las distinciones con la categoría de las instituciones y organizaciones distinguidas por su actuaciones en ámbitos sociales o de buenas prácticas, que recogía, feliz, Antonio León, como presidente de Caja Rural. «Es alentador y motivador, en un momento en el se quiere culpar a las entidades financieras de todos los males». Recordó su gran vinculación con la Universidad y el compromiso de que «la ética impregne nuestras actuaciones», en las que están siempre «atentos y alerta al entorno social», buscando estar «alineados con los intereses generales». Le acompañaban los consejeros Miguel González y Víctor López; los directores de Negocio, José Aurelio Hernández, y de Recursos Humanos, Jorge Jiménez, y la coordinadora de Actividades, Poli Servián.

En las palabras finales, Pilar Aranda, destacó la importancia de estos premios para dar a conocer «qué hacemos y cómo lo hacemos», mientras que el presidente del Consejo Social afirmaba el importante papel de la Universidad «como motor de cambio».